Se intenta desenmascarar a este grupo de la iglesia que han pasado de ser una obra el Espíritu Santo a ser una seudo secta. con una estructura piramidal muy ferrea.
domingo, 24 de enero de 2010
Las Mujeres en el Camino Neocatecumenal 2ª Parte.(experiencias)
Cuando nosotros estábamos en el camino un día el Catequista itinerante nos hizo una lectura hablando de cómo la mujer tenía que estar en la comunidad. Nos leyó una lectura de 1ª de Timoteo 2. que transcribo textualmente.
11. La mujer oiga la instrucción en silencio, con toda sumisión
12. No permito que la mujer enseñe ni que domine al hombre. Que se mantenga en silencio.
13. Porque Adán fue formado primero y Eva en segundo lugar
14. Y el engañado no fue Adán, sino la mujer que, seducida, incurrió en la transgresión
15 Con todo, se salvará por su maternidad mientras persevere con modestia en la fe, en la caridad y en la santidad
Este texto siempre nos lo aplicaban para que las mujeres fueran sumisas a sus maridos, pues ya hemos comentado que en el camino las mujeres solo sirven para tener hijos, cuidarlos y ser sumisas a sus maridos y prostituirse bendecidamente, pues no se pueden negar a mantener relaciones sexuales con su marido cuando este se lo solicite.
Aunque ellos todo esto lo nieguen, pero muchos verdaderamente saben que es verdad.
Y lo más gracioso es que los Itinerantes con una gran cultura biblista nos juraban y perjuraban que esto era palabra de Dios que lo había escrito San Pablo personalmente de su puño y letra.
Pero claro, va pasando el tiempo, y aquellos que nos hemos salido del camino, pues muchos seguimos en la iglesia, y seguimos profundizando en la palabra de Dios y zas, lo que es la vida, un día descubre uno que en unas charlas una profesora de teología o biblista te dice:
La 1ª de Timoteo con la 2ª de Timoteo y la Epístola de Tito son un solo bloque. Tienen un estilo y vocabulario que se diferencia de los demás escritos paulinos por lo que la mayoría de los teólogos consideran que no fueron escritas por el apóstol Pablo sino que posiblemente fuera escrita por alguno de sus seguidores después de la muerte de Pablo.
Y lo que es la vida, descubre uno que aquellos que vienen de parte de Dios te han mentido, por lo que si sabemos que la mentira viene del Demonio ¿De parque de quien vienen estos catequistas?
Personalmente no pienso que lo hagan conscientemente sino que como siempre hemos denunciado desde aquí muchos itinerantes han predicado conscientemente o inconscientemente herejías por desconocimiento.
Pero nos ha llamado la atención que ya que ellos interpretan textualmente la biblia que no hayan comentado nunca justamente el versículo superior que transcribimos textualmente.
1ª de Timoteo 2
9. Así mismo que las mujeres, vestidas decorosamente, se adornen con pudor y modestia, no con trenzas ni con oro o perlas o vestidos costosos
10. sino con buenas obras, como conviene a mujeres que hacen profesión de piedad
Y claro, nos dio por ir un fin de semana de viaje y lo que es la vida, coincidimos en un hotel donde estaban dando un paso unos itinerantes del camino neocatecumenal, mira que había hoteles en esta ciudad, pero en fin estaba de Dios que fuera en ese, o del diablo según se mire.
Nosotros mientras estábamos cenando llegaron los neocatecúmenos hicieron su oración y se pusieron a cenar, evidentemente no hacía falta que nadie nos dijera nada ya al verlos llegar nos imaginamos que grupo era, y ya cuando empezaron con el “Tú das el pan…” ya estaba todo claro.
Mientras comíamos todos, el que parecía que era el Itinerante (que era fácil de distinguir por el peloteo que les tenían a los pobres), se levanta y les dice dentro de una hora la eucaristía en el salón.
Y claro, esto no me lo perdía yo, así que le pregunté al camarero que quien era esta gente, y el hombre me dijo, “nada es un grupo de la iglesia que vienen se encierran en unos salones que tenemos, salen, comen, se meten, vuelven a salir, comen y se meten, y nada no parecen mala gente”,
Le pregunté, ¿Pero dan la lata?
Y el hombre después de mirar de reojo me dice, “la mayoría no, pero algunos son insoportables, vamos que son un coñazo”. (verdaderamente hay de todo en la casa de Dios).
Luego disimuladamente le dije al camarero, el cual ya hicimos un poco de amistad, ¿y eso de la eucaristía que es que tienen ustedes una capilla aquí?.
No no, celebran una especie de misa en el salón, se ponen todos muy guapos como si fueran a una boda, pero vamos yo al único que veo de blanco es al cura y no creo que ese señor se case, cierran la puerta y ahí se tiran cantando. Dura mucho pero vamos, a nosotros no nos dejan entrar. Mire desde el bar del hotel se ve la entrada del salón.
Así que yo, ni corto ni perezoso me fuí al bar me pedí un cafelito y a esperar mientras leía un buen libro.
No tuve que esperar mucho, al poco tiempo empezó el desfile de moda, los señores efectivamente todos muy arregladitos de traje, corbata, y barba.
Las señoras con modelitos, por debajo de las rodillas, pintaditas, algunas con trajes de chaqueta y otras vestidos, algunas enjoyadas y otras más modestas, sus tacones de aguja y su bolso.
Nos llamó la atención el lujo que llevaban las mujeres a la eucaristía y los señores todos de traje. No es que digamos que esté mal, pero si ellos tienen tendencia a aplicar textualmente la biblia los dos versículos de arriba no han llegado aún.
Hasta ese momento todo era normal, nos parece magnífico que las pobres mujeres que las tienen explotadas, bendecidamente, como ya hemos dicho anteriormente, se arreglen y disfruten una noche.
Pero lo que es la vida, mientras estaban esperando un grupo de ellas se acercó a donde yo estaba, y madre de Dios, las cosas no cambian por muchos años que pasen.
Este pequeño grupo formada por 5 mujeres, las cuales iban a celebrar la eucaristía empezaron a hablar entre ellas, y no tenía desperdicio, una comentaba, “has visto a fulanita, mírala el vestido que lleva, ese le ha costado un dineral, y luego llega la convivencia y siempre llorando que no tiene dinero”, otra decía, “y habéis visto a menganita, pero si va como una cualquiera, no se como su marido no le dice nada”, “¿ese? Si ya sabes que en su casa el no pinta nada,…”
“Y habéis visto como va la mujer del itinerante (omito aquí el nombre de esta Sra.), que cuerpo, que talante, no se nota los ** hijos que ha tenido”
“Claro claro es que es una santa, tan sacrificada, tan buena gente, tan…” (resumiendo un peloteo”.
Cuando llegaron los que parecen que eran los itinerantes y claro la “Santa de la Sra.”, que personalmente yo la ví tan normal como muchas otras que había allí entraron todos a su eucaristía.
Como vemos, estas señoras no les habían leído el versículo donde dice…
Ni murmuréis como algunos de ellos murmuraron y perecieron bajo el Exterminador
(1ª Corint. 10, 10.)
En fin, esperemos que no las exterminen.
Con todo esto queremos decir, que en el camino también hay pecadores, y que vemos que utilizan la biblia a su entender, cuando les interesan utilizan unos versículos textualmente y cuando no les interesan pues directamente los obvian.
Bueno ya les hemos contado una pequeña experiencia, solamente recordarle como siempre que Dios les ama como son y no como quieren que sean sus catequistas.
Un cordial saludo.
domingo, 6 de septiembre de 2009
¿ Existe la compasión en el Camino Neocatecumenal ? 2ª parte
2. La dignidad de los últimos como meta
Jesús vivió en una sociedad en profunda crisis. Todos esperaban algún acontecimiento decisivo, incluso una intervención de Dios que diera un vuelco a la situación. Los esenios de Qumrán, los diversos grupos fariseos, los radicales «haberim», los movimientos de resistencia a Roma, los visionarios apocalípticos, todos proponían caminos diversos, y actualmente podríamos añadir al Camino Neocatecumenal. Jesús, por su parte, fue gestando en su conciencia un proyecto absolutamente original: lo llamó «reino de Dios» y lo entendió como la irrupción de su compasión en el mundo. Dios es bondad sin limites, compasión increíble hacia los que sufren, cosa que en el camino no se hace. Lo importante es acoger, introducir y extender esa compasión en la sociedad, pero sin embargo en el camino si no se hace lo que te dicen o no cumples con su "estatus" de vivencia, dícese de separados, drogadictos, prostitutas, etc, te excluyen, no te hablan o simplemente prohiben cualquier tipo de contacto con estas personas.
No basta buscar un nuevo orden de cosas más justo según lo entiende cada grupo desde su propia visión e intereses. Es necesario introducir en la vida una nueva dinámica y una nueva dirección: la compasión tiene que dirigirlo e impulsarlo todo hacia una vida más digna para los últimos, y yo entiendo como estos no solo los indigentes y pobres, sino aquellos que por su circunstancias están sufriendo, como por ejemplo cuando una pareja se rompe,ambos cónyuges sufren, pero si eres del camino lo normal es que te expulsen, o si es uno de tus hijos el que se ha separado, en vez de ayudarle, te ordenan que le cierres la puerta de tu casa. Este mensaje fue escuchado como un desafío para todos. Según Jesús hay que aprender a vivir desde otro «lugar» diferente. Hay que liberarse de la «sabiduría convencional» que ha ido modelando durante siglos las tradiciones de Israel, la religión del Templo y la espiritualidad de los diferentes grupos. Hay que criticar valores muy interiorizados en la conciencia social y que llevan nombres muy concretos: «elección de Israel», «destrucción de los paganos», «dominio sobre los pueblos enemigos», «maldición de los pecadores», es decir lo que actualmente está haciendo el camino con todos aquellos que no entran dentro de sus cánones.
Jesús los llama ahora a vivir acogiendo el reino de Dios que quiere una vida más digna y más dichosa para todos, empezando por los últimos, por aquellos que incluso el camino ha rechazado. Hay que aprender a vivir desde valores diferentes: compasión hacia los que sufren, defensa de los últimos, acogida incondicional a todos, lucha por la dignidad de todo ser humano, y ojalá en el camino se hiciera, pero por desgracia se ha ido desvirtuando y estropeándose por el fanatismo y el esclavismo a la ley.
Las gentes de Galilea conocían bien lo que era un reino construido sobre la violencia y la opresión. Llevaban muchos años sufriendo la crueldad de Roma y la explotación de las clases dirigentes. Siempre había sido así. Imperio de Roma, reino de Herodes, gobierno de su hijo Antipas: el resultado siempre era el mismo. Lujosos edificios en las ciudades, miseria en las aldeas; riqueza y ostentación en las elites urbanas, deudas, pérdida de tierras y hambre entre los campesinos; enriquecimiento de los grandes terratenientes, aumento de mendigos desnutridos, vagabundos, prostitutas, esclavos fugitivos de sus amos y bandoleros. Nada podían esperar de Tiberio ni de Antipas. En este contexto hemos de situar la actuación de Jesús. Su objetivo no era organizar una religión más perfecta. No se dedicó a desarrollar una teología más precisa sobre Dios o una liturgia más digna en el Templo, que es justamente lo que ha hecho el camino, se ha entretenido en hacer un camino que supuestamente es mejor que lo que la iglesia ha estado haciendo durante dos mil años, ha estado perdiendo el tiempo con la estética, que no es que digamos que está mal sino que con tantas celebraciones pomposas, tantas liturgias tan perfecta se han perdido.
La pasión que alentó toda su vida fue otra, no perdió el tiempo como ha pasado en el camino. Quería ver realizado cuanto antes el proyecto de Dios: una vida más digna y dichosa para todos. Por eso, había que introducir en la sociedad una dirección nueva hacia los últimos, los más necesitados e indefensos. ¿Cómo sería el mundo si fuera Dios y no Tiberio el que reinara realmente sobre los pueblos? ¿Qué pasaría si las cosas respondieran a la voluntad de Dios? Desde la religión convencional de Israel todo era muy claro: Dios intervendría para destruir a los enemigos de Israel y aniquilar a los impíos que no respetaban la Torá, es decir como ahora, que siempre los miembros del camino cuando ven este blog, me dicen "Dios te castigará por decir esto, por decir la verdad". Jesús los sorprende a todos. No se pone de parte del pueblo elegido, como dicen siempre en el camino que ellos son los elegidos de Dios, y en contra de los pueblos paganos:
El reino de Dios no va a consistir en la destrucción de los gentiles. No se pone tampoco de parte de los justos y en contra de los impíos: el reino de Dios no va a consistir en una victoria de los santos para hacer pagar a los malos su pecado, por mucho que se esfuercen en el camino en decir lo contrario. Jesús se pone a favor de los que sufren y en contra del mal y la injusticia que impiden a todos una convivencia más digna y justa, Jesús se pone en contra de aquellos catequistas o itinerantes que se dedican a denigrar a la gente, que se dedican a destruir familias , que se dedican a insultar a todos aquellos que no piensan como ellos. La compasión de Dios está pidiendo que se haga justicia a los más pobres y humillados, a los que ha rechazado el camino, como son los homoxesuales, como son los separados o divorciados, como son los drogadictos, como son las prostitutas, como son el resto de grupos de la iglesia. El reino de Dios es para ellos. Jesús tiene ante sus ojos aquellas gentes que viven humilladas en sus aldeas, sin poder defenderse de los grandes terratenientes, sin poder defenderse de los itinerantes, sin poder defenderse de los catequistas; conoce muy bien el hambre de aquellas mujeres y niños desnutridos; ha visto llorar de rabia e impotencia a aquellos campesinos al quedarse sin tierras o al ver que los recaudadores se llevan lo mejor de sus cosechas, ha visto como estos "catequistas" se han dedicado a ocupar los mejor sitios en la iglesia, como se han dedicado a ir en 1ª en los viajes organizados, ha visto como han insultado a las personas y como han dado orden en muchas ocasiones de que no se le hable a una persona y por adende a sus hijos, por no cumplir una orden suya, orden que en muchas ocasiones ha ido en contra de la doctrina de la Iglesia. Son ellos los que necesitan escuchar antes que nadie su mensaje:
Dichosos los pobres porque vuestro rey es Dios
Dichosos los que ahora tenéis hambre porque seréis sanados.
Dichosos los que ahora lloráis porque reiréis».
Y yo me atrevo a añadir.
Dichosos los homoxesuales, que sois insultados y mofados en los anuncios,porque también sois hijos de Dios y os ama igual que a Kiko Argüello.
Dichosos los que habéis sido expulsados de una comunidad o han prohibido que os hablen el resto de la comunidad por no obedecer a un catequista, porque el Señor os manda el Espíritu Santo para que cuide de vosotros.
Dichosos los hijos de los miembros del camino que a la fuerza vuestros padres os han hecho ir a la iglesia, porque Dios os ama aunque lo lleguéis a odiar porque os lo han impuesto a la fuerza.
Dichosos los que habéis sido expulsados de vuestras casas por no querer caminar, porque Dios es vuestro Padre y siempre tiene abierta su casa para vosotros.
Dichosos los que habéis sufrido daño por parte de algún miembro del Camino Neocatecumenal, porque Dios lo ha visto y Dios está con vosotros.
¿Cómo puede Jesús hablar así? ¿No es una burla? ¿No es cinismo? Jesús habla con total convicción. Esta afirmación es central en su mensaje: los que no interesan a nadie le interesan a Dios, los que no les interesa al camino a Dios si le interesa; los que «sobran» en los imperios construidos por los hombres tienen un lugar privilegiado en su corazón, los que sobran en las asambleas del camino tienen un lugar privilegiado en su corazón; los que no tienen a nadie que los defienda, le tienen a Dios como Padre, los que no os habéis podido defender de los insulto o el mal trato recibido por los catequistas o itinerantes, tenemos a Dios como nuestro Padre. Si el reino de Dios es acogido, todo cambiará para bien de los últimos. Esta fue la fe de Jesús, su pasión y su lucha, una lucha que no es la del Camino Neocatecumenal.
Pero Jesús es realista. Todo esto no significa, ahora mismo, el final del hambre y la miseria, pero sí una dignidad indestructible de todas las víctimas de abusos y atropellos, que han hecho en nombre suyo en el camino neocatecumenal. Todo el mundo ha de saber que son los hijos predilectos de Dios. Esto le da a su dignidad una seriedad absoluta. Nunca en ninguna parte se construirá la vida tal como la quiere Dios si no es liberando a estos hombres y mujeres de su miseria y humillación.
Nunca ninguna religión será bendecida por Dios si no introduce justicia para ellos, por eso sabemos que el Camino Neocatecumenal ya no es bendecido por Dios.
Esto es acoger el reino de Dios: poner a las religiones y a los pueblos, a las culturas y a las políticas mirando hacia la dignidad de los últimos, de los que incluso en el camino ha rechazado, por eso sabemos que ya por desgracia el Reino de Dios no está en el Camino Neocatecumenal.
sábado, 5 de septiembre de 2009
¿ Existe la compasión en el camino neocatecumenal 1ª parte ?
Estas vacaciones hemos estado con un ex miembro del camino llamado pedro, durante nuestra conversación me estaba contando una serie de cosas pero me llamó mucho la atención cuando me hablaba de un escrito de Jose A. Pagola el cual increíblemente coincidía con lo que está pasando en el camino.
Pues bien, le pedí que lo que me decía me lo pusiera por escrito, y así ha sido, ha tenido el detalle de mandarnos este escrito en 4 partes.
Hoy publicamos la 1ª de ellas, espero que os guste...
El objetivo de mi exposición es presentar a Jesús de Nazaret como testigo e impulsor de una manera nueva de entender y de vivir la experiencia de Dios, la convivencia humana y, en definitiva, la construcción del mundo. Para entender correctamente lo que voy a decir y para evitar desde el comienzo lecturas poco exactas o inapropiadas de Jesús de su actuación y significado, me parece oportuno hacer algunas observaciones, también veremos como el Camino Neocatecumenal sin querer se está alejando de las enseñanzas verdaderas de Jesús y se está volviendo un grupo sectario, y discriminatorio.
Introducción
En la sociedad judía del siglo primero y, más en concreto, en
Jesús no es un escriba judío ni un sacerdote del Templo, aunque podría haber sido, tampoco es un fundador de un camino, ni un itinerante. Lo suyo no es enseñar una doctrina religiosa ni explicar la ley de Dios ni teorizar sobre la divinidad, por eso distinguimos claramente que el camino se está alejando, porque si lo observáis de corazón veréis que en el se legaliza todo y se normaliza, perdiendo ese espíritu de Jesús.
Propiamente, Jesús no enseña una doctrina para que sus discípulos la aprendan correctamente y la cumplan. Jesús anuncia un acontecimiento que pide ser
escuchado y atendido pues lo puede transformar todo. Él lo está ya experimentando e invita a todos a compartir su experiencia: Dios está tratando de introducirse en la historia humana, con sencilléz y humildad, sin normas ni leyes que cumplir simplemente con una, "AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS Y AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO, PUES, QUIEN NO PUEDE AMAR AL PRÓJIMO QUE LO VÉ NO PUEDE AMAR A DIOS".
Es lo mejor que nos podía suceder. «El reino de Dios está cerca. Cambiad de manera de pensar y creed en esta Buena Noticia» (Mc 1, 15). Todos los investigadores piensan hoy que esto que Jesús llama «reino de Dios»
(malkutá d'alaha) es el corazón de su mensaje, la pasión que animó toda su vida, la razón por la que fue ejecutado. Y, naturalmente, este «reino de Dios» no es una religión. Va más allá de las creencias, los preceptos y ritos de cualquier religión.
Es una experiencia nueva de Dios que lo resitúa todo de manera diferente. Si de Jesús nace una nueva religión, como de hecho sucedió, tendrá que ser una religión al servicio del proyecto de Jesús para el mundo.
Lo sorprendente es que Jesús nunca explica en qué consiste el reino de Dios. Lo que hace es sugerir, con un lenguaje poético, cómo actúa Dios y cómo sería el mundo si hubiera gente que actuara como él. Podemos decir que «reino de Dios» es la vida tal como la quiere construir Dios. ¿Cómo sería la vida si en Roma reinara Dios y no Tiberio? ¿Cómo sería la vida en Galilea si en Tiberiades reinara Dios y no Antipas? ¿Cómo sería la vida en el pueblo judío si el Templo de Jerusalén estuviera regido por Dios y no por Caifás? El «reino de Dios»: esto es lo primero y absoluto para Jesús, lo que relativiza y sitúa en su verdadero lugar todo lo demás: leyes, tradiciones, cultos y culturas. Podemos decir que Jesús sólo buscaba una cosa: que hubiera en la tierra hombres y mujeres que comenzaran a actuar como actúa Dios. Era su obsesión: ¿cómo sería la vida si la gente se pareciera más a Dios? ¿Cómo se trasformaría el mundo si los sacerdotes de Jerusalén, los escribas de
Para hablar de todo esto, Jesús escogió como símbolo central de todo su mensaje y actuación un término político que no podía suscitar sino expectación y fuerte recelo: ¿Qué estaba sugiriendo Jesús al hablar de «imperio de Dios»? El término «basileia» que emplean invariablemente las fuentes cristianas para traducir «reino de Dios» sólo se empleaba en los años treinta para hablar del «imperio de Roma». Era el César de Roma el que, con sus legiones, establecía la «pax romana» e imponía su justicia al mundo entero, sometiendo a los pueblos a su imperio. Él proporcionaba bienestar y seguridad, exigiendo a cambio de su protección como «benefactor» una implacable tributación a los pueblos subyugados. ¿Qué pretendía ahora Jesús al invitar a todos a «entrar en el Imperio de Dios» que, a diferencia de Tiberio, no quería poder, riqueza y honor, sino justicia y compasión precisamente para los últimos, los más excluidos y humillados. Evidentemente era claro que para «entrar» en el Imperio de Dios había que «salirse» del imperio de Roma. Voy a señalar sólo cuatro puntos básicos de los que se derivan consecuencias diversas:
1. La compasión como principio de actuación
La investigación sobre Jesús llega a una conclusión bastante generalizada. Jesús de Nazaret ha sido un hombre, tal vez el único, que ha vivido y comunicado una experiencia sana de Dios, sin desfigurarla con los miedos, ambiciones y fantasmas que, de ordinario, proyectan las diversas religiones sobre la divinidad.
Jesús no habla nunca de un Dios «indiferente» o lejano, descomprometido de la vida de los humanos o interesado sólo por su honor, su gloria o sus derechos. En el centro de su experiencia no encontramos la imagen de un Dios «legislador» intentando gobernar el mundo por medio de leyes y mandatos, al tiempo que amenaza a sus criaturas con castigos terribles como la expulsión de la comunidad o la prohibición de que el resto de los hermanos le hablen, o trata de seducirlas con premios maravillosos, como la itinerancia o cargos en la comunidad. Tampoco experimenta a Dios como un ser «justiciero» irritado o airado ante nuestros pecados. Para Jesús, Dios es compasión; «entrañas», diría él, «rahamim». Es su imagen preferida. La compasión es el modo de ser de Dios, su primera reacción ante sus hijos e hijas, su principio de actuación. Dios siente hacia sus criaturas lo que una madre siente hacia el hijo que lleva en su vientre. Dios nos lleva en sus entrañas. Las parábolas más bellas y conmovedoras que salieron nunca de labios de Jesús y sin duda las que más trabajó en su corazón fueron las que narró para hacer intuir a todos la increíble misericordia de Dios.
Esta experiencia de un Dios compasivo fue el punto de partida de toda la actuación revolucionaria de Jesús y le condujo a introducir en la historia un nuevo principio de actuación: la compasión. La ordenación religiosa y sociopolítica del pueblo judío arrancaba de una exigencia radical formulada así: «Sed santos porque yo, el Señor, vuestro Dios soy santo». El pueblo debía imitar al Dios Santo del Templo que rechaza a los paganos, los pecadores e impuros,como actualmente está pansado en las comunidades que rechazan a los drogadictos, a los separados, a los homoxesuales, etc., y bendice al pueblo elegido, a los justos, a los puros, a los catecúmenos que cumplen ciegamente lo que dice su catequista. Esta imitación de la santidad de Dios, entendida como separación de lo «no – santo», lo «impuro», lo pecador, generaba una sociedad discriminatoria y excluyente, que es en lo que se están convirtiendo las comunidades.
El pueblo judio busca su propia identidad excluyendo a las naciones paganas e impuras, como están haciendo las comunidades excluyendo a todos los que no opinan como ellos, o son como ellos quieren que sean. Los sacerdotes del Templo gozan de un rango de pureza superior al resto del pueblo, al igual que los itinerantes y altos cargos de las comunidades, que han de tener los mejores lugares en las celebraciones. Los observantes de
Jesús introduce en medio de esta sociedad una alternativa que lo transforma todo: «Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo». Es la compasión de Dios y no la santidad el principio o el «ethos» que ha de inspirar la actuación humana. Jesús no niega la santidad de Dios, pero lo que cualifica esa santidad no es la separación de lo impuro, el rechazo de lo no santo. Dios es santo y grande no porque rechaza y excluye a los paganos, pecadores, divorciados, separados, homoxesuales o impuros, sino porque ama sin excluir a nadie de su compasión. Por eso, la compasión no es, para Jesús, una virtud más, sino la única manera de ser como Dios. El único modo de mirar el mundo, de sentir a las personas y de reaccionar ante el ser humano de manera sana, como Dios. Esta compasión no es un mero sentimiento sino un principio de acción que desafía los esquemas de actuación convencionales. Consiste en interiorizar y hacer nuestro el sufrimiento del otro para reaccionar y hacer por él todo lo que podamos. Jesús lo sugirió de manera provocativa en la parábola del buen samaritano. Jesús habla de un hombre asaltado y abandonado medio muerto en la cuneta de un camino solitario, uno que puede ser cualquier miembro de la iglesia y que además es homoxesual en la actualidad. Afortunadamente, por el camino aparecen dos viajeros: un sacerdote y un levita, que podemos decir que eran dos miembros del camino, un itinerante y un responsable de una comunidad. Vienen del templo, después de realizar su servicio cultual, es decir vienen de la iglesia despues de celebrar la eucaristía y de dar un anuncio. El herido los ve llegar esperanzado: son de su propio pueblo, de su parroquia, los conoce los ve por allí, en la sacristía, los ha visto llegar muchas veces antes de la eucaristía los sábados; representan al Dios del Templo; sin duda, tendrán compasión. No es así. Los dos «dieron un rodeo» y pasaron de largo, porque era impuro, era pecador. Por el camino aparece un tercer viajero. No es sacerdote ni levita. Ni siquiera pertenece al pueblo elegido. Es un odiado samaritano, o mejor dicho, es un ex miembro del camino que ha dejado las comunidades al ver con dolor en lo que se están convirtiendo, miembro de un pueblo enemigo. El herido lo ve llegar atemorizado, porque los miembros de su antigua comunidad se han encargado en correr la voz de que es una mala persona, es un pecador que ha sido engañado por el demonio, porque ya no está deacuerdo con lo que dicen los catequistas, porque ese hermano se ha dado cuenta que lo que predican los catequistas va en contra de la Ley de Diós. Se puede esperar lo peor. Sin embargo, el samaritano «tuvo compasión», se acercó al herido e hizo por él todo lo que pudo hasta salvarlo. La sorpresa de los oyentes no podía ser mayor. La parábola rompía todos sus esquemas y clasificaciones entre amigos y enemigos, entre pueblo elegido y gentes extrañas e impuras. ¿Será verdad que la compasión nos puede llegar, no del Templo ni de los canales religiosos oficiales, como los itinerantes o los catequistas, sino de un enemigo proverbial, como un ex miembro del camino? Jesús miraba la vida desde la cuneta, con los ojos de las víctimas necesitadas de ayuda, encarnado en ese pobre chico que le han pegado una paliza un grupo de skin por ser homosexual.
No había dudad, Para Jesús, la mejor metáfora de Dios era la compasión con los heridos. Y la única manera de ser como Dios y actuar de manera humana era actuar como aquel samaritano. La parábola de Jesús introducía un vuelco total.
Los representantes del Templo, es decir los itinerantes y catequistas, pasan de largo junto al herido, porque no lo consideran puro, sino impuro y pecador indigno de su atención. El odiado enemigo es el salvador. Con la compasión caen las barreras. Hasta un enemigo tradicional, renegado por todos, puede ser canal de la compasión de Dios. ¿Habrá que olvidar prejuicios y enemistades seculares, los odios y sectarismos, que se se hacen en el camino ? ¿Habrá que reordenarlo todo desde la compasión, ? ¿Habrá que revisar el Camino neocatecumenal y buscar donde se han alejado de Dios ?
Una última parábola en la que no es fácil llegar hasta el relato original de Jesús, nos permite captar la revolución que introduce en la historia. La parábola es en realidad una descripción grandiosa del juicio de todas las naciones. Allí están gentes de todas las razas y pueblos, de todas las culturas y religiones, pecadores y santos, generaciones de todos los tiempos. Se va a escuchar el veredicto final que lo esclarecerá todo. Dos grupos van emergiendo de aquella muchedumbre. Unos son llamados a recibir la bendición de Dios para heredar su reino; a otros se les invita a apartarse. Cada grupo se dirige hacia el lugar que ellos mismos han escogido. Unos han reaccionado con compasión ante los necesitados; los otros han vivido indiferentes a su sufrimiento. Lo que va a decidir su suerte no es su religión ni su piedad, ni las veces que han ido a misa, ni las horas que han estado sentados rezando o escuchando los interminables discursos del camino. No han actuado por motivos religiosos. Sencillamente, unos han vivido movidos por la compasión, otros no, unos no han hecho caso a las doctrinas sectarias y discriminatorias que se están haciendo actualmente en el camino, y otros si. En la parábola se habla de seis situaciones de necesidades básicas. No son casos irreales, sino situaciones que se conocen en todos los pueblos de todos los tiempos. En todas partes hay hambrientos y sedientos; hay inmigrantes y desnudos; enfermos y encarcelados; homosexuales y drogadictos; Separados y no miembros del Camino Neocatecumenal. No se habla de grandes palabras como «justicia» o «solidaridad», sino de comida, de ropa, de algo de beber, de un techo para resguardarse, de un saludo por la mañana, de un simple hola como estás . No se habla tampoco de «amor» sino de cosa tan concretas como «dar», «acoger», «visitar», «acudir». Lo decisivo no es la teoría, sino la compasión que lleva a ayudar al otro cuando está necesitado. El verdadero progreso, la salvación de la humanidad está en atender a los desgraciados del mundo. Su perdición, por el contrario, en la indiferencia ante el sufrimiento. El mensaje proclamado y vivido por Jesús hasta el final fue este: «Sed compasivos como vuestro Padre del cielo».
Esta es la primera parte, en los próximos días seguiremos con esta maravilla.
martes, 26 de mayo de 2009
Las Mujeres en el Camino Neocatecumenal o Kikos
Lo primero que debemos saber es cual es la postura de la Iglesia sobre las mujeres, para ellos copiamos un texto de JM Fernández que nos parece muy apropiado para describir la postura oficial de la iglesia.
La esencia de la mujer: es una persona humana y como tal tiene DIGNIDAD. Su valor esencial por tanto consiste en SER PERSONA, en tener una naturaleza racional. La MUJER AL IGUAL QUE EL HOMBRE FUE CREADA POR DIOS A IMAGEN Y SEMEJANZA SUYA; hombre y mujer TIENEN LA MISMA DIGNIDAD. LA IGLESIA NOS PIDE QUE RECONOZCAMOS ESA DIGNIDAD Y CUANDO LO HAGAMOS, HABREMOS DADO UN GRAN PASO PARA MODIFICAR SU EXISTENCIA.
Si la naturaleza humana es racional queda claro que al preparar nuestra razón mediante el estudio, estaremos en posibilidad de actuar congruentemente con nuestra propia naturaleza. Es por tanto, una necesidad imperiosa que la mujer se prepare cada vez mejor. Ya sea de manera autodidacta, o luchando por conseguir espacios educativos. Si la sociedad reconoce esta naturaleza estará en posición ayudarla a obtener esos espacios.
El hombre, la humanidad, ha sido llamado al servicio del amor, y sólo en la unidad puede lograr este servicio. Dios confía al hombre la administración de los recursos creados, y esta responsabilidad y compromiso compete a la persona humana, hombre y mujer.
La mujer participa activamente en esta responsabilidad interviniendo en el progreso de la humanidad de diversas maneras.
Le resulta natural participar y afectar las relaciones interpersonales y darles una dimensión ética; en el ámbito familiar irradiar el espíritu de servicio, de amor y donación; en la vida profesional testimoniar su dedicación y capacidad intelectual.
La misión de la mujer, al igual que el hombre, es la de servir para que el Reino de Dios se haga presente en este mundo. Evangelizar, compartir la Buena Nueva con los demás, familia, compañeros de trabajo, amistades. Para servir, para amar, debe prepararse y estar dispuesta cada día a optar por amar y servir, pues en ello manifiesta su naturaleza racional, ya que sólo puede optar por lo que se conoce y la sociedad actual nos presenta una visión parcial del amor, confundiéndolo con matices menos importantes, limitándolo y en ocasiones desvirtuándolo.
Como vemos, el texto es muy claro de cual es la postura de la mujer según la iglesia, y si tenemos en cuenta que estamos en una sociedad machista y autoritaria como es por desgracia la iglesia, nos encontramos que esta postura es la más explícita al respecto.
Es cierto que a lo largo de la historia la postura de la mujer en la iglesia ha sido siempre secundaria y colocada en un lugar de servidumbre hacia el hombre, ignorando en muchas veces que la mujer ha sido la gran seguidora y receptora del mensaje de Jesús. Prueba de ello han sido el gran número de grandes teólogas y Doctoras de la Iglesia que han existido a lo largo de la Historia.
Pero aún más, curiosamente en los evangelios existen testimonios decisivos del seguimiento y la participación de las mujeres en el movimiento de Jesús. Se menciona explícitamente un grupo de mujeres en los relatos de la pasión, cuyos nombres se mantienen estables, sobre todo el de María Magdalena, que se adivina muy importante en él. Son definidas como discípulas, pues se utilizan los verbos típicos del discipulado: seguir y servir (akolouthein, diakonein). Ellas han seguido a Jesús desde el principio, desde Galilea (Mc 15,41; Mt 27,55), algo que confirma Lc 8,1-3 desde otras fuentes.
Por tanto podemos deducir que han acompañado a Jesús en su predicación del reino, aceptando su misma vida desinstalada, asistiendo a su enseñanza, a sus curaciones, y no le abandonan cuando está en la cruz.
ELLAS SON TESTIGOS DE SU CRUCIFIXIÓN CUANDO LOS DISCÍPULOS VARONES HAN HUIDO. Testigos de su sepultura (Mc 15,47 y par), SON LAS PRIMERAS EN DESCUBRIR EL SEPULCRO VACÍO Y EN RECIBIR EL ANUNCIO PASCUAL (Mc 16,1-8 y par). María Magdalena es la primera receptora de una aparición del Resucitado (Jn 20,14-18; Mt 28,9-10). Aun sin ser mencionadas explícitamente, algo propio del lenguaje inclusivo, estas mujeres están presentes en el grupo de discípulos reunidos a los que el Resucitado confía la misión y entrega el Espíritu (Lc 24,36ss; Hch 1,14; 2,1-21; Jn 20,19-22).El protagonismo de estas mujeres no puede ser desechado como inventado, porque está atestado múltiples veces, y porque está en discontinuidad tanto con lo habitual en el judaísmo, como en la Iglesia posterior. Es decir, que cumple los criterios de la crítica histórica.
Aunque, ciertamente, la restricción del protagonismo de las mujeres en el origen comenzó pronto, favoreciéndose por el contrario el de los apóstoles, jamás se justifica en las palabras de Jesús. Si bien el proceso se puede detectar ya en los evangelios, pues están redactados en una época en que la patriarcalización estaba ya en marcha, NO SE PUEDE HALLAR NUNCA EN BOCA DE JESÚS UN DICHO O PALABRA QUE MINUSVALORE O JUSTIFIQUE LA SUBORDINACIÓN DE LA MUJER.
El comportamiento patriarcal de la Iglesia posterior para con la mujer no pudo basarse ni en Jesús ni en su actitud.El protagonismo de la mujer se mantuvo en el movimiento misionero primitivo. Se entiende por ello, el momento en el que el cristianismo comienza a extenderse más allá de Palestina, ya antes de Pablo. La fórmula bautismal de Gál 3,28: «Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre y mujer...», proclamaba la autocomprensión de este movimiento y su conciencia de ruptura con lo anterior, a la vez que explica las relaciones y comportamientos alternativos que se daban en su seno
De lo dicho anteriormente sacamos en conclusión, que:
LA MUJER Y EL HOMBRE SON IGUALES ANTE LOS OJOS DE DIOS.
LA MUJER NO PUEDE ESTAR SUPEDITADA AL HOMBRE.
EL DEGRADAR A UNA MUJER VA EN CONTRA DE LA DOCTRINA DE LA IGLESIA.
Una vez visto estos principios básicos pasamos a cual es la postura de la mujer en el Camino Neocatecumenal.
En un principio cuando entras en el camino neocatecumenal, se trata por igual a la mujer y al hombre, según se va avanzando la cosa va cambiando despacito, para que no se den cuenta.
Ya a partir de los 1º escrutinios se le va invitando a tomar una posición de sumisión ante el hombre, si observamos los cargos de responsabilidad de las comunidades veremos como las comunidades que llevan más tiempo es raro que se encuentren mujeres de responsables o corresponsables, estos puestos se reservan normalmente a hombres casados.
Una vez que se llega a los 2º escrutinios a las mujeres que están solteras se les va invitando a discernir que quiere Dios de ellas, o mejor dicho, que quiere el Camino Neocatecumenal de ellas.
Lo normal en estos caso es que se le invite a casarse a formar un matrimonio cristiano (y hasta ahí está la cosa bien) a abrirse a la vida, a tener todos los hijos que Dios le mande (ignorando en todo momento la paternidad responsable que nos dice la iglesia, ya que en el camino se desprecia a aquellas personas que no tienen los hijos que Dios les da. Como se ve esto es una forma más de salirse disimuladamente de la doctrina de la Iglesia) a ser la servidora de su marido, o mejor dicho a ser la ESCLAVA de la casa, a relegarla a una vida como mera máquina de reproducción, es decir a tener hijos para estos en un futuro entren a la fuerza en el Camino Neocatecumenal, y por otro lado a ser una máquina de limpiar.
Como contraprestación en el camino se les dice que son las “Reinas de la casa” y visto lo visto, pues muchas mujeres dirían a gritos “PUES VIVA LA REPÚBLICA”.
Por otro lado, aquellas mujeres que no se quieren casar o que no ven de momento el casarse, son invitadas a entrar en un convento de clausura (es curioso, el camino siempre manda a las jóvenes a conventos de clausura y rara vez a otro tipo de órdenes religiosas), o sino a servir en la evangelización, pero no como evangelizadoras, sino como meras sirvientas de los catequistas itinerantes o en seminarios o en su magnífica casa de israel DOMUS GALILAEAE.
Por desgracia yo he presenciado muchas veces como cuando en un matrimonio del camino el hombre ha dicho que participa de las labores de la casa, se han BURLADO, públicamente de él despreciando e impidiéndole que vuelva a hacerlo, ya que según el camino el hombre que realiza tareas del hogar es un homosexual oculto.
Para el camino el hombre es el cabeza de la familia que ha de tomar todas las decisiones, y la mujer son las manos que han de trabajar.
Otras posturas interesantes es la del pecado según sea hombre o mujer, por ejemplo, si una mujer comete adulterio en el camino, (cosa muy rara ya que normalmente las mujeres terminan tan asqueada de los hombres que no quieren tener ningún tipo de contacto con ellos), se le desprecia, se le humilla públicamente en la comunidad y normalmente se termina expulsando de las comunidades.
Pero si el que comete adulterio es el hombre, se le invita a la mujer a que lo perdone, y en muchas ocasiones se le justifica diciendo que “el hombre tiene una serie de necesidades que no ha podido encontrar en su casa porque su mujer lo ha descuidado”.
En cuanto al tema de los malos tratos, en el Camino Neocatecumenal, la postura es muy clara, PERMISIBILIDAD ABSOLUTA, es decir:
Si en un matrimonio el hombre pega o degrada públicamente o privadamente a su esposa, como mucho se llevará una reprimenda por parte de los catequistas y se le invitará a la mujer a que lo perdone y sufra en sus carnes ese mal trato.
Se les invita a las mujeres a que soporte esa humillación o ese dolor tanto físico como psíquico por el bien de sus hijos, ya que según ellos, cuando un matrimonio se separa los hijos serán drogadictos u homosexuales y las chicas serán prostitutas o drogadictas, porque se quedan como zombis para el resto de sus vidas, ya que no han tenido una educación cristiana, es decir un referente hombre y un referente mujer (o mejor dicho, que han de ser hombres como el camino neocatecumenal los quiere “machistas, retrógrados y de derechas”, y mujeres “máquinas de limpiar y de reproducción para llenar las comunidades nuevas”). En cuanto al resto de la comunidad, en vez de tomar cartas en el asunto, simplemente se dedicará a rezar y a mirar para otro lado (sin caer en que actualmente están incurriendo en un delito tipificado en el código penal).
Si es la mujer la que humilla a su marido o le pega (de esto solo conozco un caso), se le invita a ese marido a que la ponga en su sitio (en este caso no se dice como ha de hacerlo pero se sobre entiende), esa mujer por otro lado recibirá por parte de los catequistas todo tipo de comentarios insultantes y degradantes, con la intención de destruir su personalidad, para que vuelva a su sitio, el sitio que según el Camino Neocacumenal ha de tener (la cocina y la cama),ya que para el camino cuando una persona, tanto hombre como mujer, opina de diferente forma que los demás, lo mejor es hacerle la vida imposible dentro del camino hasta que se vaya o cambie (a esta técnica de presión normalmente se le dice que estas personas están engañadas por el demonio y han de abrirle los ojos para que se den cuenta de su error).
Si la mujer decide separarse porque no soporte más esta situación se le invitará a la comunidad que lo hable, que no le dirija ni la palabra ni se tenga ningún tipo de trato, que se vea sola para que sufra por destruir la obra de Dios, mientras que si es el hombre el que decide separarse, pues de le deja que siga en la comunidad y se le intenta ayudar, para que cambie de idea.
Por otro lado, si la mujer está trabajando (tanto casadas como solteras), se les invita a que abandonen el trabajo, ya que para el camino cuando una mujer trabaja en la calle, lo que está buscando es su propia realización, interponiendo su YO, al de su familia, es decir, que si la mujer trabaja en la calle, es una egoísta que abandona su casa y sus hijos por ella, por lo que disimuladamente se le invita a que deje el trabajo.
Como vemos el trato que reciben las mujeres en el camino es inversamente proporcional al que actualmente recibe por parte de la iglesia, y sobre todo MUY DISPAR DEL TRATO DE JESUS LES DABA A LAS MISMAS.
También se hace una interpretación textual de la palabra en este sentido en el Camino Neocatecumenal, como por ejemplo
"Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sometidas, como también la ley lo dice" (1 Co. 14:34-38).
«La mujer aprenda en silencio, con toda sumisión. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, y después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión» (1 Ti. 2:11-12)
De estas lectura, entre otras se basan para colocar a la mujer en el lugar donde se encuentran actualmente las mujeres en el camino y que ya hemos explicado anteriormente.
Como vemos de nuevo, el CAMINO NEOCATECUMENAL, va por libre y se sale de las interpretaciones exegetas que de la Biblia hace la Iglesia. Otro motivo para pensar que actualmente el camino está naciendo en la iglesia como un parásito, viviendo a costa de ella y que con el tiempo este parásito se separará de la misma, entonces más de un presbítero y alto cargo de la iglesia se acordará que estos pobres pecadores (enviados del demonio según el camino) que advertíamos que sino cambiaba la cosa pasaría.
Bueno no alargamos más este tema porque pensamos que ya está más que explicado.
Esperando que como siempre se entienda que nuestra idea es la de denunciar estos errores en los que está incurriendo el camino neocatecumenal para que se corrija y vuelva al redil de la iglesia.
Gracias por su tiempo y recen por nosotros.