Mostrando entradas con la etiqueta neocatecumenal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta neocatecumenal. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de abril de 2011

Curioso parecido con el Camino Neocatecumenal.

Hoy no vamos a hablar del camino neocatecumenal, sino que hoy vamos a hablar de otras sectas o grupos que al igual que el camino neocatecumenal se dedican a recabar a adeptos.

Su parecido actual con el camino neocatecumenal es tal que asusta.

Recomendamos las declaraciones del Presidente de Redune, D. Juanxo Domínguez, que curiosamente parece que están describiendo al camino neocatecumenal.

Simplemente recomendamos que escuche este post. de Radio Nacional de España.

Pinche aquí.

Gracias de Antemano, y como siempre simplemente recordarles que Dios les ama como son y no como quieren sus catequistas que sean.


En memoria de María una víctima de estos grupos que no pudo soportar la presión.

lunes, 25 de octubre de 2010

La Lapidación de Soraya M y el Camino Neocatecumenal.


Recientemente hemos visto una película que nos ha hecho mucho pensar, se titula La lapidación de Soraya M.

La historia de Zarah y Soraya es verdadera, y fue documentada por primera vez en el libro homónimo de 1994, del ya fallecido periodista franco-iraní Freidoune Sahebjam (1933-2008). Sahebjam recorrió en secreto su Irán natal en 1986 cuando se topó con la aldea de Kapuyeh. Allí conoció a Zarah y escuchó su relato.

Gracias a su voz, hemos podido conocer este relato espeluznante de lo que sufren muchas mujeres.

El filme enfatiza la terrible situación que enfrentan las mujeres musulmanas acusadas de adulterio y sentenciadas a lapidación en el marco de la Sharia


Pero para poder entenderlo debemos saber que es la Sharia, y por eso recurrimos al significado que encontramos en Wikipedia (que aunque no sea la mejor, es la que no pegamos derechos de autor).

La Sharía o Sharia o hispanizado a jaría, charía o saría (que viene a significar la senda), llamada en ocasiones en los medios occidentales ley musulmana (y no ley islámica, ya que podría decirse en realidad que está inspirada en el Islam, pero no es irrefutable como el Corán), es el cuerpo de Derecho islámico. Constituye un código detallado de conducta, en el que se incluyen también las normas relativas a los modos del culto, los criterios de la moral y de la vida, las cosas permitidas o prohibidas, las reglas separadoras entre el bien y el mal.


Dentro de la sharía existe un tipo específico de ofensas conocidas como las ofensas hadd. Son crímenes castigados con penas severas, tales como la lapidación, los azotes y aun la amputación de una mano. Sin embargo, no todas estas penas se adoptan universalmente en los países islámicos

Las ofensas hadd implican penas específicas.

Las transgresiones incluyen:



  • Relaciones sexuales fuera del matrimonio (adulterio)

  • Acusaciones falsas.

  • Beber alcohol.

  • Robo y asalto en rutas.

Las ofensas sexuales conllevan una pena de lapidación o azotes, mientras que el robo está penado con la amputación de una mano

La sharía, además, incluye como graves faltas:



  • El ser homosexual.

  • La desobediencia de las mujeres hacia la autoridad del padre o el esposo.

  • Las relaciones con infieles pertenecientes al mundo no islámico.

  • El no cumplimiento de las normas de vestimenta de las mujeres, a las que, en caso de incumplimiento, se considera inmorales y culpables en caso de violación.


En resumen, la Sharia es el cumplimento de la Ley y la falta de misericordia, y curiosamente las consideradas faltas graves por la sharía son muy parecidas a las considerada pecados graves por el camino neocatecumenal.

Una vez que hemos entendido que es la Sharia procedemos a comentar un poco más la película.

Como bien hemos dicho al principio, la película trata de la vida de esta mujer, mujer que fue acusada injustamente de adulterio por su marido para conseguir ahorrarse la pensión de sus hijas, (que no de sus hijos).

Para ello se valió de la Ley, de la justicia o mejor dicho de la injusticia, de los falsos testimonios de otros hombres y como consecuencia de todo esto llega la muerte de esta mujer. (normalmente no contamos los finales de las películas pero en este caso creemos que poca gente no sabrá ya el final).

El director ha sabido plasmar bien como un pequeño grupo de personas, se vale de la ley para conseguir sus fines y lo peor de todo es que lo hacen en nombre de Dios.

Hay escenas que vale la pena observar,

A lo largo de la película el Mula, justifica todas sus acusaciones en el nombre de Dios todo misericordioso. Cuando van a proceder a la lapidación, anima a los hijos de la mujer a que la apedreen, en nombre de Dios “es la voluntad de Dios, les gritaba”, y empuja al resto del pueblo a lo mismo, siempre en nombre de Dios.

Cuando terminan la lapidación y ella ha fallecido grita “se ha cumplido la voluntad de Dios, alabado sea Dios todo Misericordioso”, curiosa incongruencia que se alabe a un dios misericordioso después de una lapidación.

Y al final, lo que se ha cometido es el asesinato de un inocente en nombre de Dios.

Y a estas alturas os preguntaréis muchos y muchas de vosotros y vosotras ¿Qué tiene que ver esto con el camino neocatecumenal?.

Pues por desgracia mucho.

Los parecidos con el camino neocatecumenal de esta película son tremendos, demasiados, tantos que asusta el tema.

La Sharia es una ley paralela que se ha creado basándose en el Corán.

El camino neocatecumenal ha creado una justicia interna dentro de las comunidades basada en la interpretación totalmente libre de la Biblia y muchas veces en contra de la misma iglesia.

Soraya en la película se resiste a obedecer a su marido y por eso el pueblo ve con buenos ojos que la pegue (solo unas mujeres mayores son las que la defienden).

En el camino la mujer debe obedecer ciegamente al marido pues es el cabeza de familia y en algunos casos llegan a producirse malos tratos por parte del marido por no obedecerla (Existen muchos casos que en las instituciones públicas conocían antes de que estas pudieran actuar de oficio, momento en que las mujeres del camino que sufrían malos tratos dejaron de acudir, ya que ellas no denuncian a sus maridos, aunque le rompan la mandíbula).

Como muchas personas nos llaman mentirosos y como muestra nos remitimos al libro de Virginia Drake “Kiko Argüello. Camino Neocatecumenal: 40 años de fe”, donde demuestra que en una de las comunidades que ella conoce existe un caso de malos tratos y que la comunidad lo ve tan normal, por si no nos creen, pensamos que la credibilidad de esta periodista no se puede poner en duda.

Soraya en la película debe aceptar las reiteradas infidelidades de su marido, que este tenga una amante o que se vaya con asiduidad con prostitutas, es más, se la acusa de que no le da, lo que su marido necesita, y que por eso lo busca fuera (refiriéndose a prácticas sexuales).

En el camino se le dice a las mujeres que deben perdonar las infidelidades de sus maridos aunque sean reiteradas (70 veces 7), esto se lo “recomienda” normalmente el catequista, que es una especie de Mulá para la comunidad. He incluso se les llega a decir, que si ellas cumplieran con sus obligaciones matrimoniales, posiblemente este no cometería adulterio. (En el camino se dice que la mujer debe estar dispuesta a satisfacer a su marido en el tema de las relaciones sexuales, eso si, siempre para la procreación, porque en el tálamo, uno de los tres altares, se realiza el sacrificio del matrimonio en la sexualidad) (Una cosa muy rebuscada).

Soraya en la película se niega a obedecer a el Mulá, y por ello es perseguida en el pueblo, y termina en su muerte cruel y sangrienta lapidándola.

En el camino, si una mujer se niega a obedecer al catequista (porque se ha hartado de que su marido le pegue y quiera separarse, o porque le ha dicho que no puede hablarle a su hijo que se ha separado, o porque le ha dicho que debe expulsar de su casa a su hija, porque no quiere caminar, etc…), se le condena a abandonar la comunidad y en muchos casos se ordena el silencio al resto de la comunidad.

Y aunque no es una muerte física, si es una muerte psicológica, pues imaginemos que una persona que lleva en el ambiente de la comunidad 15 años, o 20, o 30, o 10 años, ha perdido casi todo el contacto con todas las personas ajenas a la comunidad, el condenarla a esto significa perder completamente su vida.

Y así a más, pero ya sería alargar demasiado este blog.

Lo peor de todo es que en ambos casos, el Mulá como el Catequista, los dos dicen que hablan en nombre de Dios y que si no se hace lo que el dice, no se está cumpliendo la voluntad de Dios. Y tanto en la película como en la vida real, luego se demuestra que lo que es en verdad, es la voluntad de un hombre y no la de Dios.

En ambos casos se valen de la Ley y de Dios para conseguir sus intereses o sus ideas.

Como hemos visto, los parecidos entre esta película y el camino neocatecumenal son escalofriantes.

Posiblemente esto sirva para que los miembros de la iglesia se den cuenta que sin querer se está incubando un integrismo despreciable dentro de la iglesia, y que hoy es solamente la expulsión del grupo, pero ¿Quién no nos dice que se termine lapidando a la gente?.

Ya se hace psicológicamente.

Bueno ya no insistimos más, solamente recomendarles que si no han visto esta película vayan al cine, pues a parte de este parecido debemos decir que tiene un magnífico argumento, que los actores lo hacen muy bien y una fotografía impresionante.


Solamente recordarles que Dios les ama como son y no como quieren que sean en el camino sus catequistas.

sábado, 5 de septiembre de 2009

¿ Existe la compasión en el camino neocatecumenal 1ª parte ?

Recientemente hemos vuelto de las vacaciones, durante este periodo hemos estado en contacto con otros ex miembros y hemos intercambiado experiencias, que ya iremos añadiendo al blog.

Estas vacaciones hemos estado con un ex miembro del camino llamado pedro, durante nuestra conversación me estaba contando una serie de cosas pero me llamó mucho la atención cuando me hablaba de un escrito de Jose A. Pagola el cual increíblemente coincidía con lo que está pasando en el camino.

Pues bien, le pedí que lo que me decía me lo pusiera por escrito, y así ha sido, ha tenido el detalle de mandarnos este escrito en 4 partes.


Hoy publicamos la 1ª de ellas, espero que os guste...



El objetivo de mi exposición es presentar a Jesús de Nazaret como testigo e impulsor de una manera nueva de entender y de vivir la experiencia de Dios, la convivencia humana y, en definitiva, la construcción del mundo. Para entender correctamente lo que voy a decir y para evitar desde el comienzo lecturas poco exactas o inapropiadas de Jesús de su actuación y significado, me parece oportuno hacer algunas observaciones, también veremos como el Camino Neocatecumenal sin querer se está alejando de las enseñanzas verdaderas de Jesús y se está volviendo un grupo sectario, y discriminatorio.


Introducción



En la sociedad judía del siglo primero y, más en concreto, en la Galilea de los años treinta, no se conoce propiamente una separación entre los diversos aspectos de la vida que hoy nosotros diferenciamos con toda espontaneidad: lo religioso, lo político, lo económico. No existe siquiera el concepto de «religión». Todo se entremezcla y se implica. Lo que hoy llamamos «dimensión religiosa» está presente en todo legitimando, orientando e impulsando una determinada manera de entender la vida y de organizar la convivencia. Desde esta perspectiva es anacrónico considerar a Jesús como el fundador de una nueva religión. Es más exacto ver en él un hombre que, desde una experiencia nueva de Dios pone en marcha una compresión y un movimiento renovador de la vida, esta esencia que Jesús nos quiso dar, existía al principo en el Camino, pero posteriormente se ha ido disipando y derivando en un seudo sectarismo que busca ante todo la Ley olvidándose de la esencia, yo pienso que sin querer han perdido el Espíritu y como no saben que hacer se han refugidado en un mundo de leyes y normas, con lo que sin querer o queriendo se están cada vez alejando más de la Iglesia, que es la verdadera poseedora del Espíritu de Dios.


Jesús no es un escriba judío ni un sacerdote del Templo, aunque podría haber sido, tampoco es un fundador de un camino, ni un itinerante. Lo suyo no es enseñar una doctrina religiosa ni explicar la ley de Dios ni teorizar sobre la divinidad, por eso distinguimos claramente que el camino se está alejando, porque si lo observáis de corazón veréis que en el se legaliza todo y se normaliza, perdiendo ese espíritu de Jesús.


Propiamente, Jesús no enseña una doctrina para que sus discípulos la aprendan correctamente y la cumplan. Jesús anuncia un acontecimiento que pide ser

escuchado y atendido pues lo puede transformar todo. Él lo está ya experimentando e invita a todos a compartir su experiencia: Dios está tratando de introducirse en la historia humana, con sencilléz y humildad, sin normas ni leyes que cumplir simplemente con una, "AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS Y AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO, PUES, QUIEN NO PUEDE AMAR AL PRÓJIMO QUE LO VÉ NO PUEDE AMAR A DIOS".



Es lo mejor que nos podía suceder. «El reino de Dios está cerca. Cambiad de manera de pensar y creed en esta Buena Noticia» (Mc 1, 15). Todos los investigadores piensan hoy que esto que Jesús llama «reino de Dios»

(malkutá d'alaha) es el corazón de su mensaje, la pasión que animó toda su vida, la razón por la que fue ejecutado. Y, naturalmente, este «reino de Dios» no es una religión. Va más allá de las creencias, los preceptos y ritos de cualquier religión.



Es una experiencia nueva de Dios que lo resitúa todo de manera diferente. Si de Jesús nace una nueva religión, como de hecho sucedió, tendrá que ser una religión al servicio del proyecto de Jesús para el mundo.


Lo sorprendente es que Jesús nunca explica en qué consiste el reino de Dios. Lo que hace es sugerir, con un lenguaje poético, cómo actúa Dios y cómo sería el mundo si hubiera gente que actuara como él. Podemos decir que «reino de Dios» es la vida tal como la quiere construir Dios. ¿Cómo sería la vida si en Roma reinara Dios y no Tiberio? ¿Cómo sería la vida en Galilea si en Tiberiades reinara Dios y no Antipas? ¿Cómo sería la vida en el pueblo judío si el Templo de Jerusalén estuviera regido por Dios y no por Caifás? El «reino de Dios»: esto es lo primero y absoluto para Jesús, lo que relativiza y sitúa en su verdadero lugar todo lo demás: leyes, tradiciones, cultos y culturas. Podemos decir que Jesús sólo buscaba una cosa: que hubiera en la tierra hombres y mujeres que comenzaran a actuar como actúa Dios. Era su obsesión: ¿cómo sería la vida si la gente se pareciera más a Dios? ¿Cómo se trasformaría el mundo si los sacerdotes de Jerusalén, los escribas de la Ley, los terratenientes de Galilea, los legados de Roma actuaran como quiere Dios.


Para hablar de todo esto, Jesús escogió como símbolo central de todo su mensaje y actuación un término político que no podía suscitar sino expectación y fuerte recelo: ¿Qué estaba sugiriendo Jesús al hablar de «imperio de Dios»? El término «basileia» que emplean invariablemente las fuentes cristianas para traducir «reino de Dios» sólo se empleaba en los años treinta para hablar del «imperio de Roma». Era el César de Roma el que, con sus legiones, establecía la «pax romana» e imponía su justicia al mundo entero, sometiendo a los pueblos a su imperio. Él proporcionaba bienestar y seguridad, exigiendo a cambio de su protección como «benefactor» una implacable tributación a los pueblos subyugados. ¿Qué pretendía ahora Jesús al invitar a todos a «entrar en el Imperio de Dios» que, a diferencia de Tiberio, no quería poder, riqueza y honor, sino justicia y compasión precisamente para los últimos, los más excluidos y humillados. Evidentemente era claro que para «entrar» en el Imperio de Dios había que «salirse» del imperio de Roma. Voy a señalar sólo cuatro puntos básicos de los que se derivan consecuencias diversas:



1. La compasión como principio de actuación


La investigación sobre Jesús llega a una conclusión bastante generalizada. Jesús de Nazaret ha sido un hombre, tal vez el único, que ha vivido y comunicado una experiencia sana de Dios, sin desfigurarla con los miedos, ambiciones y fantasmas que, de ordinario, proyectan las diversas religiones sobre la divinidad.


Jesús no habla nunca de un Dios «indiferente» o lejano, descomprometido de la vida de los humanos o interesado sólo por su honor, su gloria o sus derechos. En el centro de su experiencia no encontramos la imagen de un Dios «legislador» intentando gobernar el mundo por medio de leyes y mandatos, al tiempo que amenaza a sus criaturas con castigos terribles como la expulsión de la comunidad o la prohibición de que el resto de los hermanos le hablen, o trata de seducirlas con premios maravillosos, como la itinerancia o cargos en la comunidad. Tampoco experimenta a Dios como un ser «justiciero» irritado o airado ante nuestros pecados. Para Jesús, Dios es compasión; «entrañas», diría él, «rahamim». Es su imagen preferida. La compasión es el modo de ser de Dios, su primera reacción ante sus hijos e hijas, su principio de actuación. Dios siente hacia sus criaturas lo que una madre siente hacia el hijo que lleva en su vientre. Dios nos lleva en sus entrañas. Las parábolas más bellas y conmovedoras que salieron nunca de labios de Jesús y sin duda las que más trabajó en su corazón fueron las que narró para hacer intuir a todos la increíble misericordia de Dios.


Esta experiencia de un Dios compasivo fue el punto de partida de toda la actuación revolucionaria de Jesús y le condujo a introducir en la historia un nuevo principio de actuación: la compasión. La ordenación religiosa y sociopolítica del pueblo judío arrancaba de una exigencia radical formulada así: «Sed santos porque yo, el Señor, vuestro Dios soy santo». El pueblo debía imitar al Dios Santo del Templo que rechaza a los paganos, los pecadores e impuros,como actualmente está pansado en las comunidades que rechazan a los drogadictos, a los separados, a los homoxesuales, etc., y bendice al pueblo elegido, a los justos, a los puros, a los catecúmenos que cumplen ciegamente lo que dice su catequista. Esta imitación de la santidad de Dios, entendida como separación de lo «no – santo», lo «impuro», lo pecador, generaba una sociedad discriminatoria y excluyente, que es en lo que se están convirtiendo las comunidades.


El pueblo judio busca su propia identidad excluyendo a las naciones paganas e impuras, como están haciendo las comunidades excluyendo a todos los que no opinan como ellos, o son como ellos quieren que sean. Los sacerdotes del Templo gozan de un rango de pureza superior al resto del pueblo, al igual que los itinerantes y altos cargos de las comunidades, que han de tener los mejores lugares en las celebraciones. Los observantes de la Ley disfrutan de la bendición de Dios, como los miembros de las comunidades que cumplen ciegamente lo que dice el catequista de turno, mientras los pecadores (drogadictos, separados, homoxesuales, o cualquier otro que piense diferente a ellos) son objeto de su ira. Los varones pertenecen a un nivel superior de santidad sobre las mujeres sospechosas siempre de impureza por su menstruación y los partos, como cada vez se está haciendo más en las comunidades, . Los sanos están más cerca de Dios que los leprosos, los ciegos o tullidos que son impuros excluidos del acceso al Templo, al igual que los drogadictos, porque contaminan su cuerpo, los separados o divorciados, por malos tratos, porque no son capaces de soportar que sus maridos o mujeres les peguen, los homoxesuales, porque según ellos son una aberración que tiene cura, y todos los demás que los critican o que no piensan como ellos porque lo que hacen es perseguirlos y se hijos del demonio.



Jesús introduce en medio de esta sociedad una alternativa que lo transforma todo: «Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo». Es la compasión de Dios y no la santidad el principio o el «ethos» que ha de inspirar la actuación humana. Jesús no niega la santidad de Dios, pero lo que cualifica esa santidad no es la separación de lo impuro, el rechazo de lo no santo. Dios es santo y grande no porque rechaza y excluye a los paganos, pecadores, divorciados, separados, homoxesuales o impuros, sino porque ama sin excluir a nadie de su compasión. Por eso, la compasión no es, para Jesús, una virtud más, sino la única manera de ser como Dios. El único modo de mirar el mundo, de sentir a las personas y de reaccionar ante el ser humano de manera sana, como Dios. Esta compasión no es un mero sentimiento sino un principio de acción que desafía los esquemas de actuación convencionales. Consiste en interiorizar y hacer nuestro el sufrimiento del otro para reaccionar y hacer por él todo lo que podamos. Jesús lo sugirió de manera provocativa en la parábola del buen samaritano. Jesús habla de un hombre asaltado y abandonado medio muerto en la cuneta de un camino solitario, uno que puede ser cualquier miembro de la iglesia y que además es homoxesual en la actualidad. Afortunadamente, por el camino aparecen dos viajeros: un sacerdote y un levita, que podemos decir que eran dos miembros del camino, un itinerante y un responsable de una comunidad. Vienen del templo, después de realizar su servicio cultual, es decir vienen de la iglesia despues de celebrar la eucaristía y de dar un anuncio. El herido los ve llegar esperanzado: son de su propio pueblo, de su parroquia, los conoce los ve por allí, en la sacristía, los ha visto llegar muchas veces antes de la eucaristía los sábados; representan al Dios del Templo; sin duda, tendrán compasión. No es así. Los dos «dieron un rodeo» y pasaron de largo, porque era impuro, era pecador. Por el camino aparece un tercer viajero. No es sacerdote ni levita. Ni siquiera pertenece al pueblo elegido. Es un odiado samaritano, o mejor dicho, es un ex miembro del camino que ha dejado las comunidades al ver con dolor en lo que se están convirtiendo, miembro de un pueblo enemigo. El herido lo ve llegar atemorizado, porque los miembros de su antigua comunidad se han encargado en correr la voz de que es una mala persona, es un pecador que ha sido engañado por el demonio, porque ya no está deacuerdo con lo que dicen los catequistas, porque ese hermano se ha dado cuenta que lo que predican los catequistas va en contra de la Ley de Diós. Se puede esperar lo peor. Sin embargo, el samaritano «tuvo compasión», se acercó al herido e hizo por él todo lo que pudo hasta salvarlo. La sorpresa de los oyentes no podía ser mayor. La parábola rompía todos sus esquemas y clasificaciones entre amigos y enemigos, entre pueblo elegido y gentes extrañas e impuras. ¿Será verdad que la compasión nos puede llegar, no del Templo ni de los canales religiosos oficiales, como los itinerantes o los catequistas, sino de un enemigo proverbial, como un ex miembro del camino? Jesús miraba la vida desde la cuneta, con los ojos de las víctimas necesitadas de ayuda, encarnado en ese pobre chico que le han pegado una paliza un grupo de skin por ser homosexual.



No había dudad, Para Jesús, la mejor metáfora de Dios era la compasión con los heridos. Y la única manera de ser como Dios y actuar de manera humana era actuar como aquel samaritano. La parábola de Jesús introducía un vuelco total.


Los representantes del Templo, es decir los itinerantes y catequistas, pasan de largo junto al herido, porque no lo consideran puro, sino impuro y pecador indigno de su atención. El odiado enemigo es el salvador. Con la compasión caen las barreras. Hasta un enemigo tradicional, renegado por todos, puede ser canal de la compasión de Dios. ¿Habrá que olvidar prejuicios y enemistades seculares, los odios y sectarismos, que se se hacen en el camino ? ¿Habrá que reordenarlo todo desde la compasión, ? ¿Habrá que revisar el Camino neocatecumenal y buscar donde se han alejado de Dios ?



Una última parábola en la que no es fácil llegar hasta el relato original de Jesús, nos permite captar la revolución que introduce en la historia. La parábola es en realidad una descripción grandiosa del juicio de todas las naciones. Allí están gentes de todas las razas y pueblos, de todas las culturas y religiones, pecadores y santos, generaciones de todos los tiempos. Se va a escuchar el veredicto final que lo esclarecerá todo. Dos grupos van emergiendo de aquella muchedumbre. Unos son llamados a recibir la bendición de Dios para heredar su reino; a otros se les invita a apartarse. Cada grupo se dirige hacia el lugar que ellos mismos han escogido. Unos han reaccionado con compasión ante los necesitados; los otros han vivido indiferentes a su sufrimiento. Lo que va a decidir su suerte no es su religión ni su piedad, ni las veces que han ido a misa, ni las horas que han estado sentados rezando o escuchando los interminables discursos del camino. No han actuado por motivos religiosos. Sencillamente, unos han vivido movidos por la compasión, otros no, unos no han hecho caso a las doctrinas sectarias y discriminatorias que se están haciendo actualmente en el camino, y otros si. En la parábola se habla de seis situaciones de necesidades básicas. No son casos irreales, sino situaciones que se conocen en todos los pueblos de todos los tiempos. En todas partes hay hambrientos y sedientos; hay inmigrantes y desnudos; enfermos y encarcelados; homosexuales y drogadictos; Separados y no miembros del Camino Neocatecumenal. No se habla de grandes palabras como «justicia» o «solidaridad», sino de comida, de ropa, de algo de beber, de un techo para resguardarse, de un saludo por la mañana, de un simple hola como estás . No se habla tampoco de «amor» sino de cosa tan concretas como «dar», «acoger», «visitar», «acudir». Lo decisivo no es la teoría, sino la compasión que lleva a ayudar al otro cuando está necesitado. El verdadero progreso, la salvación de la humanidad está en atender a los desgraciados del mundo. Su perdición, por el contrario, en la indiferencia ante el sufrimiento. El mensaje proclamado y vivido por Jesús hasta el final fue este: «Sed compasivos como vuestro Padre del cielo».



Esta es la primera parte, en los próximos días seguiremos con esta maravilla.



martes, 2 de junio de 2009

Un video muy clarito.

Buenas, aquí estamos denuevo, hoy os traigo un video que he visto gracias a otro blog donde denuncia al camino y que recomiendo su lectura.

La dirección de uno reportaje.

http://oliverteller.blogspot.com/2007/08/la-secta-de-los-kikos.html

y el video que recomiendo su visión.

sábado, 30 de mayo de 2009

Experiencia de Daniela

Hoy copiamos aquí una experiencia personal de Daniela, es digna de lectura, porque especifica muy bien los problemas que tiene el camino.

Dicha experiencia se encuentra en la siguiente dirección, la cual recomiendo su lectura mediante un traductor (por ejemplo el de Google, que es el que yo utilizo),

http://translate.google.com/translate?js=n&prev=_t&hl=es&ie=UTF-8&u=http%3A%2F%2Fneocatecumenali.blogspot.com%2F2009%2F05%2Ftestimonianza-di-daniele.html&sl=it&tl=es&history_state0=

lunes, 23 de febrero de 2009

Los Jóvenes en el Camino Neocatecumenal o Kikos (2ª Parte El Noviazgo)

Hoy seguimos con el tema de los jóvenes, y en especial del noviazgo de los jóvenes del camino neocatecumenal.

Los noviazgos en el camino neocatecumenal son de dos tipos, o que tu novio/a, sea del camino o que no sea del camino.

Si tu novio es del camino, pues nada, todo magnífico, eso es lo que se busca en el camino neocatecumenal, que sus miembros se casen entre ellos por varias razones, pero yo destacaría 2.

La 1ª sería porque han de pensar igual, es decir, en el camino se te “invita a tener todos los hijos que Dios te da” (otra falsa interpretación sobre la HUMANAE VITAEDE S. S. PABLO VI,) olvidándose de la PATERNIDAD RESPONSABLE, (la Santa Madre Iglesia especifica que la Paternidad responsable es tan sencillo como ni un hijo de menos por egoísmo y un hijo de más por irresponsabilidad), a vivir absorbidos por completo por las comunidades, a no tener otro tipo de vida que no sea la que te dicten las comunidades etc.

Y la 2ª y principal sería por miedo a que el hermano/a sea sacado del camino por la otra persona (en el camino siempre nos decían que si te casabas con gente que no era del camino ibas a ser un desgraciado, que todas las maldiciones del mundo te iban a caer sobre ti etc, en definitiva intentar que no tengamos contacto con el exterior mediante el miedo).

La otra posibilidad es que tu novia o novio sea de fuera del camino y ahí ya hablamos de palabras mayores.

Para explicar el caso vamos a crear un personaje imaginario que llamaremos “Pipiolo”

Cuando en una familia del camino uno de sus hijos/as conoce a una persona que no es del camino, en primer lugar a ese pipiolo se le pone en “cuarentena”, al pipiolo que se enamora, tanto por sus padres como por su comunidad se le empieza por mensajes subliminales como “no se si esa chica te conviene”, “parece un poco loquilla”, “a ver si te va a llevar por el mal camino”, “ojito con la sexualidad que para mí que esta busca eso” etc…

Si el pobre pipiolo sigue con esa persona, ya se pasa a la segunda fase, que consiste en insistirle a que la invite a las comunidades, y posiblemente esta chica haga las catequesis y entre, en cuyo caso todo va bien, y se escuchará la típica frase de (ESE NOVIAZGO VIENE DE DIOS).

Pero ¿Qué pasa si la chica no quiere hacer las catequesis o no quiere seguir caminando?, pues empieza la persecución oculta, es decir, (QUE ESE NOVIAZGO NO VIENE DE DIOS, Y ES FRUTO DEL DEMONIO), y claro hay que acabar con el.

Por parte de la comunidad, al pipiolo se le empieza a presentar otras chicas, que si están en el camino y claro estas si vienen de parte de Dios. Los catequistas ya empiezan a decirle, que lo primero es Dios y que si tiene que sacrificar esa relación “pecaminosa” que lo haga que Dios le premiará con otra mejor que le hará feliz el resto de su vida y así todo.

Pero la parte mas dura la recibirá por parte de su familia, la cual “azuzados” por la comunidad de sus padres intentará de todas las formas posibles romper ese noviazgo.

Las tácticas son muchas y diferentes, os voy a poner algunas de las que he visto. Se le empieza por poner más tareas de las que normalmente tendría al chico para que tenga poco tiempo libre para estar con su novia. Otra es la de dificultarle al máximo todas sus salidas, procurar que nunca esté solo con la novia.

Por otro lado se empieza con las catequesis de los domingos, sobre lo buenas que son las mujeres del camino y lo malas que son aquellas que no lo son, y que lo mejor es que la deje. Claro todo esto ha de hacerse de una forma muy sibilina una técnica muy utilizada en el camino que consiste en tirar la piedra y esconder la mano.

Pero si el “pipiolo” es tozudo y resiste, se pasará a otras tácticas no tan sibilinas como decirle claramente, “Hijo deja a esa chica que te va a ser un desgraciado” y si insiste el chaval ya les queda la opción de “Hijo mío aunque tengas 40 años eres aún muy joven para tener una novia así que mejor la dejas”, (Para los padres del camino todos somos muy jóvenes para tener novia, si la chica no es del camino, pero si la chica lo fuera ya puedes tener tu 14 años que es la edad ideal).

Y si el pobre pipiolo resiste todas estas embestidas, los padres pasarán a la táctica que por desgracia ahora está de moda en las comunidades y la de ECHARLO DE LA CASA. Por desgracia conozco varios casos de varias diócesis y no entiendo que esto esté pasando en el seno de la Iglesia camuflado bajo el mando de “Es por su bien, ha de sufrir para que entre en razón, o lo hacemos para su conversión”. Lo más curioso es que esto se comenta a presbíteros que no son del camino y todos se ponen las manos en la cabeza, y siempre es la misma frase (lo sabe el Señor Obispo), y claro desconozco si el Señor Obispo lo sabe, pero quiero pensar que no.

Bueno como veis la idea es la que dijimos al principio, y es que SI ERES DEL CAMINO DEBES CASARTE CON MIEMBROS DEL CAMINO, Y SINO SERÁS UN DESGRACIADO/A.

Actualmente, hay una tendencia en el camino para fomentar este tipo de uniones y son reunir a todos los jóvenes de las parroquias en una fiesta para que se conozcan entre ellos y salgan uniones dentro de los miembros del camino, es decir, que el Camino te lo hace todo por ti, piensa por ti, dirige tu vida por ti, y te busca una novia por ti.

Con esto no quiero decir que el camino sea una “secta”, porque lo haga todo por ti, pero vamos que cada uno piense lo que quiera.

Bueno hoy no voy a seguir más, bueno que tengáis buen día y que Dios nos Bendiga a todos.

domingo, 22 de febrero de 2009

Los Jóvenes en el Camino Neocatecumenal o kikos (1ª parte)

El último día hablamos de los niños, y el como desde su tierna infancia son adoctrinados en lo buenas que son las comunidades, pues bien, hoy vamos a hablar de los jóvenes.

Para las comunidades un niño empieza a ser joven en el momento en que tiene 13 años y ya puede hacer las “catequesis” para entrar en una comunidad. Para ellos da igual el estado de madurez que pueden tener, lo importante es que entren en las comunidades.

Sin saberlo, es muy importante el grado de madurez de un niño para entrar en una comunidad, ya que lo que se dice en las comunidades puede provocar daños en su personalidad irrecuperables. Pero para las comunidades eso no es importante, lo importante es que el niño empiece a caminar.

La idea no es mala, puesto que con ella lo que se pretende es proteger al niño del mundo, pero claro también tiene su lado negativo, que naturalmente ellos no lo van a ver nunca, y es que al intentarlos proteger del mundo, el día de mañana se convierten en personas incapaces de sufrir cuando tengan problemas en la vida.

Bueno, sigamos, una vez que hacen las catequesis y empiezan a caminar, ya dejan de ser niños sino que son jóvenes, y empieza el adoctrinamiento de su personalidad, para que sean buenos catecúmenos, que en el fondo es lo que se busca.

El adoctrinamiento de los jóvenes va dirigido en varios sentidos, pero sobre todo a que los miembros de las comunidades son su verdadera familia, que el resto son allegados (primos, tíos, hermanos etc…), pero que sus verdaderos hermanos son los que el Señor les ha “regalado” en esa nueva comunidad que se ha formado. Para ellos dispondrán de muy poco tiempo y horarios muy difíciles de combinar con el resto de los jóvenes, porque los sábados tendrán la Eucaristía, y a lo largo de la semana deberán asistir a sus palabras y preparaciones, eso sin contar cuando venga la Cuaresma, la Pascua, Pentecostés, convivencias de transmisión, convivencias mensuales, etc …, total que la idea del camino es monopolizar su vida por completo, para conseguir que no puedan tener contacto con el resto de jóvenes.

Por eso se insiste tanto en que entren tan jóvenes, para que así no puedan tener contacto con el exterior y puedan formarles la personalidad según el criterio del camino ( todos sabemos que entre los 12 y 18 años, es la edad en que un chico/a se le está formando la personalidad, normalmente toma como referencia las personas que admira y lo que le rodea, si tenemos en cuenta que un chico en el camino solo tiene como referencia los hermanos del camino, y sus ídolos son normalmente los itinerantes, por lógica este chico cuando sea mayor tenderá a ser itinerante, es decir, al servicio del camino.

Esto no sería malo sino fuera porque en caso de que este joven decidiera dejar el camino por cualquier circunstancia, se encuentra perdido, desorientado y solo, por eso se debería poner la edad para entrar en el camino como mínimo a los 18 o 20 años, que se supone que es la edad para poder decidir libremente y lo más importante ya tiene que tener formada la personalidad.

Los padres, (que normalmente son miembros del camino) procurarán inculcarles, al igual que de niños, que sus amistades han de ser del camino ya que los otros son unos pobres desgraciados, y que si tienen amigos en la secundaria, instituto, o en la universidad lo que debe hacer es invitarlos para que entren en el camino. Yo recuerdo que siempre nos decían una frase (si un hombre se encuentra un gran tesoro, cuando vuelve al pueblo va en busca de sus amigos, aquellos que verdaderamente quiere, y entonces les dice, “amigo ven conmigo, vas a ver que bien se está en este lugar con este gran tesoro”, pues igual debéis hacer vosotros, invitar e insistir a vuestros verdaderos amigos, para que ellos entren en el camino, porque aquí está la verdad) (como veis puro proselitismo, porque la verdad está en la SANTA MADRE IGLESIA CATOLICA), ¡hay Señor, cuanto me arrepiento de aquellos que he invitado y han entrado, en fin el Señor sabrá!.

Si los padres detectan que sus hijos tienen amigos fuera del camino, ya procurarán disimuladamente o directamente que esa amistad desaparezca. Y ya mejor ni hablar si es un novio o novia, vamos, eso no se puede permitir, si quieres tener novia o novio joven que sea del camino, de fuera nada, (esto se hace por miedo a que dejen el camino, y se “pierdan en el mundo”), este tema lo tocaremos por separado.

Los grandes problemas comienzan cuando los jóvenes empiezan a pensar por si mismo y maduran, y deciden no entrar o seguir en el camino, ¡hay de los pobres!, que se les pase por la mente hacerlo.

Si un joven o una joven decide no entrar en el camino, cuando tiene 13 años simplemente se le sigue sentando con los niños, en todas las celebraciones, con lo que en verdad se le está avergonzando delante de los demás, es como decirle, mira tus amigos ya están caminando y son jóvenes, y tu mira con los niños. Eso en los mejores casos, en los que sus padres escuchen a su hijo o vean que psicológicamente no está preparado, pero lo normal es que los padres por imperativo legal les obliguen a entrar en las comunidades (“hijo o entras en el camino o entras, y sino te doy una bofetada que te hago un hombre”), ya que en el camino se sigue la máxima de "Caballo no domado, sale indócil,/ hijo consentido, sale libertino (...). No pases por alto sus errores.... Doblega su cerviz mientras es joven...Enseña a tu hijo y trabaja en él para que no tropieces por sus desvergüenzas. (Eclesiástico, 30)” como vemos otra mala interpretación de la Biblia.

Por eso lo normal es que entren en una comunidad, con el tiempo puede ser que estos jóvenes que en su niñez les obligaron a entrar en una comunidad, no quieran seguir en el camino, y ahí empieza lo bueno, lo que no se cuenta.

Cuando un joven no quiere pertenecer al camino lo normal es que primero deje de asistir a la comunidad entre semana, (a las palabras y preparaciones de la misma), la escusa que los pobres siempre ponen es que tienen que estudiar, y los padres, presionados por los padrinos de la comunidad (acordaos de que los padrinos de la comunidad era un matrimonio elegido por los catequistas para que vigile a la nueva comunidad, como la asistencia a las celebraciones por parte de sus miembros, fidelidad en los ritos, y sus experiencias cuando están caminando) les obligarán a asistir a la misma, aunque vayan mal en los estudios, lo importante es que asistan al adoctrinamiento, las técnicas utilizadas en el camino son la de la coacción, si vas a la comunidad tendrás de todo, podrás hacer de casi todo, pero si no vas, que sepas que te darán de comer porque la ley les obliga pero lo demás ha desaparecido de tu vida “o tienes tiempo para la comunidad o no tienes tiempo para nada”.

Pero claro llegará un momento en que estos jóvenes ya empiezan a tener 17, 18 o 20 años y claro ya es más difícil de obligarlos, pues muy bien es muy sencillo, o caminas o te vas a la Puta calle.

Y claro que va a hacer un pobre joven de 20 años, asustado, sin trabajo, sin experiencias del mundo y con muy pocos amigos que no sean de la comunidad, pues seguir en el camino.

Yo por desgracia conozco varios casos de hijos de miembros de la comunidad que han decidido dejar de caminar que ahora os detallo alguno.

Los hijos de un hermano de la comunidad, decidieron no seguir caminando, y sin problemas los padres les dijeron, “fuera de la casa”, que sepáis que habéis muerto para nosotros, y para vuestros hermanos, les dan una hora para recoger sus cosas y luego a la calle, (esto es recomendación de los Itinerantes, para que los padres obliguen a sus hijos a asistir a la comunidad).


Sus propios padres cuando las ven por la calle, les retiran la mirada, y a sus hermanos/as les dicen que sus hermanos son hijos del demonio (una expresión muy utilizada en el camino), y en cuanto a las “presuntas” palizas, coacciones psicológicas y otras tácticas mejor ya callárselas.

Como consecuencia de echar a los jóvenes de los hogares, que no quieren estar en el camino, lo que consiguen con dejar a un chico o chica, en la calle, sin nadie que los controle, sin nadie que cuide de ellos, sin nadie que les ayude, en definitiva es dejarlos solos para que SUFRAN (una técnica muy utilizado en el camino, que consiste en retirarles la palabra a aquellos ex – miembros del camino que no quieren seguir en el, dándose el caso de padres que no le hablan a sus hijos, hermanos que no les hablan a sus hermanos, familias enteras divididas etc…).

En esta etapa es la que se encuentra mi familia y yo, ya que denunciamos públicamente que las decisiones de un itinerante iban en contra de la Doctrina de la Iglesia, y claro eso no se puede permitir, por eso la solución es fácil (que a estos hermanos no se les hable).

En fin, ahora doy gracias a Dios, que nos diera las fuerzas para poder ser libres y ser capaces de dejar el camino, a cambio el Señor nos ha REGALADO seguir en la Santa Madre Iglesia, arropados por la misma, por sus presbíteros y el resto de grupos que existen en la misma.

Bueno ya no sigo por hoy, el próximo día seguiremos hablando de los jóvenes porque por desgracia este tema da para mucho.

Que el Señor nos bendiga a todos.