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miércoles, 9 de septiembre de 2009

¿ Existe la Compasión en el Camino Neocatecumenal ? Conclusiones.

Hoy terminamos esta serie de comentarios sobre si existe o no la compasión en el camino neocatecumenal, damos las gracias a quien nos ha facilitado estos comentarios y animaros a participar en el blog.

(Ya sabéis que las condiciones son no insultar a nadie y si dais datos concretos deberéis presentar pruebas o identificaros perfectamente).





Dos mil años nos separan de Jesús, pero su persona y su mensaje siguen atrayendo a hombres y mujeres. El paso del tiempo no ha logrado borrar su fuerza seductora ni apagar el eco de su palabra.

Hoy, cuando las filosofías y las religiones, las ideologías y las políticas, los cultos y las Iglesias experimentan una crisis profunda, y buscan la solución en grupos ultra conservadores como el Camino Neocatecumenal que quiere imponer su forma de ver a Jesús a la fuerza, podemos decir que

LA FIGURA DE JESÚS NO ESTÁ EN CRISIS.

Su persona y su mensaje siguen ahí llamando a una vida más digna, dichosa y esperanzada para todos, sin despreciar a nadie ni degradar a nadie, sin pedirle nada a cambio, ni exigirle nadie, sino libremente.


Estos últimos años comienza a escucharse entre los investigadores de Jesús un lenguaje nuevo.

He aquí algo de lo que se dice en ámbitos no cristianos. Jesús no pertenece sólo a los cristianos, y menos al Camino Neocatecumenal en exclusiva, es «patrimonio de la humanidad», lo mejor que ha dado la historia; sería una tragedia si cayera en el olvido.

Jesús ha inaugurado no sólo una nueva religión sino una nueva era; nunca ha producido la historia un «símbolo tan poderoso» para transformar el mundo como éste del «reino de Dios»; la marcha del mundo cambiaría si el «reino de Dios» se convirtiera en el eje vertebral de las culturas, las políticas y las religiones.

Hay quienes se aventuran a decir que, tal vez, estamos viviendo el final de una religión cristiana muy condicionada por la cultura helénica y el derecho romano, anclada en ritos y estructuras muy férreas que desprecian a los demás y se burlan de todo aquel que no piensa o actúa como ellos, como lo que está ocurriendo en el Camino Neocatecumenal, pero estamos en el pórtico de un desarrollo nuevo del movimiento de Jesús en los próximos siglos.

Jesús podría ser el «alma» de un mundo globalizado más humano y más esperanzado.

Por todo lo expuesto durante estos días podemos decir que por desgracia no existe la compasión en el Camino Neocatecumenal, por varias razones.

1ª Desprecian a todo aquel que no sea como ellos.

2ª Imponen sus creencias a la fuerza a la gente, sin darle la libertad de poder escoger.

3ª Imponen cargas inútiles y buscan el sufrimiento en los pasos más avanzados para conseguir la salvación.

4ª Imponen castigos de no hablar o expulsión de todas aquellas personas que no actúan como ellos quieren.

Y así podríamos seguir, pero estas son las más destacadas.


Por esto y más podemos decir que el Camino neocatecumenal por desgracia ha perdido el Espíritu y lo busca mediante sacrificios (como un negocio con Dios, yo me sacrifico y te traigo más adeptos y tu me salvas), que cada vez se aleja más de las enseñanzas de Jesús, que Gratis nos lo da todo, y por consiguiente se aleja más de la Santa Madre Iglesia, corriendo el peligro de volverse sismáticos.

Ojalá nos equivocaramos o los responsables del Camino Neocatecumenal leyeran estos comentarios para rectificar en algunas cuestiones claves, pero en lugar de hacer esto y ser humildes (cosa que últimamente les falta), solamente se dedican a decir en convivencias y en anuncios que esto es el demonio que quiere destruir el camino.

Nada más lejos de nuestra intención la de destruir el camino sino nuestra idea es rectificar aquellas cosas que vemos que se están alejando de la COMPASIÓN DE DIOS Y DE LA IGLESIA.

Pidiendo a Dios que esto no quede en saco roto nos despedimos de ustedes rogándole que recen por la UNIDAD DE LA IGLESIA, para el bien de todos nosotros.

La paz.

domingo, 6 de septiembre de 2009

¿ Existe la Compasión en el Camino Neocatecumenal ? 3ª Parte



Seguimos con la 3ª parte:





3. La actuación terapéutica como programa


No hay duda de que Jesús amó, defendió y se dedicó a los más pobres e indefensos de la sociedad, es decir incluso a aquellos que el Camino Neocatecumenal ha rechazado, porque no los consideran dignos de estar en el.


No hay en ello nada original. Otros muchos lo han hecho también antes y después de Jesús. Lo más admirable es que, por encima de ellos, Jesús no amó nada más que a ellos, ni siquiera la religión, como se hace el Camino que se ha de interponer antes al Camino que a los mismos pobres, la ley o la seguridad de su pueblo. La investigación moderna no deja lugar a dudas. Lo primero para Jesús es la vida de la gente no la religión, sin embargo en el camino se ha tendido a esta parte, es decir a tirar primero por la religión y luego por la gente. La clave desde la que Jesús vive a Dios y lucha por su reinado entre los humanos no es el pecado, la moral o la ley, sino el sufrimiento generado por la falta de compasión. La gente captó enseguida la diferencia entre Jesús y el Bautista. La misión del Bautista estaba pensada y organizada en función del pecado, al igual que ha pasado en el camino, que actualmente se han volcado totalmente en el pecado, para ellos todo el mundo son pecadores, y no existe la salvación si no hay una redención fuerte, ejemplo de ellos son los crueles escrutinios que se le hace a la gente.


Era su preocupación suprema: denunciar los pecados del pueblo, llamar a la penitencia y purificar con el bautismo a quienes acudían al Jordán, si os fijáis es como actualmente el camino, su mayor preocupación de los catequistas no es anunciar a Dios sino buscar los pecados en la gente, denunciarlos e imponerles cargas inútiles. El Bautista nunca cura los enfermos, no toca a los leprosos, no libera a los endemoniados, no alivia el sufrimiento, como ocurre en el camino, el camino no cuida de los enfermos, no tiene contacto con los pecadores, "drogadictos, ladrones etc", no alivia el sufrimiento de la gente sino que les impone más cargas, y solo vasta que te vayas a la puerta de las casas de los miembros del camino y siempre los ves con caras de amargados, ellos solo encuentra la felicidad cuando salen de una de sus celebraciones después de haber recibido su "dosis" de adoctrinamiento. Por el contrario, la primera preocupación de Jesús era el sufrimiento y la marginación que sufrían las gentes más enfermas y deterioradas, que es lo contrario de lo que hacen en el camino. Las fuentes no presentan a Jesús caminando por Galilea en busca de pecadores para convertirlos de sus pecados, sino acercándose a enfermos y endemoniados para curarlos de su sufrimiento. Su misión no era tanto una misión «religiosa» o «moral», cuanto una misión «terapéutica» encaminada a aliviar el sufrimiento de quienes se ven agobiados por el mal y excluidos de una vida sana, sin embargo en el camino se han volcado en lo contrario, en buscar adeptos a costa de lo que sea, imponiendo una moralidad falsa, porque cuando son ellos los que han de cumplirla, ya esta moralidad es más ligera, y si son sus hijos, mejor corremos una cortina.



Es más determinante en la actuación de Jesús suprimir el sufrimiento que denunciar los pecados de la gente, aunque en el camino es al contrario, es más importante denunciar los pecados de la gente que alibiar sus sufrimientos.



En el camino hay una máxima que está muy de moda, para ellos el sufrimiento es bueno es magnífico, y es consecuencia de una "corrección de Dios", sin embargo vemos claramente que esta idea es errónea y es producida por una mala interpretación de la biblia hecha por kiko, un pobre hombre que se encuentra perdido y que piensa que con los sacrificios volverá el Señor a hablarle, y claro no se da cuenta que el Señor ya no le habla, no porque no se ha atormentado lo suficiente, sino porque su soberbia le impide escuchar a Dios en su corazón.



No es que no le preocupe el pecado a Jesús sino que, para él, el pecado que ofrece mayor resistencia al reino de Dios es precisamente causar sufrimiento o tolerarlo con indiferencia desentendiéndonos de él, que es lo que está pasando actualmente en el camino.



Se ha dicho con razón que, frente a la «mística de ojos cerrados» propia de Buda y de la espiritualidad del Oriente en general, y que también se da en el camino, que busca en la atención a lo interior caminos para liberarse del dolor, Jesús impulsa una «mística de ojos abiertos» y una espiritualidad de la obligación absoluta de atender al dolor de las gentes. Cuando a Jesús se le pregunta si viene en nombre de Dios, sólo responde con su actividad terapéutica y curadora:



«los ciegos ven y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia la Buena Noticia. Y dichoso el que no se sienta defraudado por mí».

No hay duda.


Se actúa en nombre de Dios cuando se lucha contra el sufrimiento, por eso sabemos que el camino se ha alejado de Dios porque para ellos hay que sufrir para entrar en el Reino de los Cielos. Se abre camino al reino de Dios cuando se libera a la gente del mal. Jesús ha puesto en marcha una «religión terapéutica», que no tiene precedentes en las tradiciones religiosas de Israel. Jesús proclamaba a Dios curando. Esto es lo nuevo. Jesús pone en marcha un proceso de sanación tanto individual como social con una intención de fondo: curar, aliviar el sufrimiento, restaurar la vida. El cuarto evangelio pondrá en boca de Jesús una frase que lo dice todo: «Yo he venido para que tengan vida y vida abundante»



Sin embargo vemos claramente como el camino se ha desvirtuado y se ha ido por otros lares buscando el sufrimiento buscando la salvación con cargas, es como ya hemos dicho antes, la forma en que piensan que Dios les va a hacer caso (cuanto más sufra más me va a escuchar Dios, es una muestra de la soberbia del hombre,) ellos ya no entienden que Dios les dé las cosas gratis, sino que se lo tiene que ganar a pulso.




No hemos de pensar sólo en las curaciones. Toda su actuación trata de encaminar a la sociedad a una vida más saludable: su rebeldía frente a tantos comportamientos patológicas de raíz religiosa (legalismo, hipocresía, rigorismo, vacío de amor); su esfuerzo por crear una convivencia más justa y solidaria; su ofrecimiento de perdón a gentes hundidas en la culpabilidad y la ruptura interior; su acogida a los maltratados por la vida o la sociedad; su empleo en liberar a todos del miedo y la inseguridad para vivir desde la confianza absoluta en Dios. Jesús sólo llevó a cabo un puñado de curaciones. Por las aldeas de Galilea y Judea quedaron otros muchos ciegos, leprosos y endemoniados sufriendo sin remedio su mal. Sólo una mínima parte experimentó su fuerza curadora. Jesús no pensó nunca en los milagros como una forma fácil de suprimir el sufrimiento en el mundo, sino sólo como un signo para indicar la dirección en la que hemos de actuar para acoger e introducir el reino de Dios en el mundo.


No es extraño que, al confiar su misión a sus discípulos, Jesús los imagine no como doctores, jerarcas, liturgistas, teólogos, catequistas o responsables de comunidades, sino como curadores:


«Proclamad que el reino de Dios está cerca: curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis lo habéis recibido, dadlo gratis» El gran problema que se encuentra en las comunidades es que para ellos no reciben nada gratis, sino que se lo ganan a pulso con horas de catequesis o adoctrinamiento, con sacrificios con familias numerosas que sin querer descuidan a los hijos, etc, por eso ellos no pueden dar nada gratis, aunque ellos digan lo contrario.



La primera tarea de los seguidores de Jesús no es celebrar cultos, elaborar teología, predicar moral, celebrar interminables anuncios, asistir a palabras, celebrar grandes y pomposas eucaristías, sino curar, liberar del mal, sacar del abatimiento, sanear la sociedad, ayudar a vivir de manera saludable. Ese programa terapéutico es el camino del reino de Dios.


Por eso, después de analizar el camino actualmente, podemos decir claramente y en mayúsculas que

POR DESGRACIA SE ESTÁ ALEJANDO DE LAS ENSEÑANZAS DE JESÚS Y SE ESTÁ ACERCANDO CADA VEZ MÁS Y PELIGROSAMENTE A LAS DE BAUTISTA, Y POR CONSIGUIENTE O SE TOMAN LAS MEDIDAS OPORTUNAS O CON EL TIEMPO SE SEPARARÁN DE LA IGLESIA.

¿ Existe la compasión en el Camino Neocatecumenal ? 2ª parte

Hoy seguimos con la 2 parte.


2. La dignidad de los últimos como meta

Jesús vivió en una sociedad en profunda crisis. Todos esperaban algún acontecimiento decisivo, incluso una intervención de Dios que diera un vuelco a la situación. Los esenios de Qumrán, los diversos grupos fariseos, los radicales «haberim», los movimientos de resistencia a Roma, los visionarios apocalípticos, todos proponían caminos diversos, y actualmente podríamos añadir al Camino Neocatecumenal. Jesús, por su parte, fue gestando en su conciencia un proyecto absolutamente original: lo llamó «reino de Dios» y lo entendió como la irrupción de su compasión en el mundo. Dios es bondad sin limites, compasión increíble hacia los que sufren, cosa que en el camino no se hace. Lo importante es acoger, introducir y extender esa compasión en la sociedad, pero sin embargo en el camino si no se hace lo que te dicen o no cumples con su "estatus" de vivencia, dícese de separados, drogadictos, prostitutas, etc, te excluyen, no te hablan o simplemente prohiben cualquier tipo de contacto con estas personas.


No basta buscar un nuevo orden de cosas más justo según lo entiende cada grupo desde su propia visión e intereses. Es necesario introducir en la vida una nueva dinámica y una nueva dirección: la compasión tiene que dirigirlo e impulsarlo todo hacia una vida más digna para los últimos, y yo entiendo como estos no solo los indigentes y pobres, sino aquellos que por su circunstancias están sufriendo, como por ejemplo cuando una pareja se rompe,ambos cónyuges sufren, pero si eres del camino lo normal es que te expulsen, o si es uno de tus hijos el que se ha separado, en vez de ayudarle, te ordenan que le cierres la puerta de tu casa. Este mensaje fue escuchado como un desafío para todos. Según Jesús hay que aprender a vivir desde otro «lugar» diferente. Hay que liberarse de la «sabiduría convencional» que ha ido modelando durante siglos las tradiciones de Israel, la religión del Templo y la espiritualidad de los diferentes grupos. Hay que criticar valores muy interiorizados en la conciencia social y que llevan nombres muy concretos: «elección de Israel», «destrucción de los paganos», «dominio sobre los pueblos enemigos», «maldición de los pecadores», es decir lo que actualmente está haciendo el camino con todos aquellos que no entran dentro de sus cánones.


Jesús los llama ahora a vivir acogiendo el reino de Dios que quiere una vida más digna y más dichosa para todos, empezando por los últimos, por aquellos que incluso el camino ha rechazado. Hay que aprender a vivir desde valores diferentes: compasión hacia los que sufren, defensa de los últimos, acogida incondicional a todos, lucha por la dignidad de todo ser humano, y ojalá en el camino se hiciera, pero por desgracia se ha ido desvirtuando y estropeándose por el fanatismo y el esclavismo a la ley.


Las gentes de Galilea conocían bien lo que era un reino construido sobre la violencia y la opresión. Llevaban muchos años sufriendo la crueldad de Roma y la explotación de las clases dirigentes. Siempre había sido así. Imperio de Roma, reino de Herodes, gobierno de su hijo Antipas: el resultado siempre era el mismo. Lujosos edificios en las ciudades, miseria en las aldeas; riqueza y ostentación en las elites urbanas, deudas, pérdida de tierras y hambre entre los campesinos; enriquecimiento de los grandes terratenientes, aumento de mendigos desnutridos, vagabundos, prostitutas, esclavos fugitivos de sus amos y bandoleros. Nada podían esperar de Tiberio ni de Antipas. En este contexto hemos de situar la actuación de Jesús. Su objetivo no era organizar una religión más perfecta. No se dedicó a desarrollar una teología más precisa sobre Dios o una liturgia más digna en el Templo, que es justamente lo que ha hecho el camino, se ha entretenido en hacer un camino que supuestamente es mejor que lo que la iglesia ha estado haciendo durante dos mil años, ha estado perdiendo el tiempo con la estética, que no es que digamos que está mal sino que con tantas celebraciones pomposas, tantas liturgias tan perfecta se han perdido.


La pasión que alentó toda su vida fue otra, no perdió el tiempo como ha pasado en el camino. Quería ver realizado cuanto antes el proyecto de Dios: una vida más digna y dichosa para todos. Por eso, había que introducir en la sociedad una dirección nueva hacia los últimos, los más necesitados e indefensos. ¿Cómo sería el mundo si fuera Dios y no Tiberio el que reinara realmente sobre los pueblos? ¿Qué pasaría si las cosas respondieran a la voluntad de Dios? Desde la religión convencional de Israel todo era muy claro: Dios intervendría para destruir a los enemigos de Israel y aniquilar a los impíos que no respetaban la Torá, es decir como ahora, que siempre los miembros del camino cuando ven este blog, me dicen "Dios te castigará por decir esto, por decir la verdad". Jesús los sorprende a todos. No se pone de parte del pueblo elegido, como dicen siempre en el camino que ellos son los elegidos de Dios, y en contra de los pueblos paganos:


El reino de Dios no va a consistir en la destrucción de los gentiles. No se pone tampoco de parte de los justos y en contra de los impíos: el reino de Dios no va a consistir en una victoria de los santos para hacer pagar a los malos su pecado, por mucho que se esfuercen en el camino en decir lo contrario. Jesús se pone a favor de los que sufren y en contra del mal y la injusticia que impiden a todos una convivencia más digna y justa, Jesús se pone en contra de aquellos catequistas o itinerantes que se dedican a denigrar a la gente, que se dedican a destruir familias , que se dedican a insultar a todos aquellos que no piensan como ellos. La compasión de Dios está pidiendo que se haga justicia a los más pobres y humillados, a los que ha rechazado el camino, como son los homoxesuales, como son los separados o divorciados, como son los drogadictos, como son las prostitutas, como son el resto de grupos de la iglesia. El reino de Dios es para ellos. Jesús tiene ante sus ojos aquellas gentes que viven humilladas en sus aldeas, sin poder defenderse de los grandes terratenientes, sin poder defenderse de los itinerantes, sin poder defenderse de los catequistas; conoce muy bien el hambre de aquellas mujeres y niños desnutridos; ha visto llorar de rabia e impotencia a aquellos campesinos al quedarse sin tierras o al ver que los recaudadores se llevan lo mejor de sus cosechas, ha visto como estos "catequistas" se han dedicado a ocupar los mejor sitios en la iglesia, como se han dedicado a ir en 1ª en los viajes organizados, ha visto como han insultado a las personas y como han dado orden en muchas ocasiones de que no se le hable a una persona y por adende a sus hijos, por no cumplir una orden suya, orden que en muchas ocasiones ha ido en contra de la doctrina de la Iglesia. Son ellos los que necesitan escuchar antes que nadie su mensaje:


Dichosos los pobres porque vuestro rey es Dios

Dichosos los que ahora tenéis hambre porque seréis sanados.

Dichosos los que ahora lloráis porque reiréis».


Y yo me atrevo a añadir.


Dichosos los homoxesuales, que sois insultados y mofados en los anuncios,porque también sois hijos de Dios y os ama igual que a Kiko Argüello.

Dichosos los que habéis sido expulsados de una comunidad o han prohibido que os hablen el resto de la comunidad por no obedecer a un catequista, porque el Señor os manda el Espíritu Santo para que cuide de vosotros.

Dichosos los hijos de los miembros del camino que a la fuerza vuestros padres os han hecho ir a la iglesia, porque Dios os ama aunque lo lleguéis a odiar porque os lo han impuesto a la fuerza.

Dichosos los que habéis sido expulsados de vuestras casas por no querer caminar, porque Dios es vuestro Padre y siempre tiene abierta su casa para vosotros.

Dichosos los que habéis sufrido daño por parte de algún miembro del Camino Neocatecumenal, porque Dios lo ha visto y Dios está con vosotros.


¿Cómo puede Jesús hablar así? ¿No es una burla? ¿No es cinismo? Jesús habla con total convicción. Esta afirmación es central en su mensaje: los que no interesan a nadie le interesan a Dios, los que no les interesa al camino a Dios si le interesa; los que «sobran» en los imperios construidos por los hombres tienen un lugar privilegiado en su corazón, los que sobran en las asambleas del camino tienen un lugar privilegiado en su corazón; los que no tienen a nadie que los defienda, le tienen a Dios como Padre, los que no os habéis podido defender de los insulto o el mal trato recibido por los catequistas o itinerantes, tenemos a Dios como nuestro Padre. Si el reino de Dios es acogido, todo cambiará para bien de los últimos. Esta fue la fe de Jesús, su pasión y su lucha, una lucha que no es la del Camino Neocatecumenal.


Pero Jesús es realista. Todo esto no significa, ahora mismo, el final del hambre y la miseria, pero sí una dignidad indestructible de todas las víctimas de abusos y atropellos, que han hecho en nombre suyo en el camino neocatecumenal. Todo el mundo ha de saber que son los hijos predilectos de Dios. Esto le da a su dignidad una seriedad absoluta. Nunca en ninguna parte se construirá la vida tal como la quiere Dios si no es liberando a estos hombres y mujeres de su miseria y humillación.

Nunca ninguna religión será bendecida por Dios si no introduce justicia para ellos, por eso sabemos que el Camino Neocatecumenal ya no es bendecido por Dios.

Esto es acoger el reino de Dios: poner a las religiones y a los pueblos, a las culturas y a las políticas mirando hacia la dignidad de los últimos, de los que incluso en el camino ha rechazado, por eso sabemos que ya por desgracia el Reino de Dios no está en el Camino Neocatecumenal.

sábado, 5 de septiembre de 2009

¿ Existe la compasión en el camino neocatecumenal 1ª parte ?

Recientemente hemos vuelto de las vacaciones, durante este periodo hemos estado en contacto con otros ex miembros y hemos intercambiado experiencias, que ya iremos añadiendo al blog.

Estas vacaciones hemos estado con un ex miembro del camino llamado pedro, durante nuestra conversación me estaba contando una serie de cosas pero me llamó mucho la atención cuando me hablaba de un escrito de Jose A. Pagola el cual increíblemente coincidía con lo que está pasando en el camino.

Pues bien, le pedí que lo que me decía me lo pusiera por escrito, y así ha sido, ha tenido el detalle de mandarnos este escrito en 4 partes.


Hoy publicamos la 1ª de ellas, espero que os guste...



El objetivo de mi exposición es presentar a Jesús de Nazaret como testigo e impulsor de una manera nueva de entender y de vivir la experiencia de Dios, la convivencia humana y, en definitiva, la construcción del mundo. Para entender correctamente lo que voy a decir y para evitar desde el comienzo lecturas poco exactas o inapropiadas de Jesús de su actuación y significado, me parece oportuno hacer algunas observaciones, también veremos como el Camino Neocatecumenal sin querer se está alejando de las enseñanzas verdaderas de Jesús y se está volviendo un grupo sectario, y discriminatorio.


Introducción



En la sociedad judía del siglo primero y, más en concreto, en la Galilea de los años treinta, no se conoce propiamente una separación entre los diversos aspectos de la vida que hoy nosotros diferenciamos con toda espontaneidad: lo religioso, lo político, lo económico. No existe siquiera el concepto de «religión». Todo se entremezcla y se implica. Lo que hoy llamamos «dimensión religiosa» está presente en todo legitimando, orientando e impulsando una determinada manera de entender la vida y de organizar la convivencia. Desde esta perspectiva es anacrónico considerar a Jesús como el fundador de una nueva religión. Es más exacto ver en él un hombre que, desde una experiencia nueva de Dios pone en marcha una compresión y un movimiento renovador de la vida, esta esencia que Jesús nos quiso dar, existía al principo en el Camino, pero posteriormente se ha ido disipando y derivando en un seudo sectarismo que busca ante todo la Ley olvidándose de la esencia, yo pienso que sin querer han perdido el Espíritu y como no saben que hacer se han refugidado en un mundo de leyes y normas, con lo que sin querer o queriendo se están cada vez alejando más de la Iglesia, que es la verdadera poseedora del Espíritu de Dios.


Jesús no es un escriba judío ni un sacerdote del Templo, aunque podría haber sido, tampoco es un fundador de un camino, ni un itinerante. Lo suyo no es enseñar una doctrina religiosa ni explicar la ley de Dios ni teorizar sobre la divinidad, por eso distinguimos claramente que el camino se está alejando, porque si lo observáis de corazón veréis que en el se legaliza todo y se normaliza, perdiendo ese espíritu de Jesús.


Propiamente, Jesús no enseña una doctrina para que sus discípulos la aprendan correctamente y la cumplan. Jesús anuncia un acontecimiento que pide ser

escuchado y atendido pues lo puede transformar todo. Él lo está ya experimentando e invita a todos a compartir su experiencia: Dios está tratando de introducirse en la historia humana, con sencilléz y humildad, sin normas ni leyes que cumplir simplemente con una, "AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS Y AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO, PUES, QUIEN NO PUEDE AMAR AL PRÓJIMO QUE LO VÉ NO PUEDE AMAR A DIOS".



Es lo mejor que nos podía suceder. «El reino de Dios está cerca. Cambiad de manera de pensar y creed en esta Buena Noticia» (Mc 1, 15). Todos los investigadores piensan hoy que esto que Jesús llama «reino de Dios»

(malkutá d'alaha) es el corazón de su mensaje, la pasión que animó toda su vida, la razón por la que fue ejecutado. Y, naturalmente, este «reino de Dios» no es una religión. Va más allá de las creencias, los preceptos y ritos de cualquier religión.



Es una experiencia nueva de Dios que lo resitúa todo de manera diferente. Si de Jesús nace una nueva religión, como de hecho sucedió, tendrá que ser una religión al servicio del proyecto de Jesús para el mundo.


Lo sorprendente es que Jesús nunca explica en qué consiste el reino de Dios. Lo que hace es sugerir, con un lenguaje poético, cómo actúa Dios y cómo sería el mundo si hubiera gente que actuara como él. Podemos decir que «reino de Dios» es la vida tal como la quiere construir Dios. ¿Cómo sería la vida si en Roma reinara Dios y no Tiberio? ¿Cómo sería la vida en Galilea si en Tiberiades reinara Dios y no Antipas? ¿Cómo sería la vida en el pueblo judío si el Templo de Jerusalén estuviera regido por Dios y no por Caifás? El «reino de Dios»: esto es lo primero y absoluto para Jesús, lo que relativiza y sitúa en su verdadero lugar todo lo demás: leyes, tradiciones, cultos y culturas. Podemos decir que Jesús sólo buscaba una cosa: que hubiera en la tierra hombres y mujeres que comenzaran a actuar como actúa Dios. Era su obsesión: ¿cómo sería la vida si la gente se pareciera más a Dios? ¿Cómo se trasformaría el mundo si los sacerdotes de Jerusalén, los escribas de la Ley, los terratenientes de Galilea, los legados de Roma actuaran como quiere Dios.


Para hablar de todo esto, Jesús escogió como símbolo central de todo su mensaje y actuación un término político que no podía suscitar sino expectación y fuerte recelo: ¿Qué estaba sugiriendo Jesús al hablar de «imperio de Dios»? El término «basileia» que emplean invariablemente las fuentes cristianas para traducir «reino de Dios» sólo se empleaba en los años treinta para hablar del «imperio de Roma». Era el César de Roma el que, con sus legiones, establecía la «pax romana» e imponía su justicia al mundo entero, sometiendo a los pueblos a su imperio. Él proporcionaba bienestar y seguridad, exigiendo a cambio de su protección como «benefactor» una implacable tributación a los pueblos subyugados. ¿Qué pretendía ahora Jesús al invitar a todos a «entrar en el Imperio de Dios» que, a diferencia de Tiberio, no quería poder, riqueza y honor, sino justicia y compasión precisamente para los últimos, los más excluidos y humillados. Evidentemente era claro que para «entrar» en el Imperio de Dios había que «salirse» del imperio de Roma. Voy a señalar sólo cuatro puntos básicos de los que se derivan consecuencias diversas:



1. La compasión como principio de actuación


La investigación sobre Jesús llega a una conclusión bastante generalizada. Jesús de Nazaret ha sido un hombre, tal vez el único, que ha vivido y comunicado una experiencia sana de Dios, sin desfigurarla con los miedos, ambiciones y fantasmas que, de ordinario, proyectan las diversas religiones sobre la divinidad.


Jesús no habla nunca de un Dios «indiferente» o lejano, descomprometido de la vida de los humanos o interesado sólo por su honor, su gloria o sus derechos. En el centro de su experiencia no encontramos la imagen de un Dios «legislador» intentando gobernar el mundo por medio de leyes y mandatos, al tiempo que amenaza a sus criaturas con castigos terribles como la expulsión de la comunidad o la prohibición de que el resto de los hermanos le hablen, o trata de seducirlas con premios maravillosos, como la itinerancia o cargos en la comunidad. Tampoco experimenta a Dios como un ser «justiciero» irritado o airado ante nuestros pecados. Para Jesús, Dios es compasión; «entrañas», diría él, «rahamim». Es su imagen preferida. La compasión es el modo de ser de Dios, su primera reacción ante sus hijos e hijas, su principio de actuación. Dios siente hacia sus criaturas lo que una madre siente hacia el hijo que lleva en su vientre. Dios nos lleva en sus entrañas. Las parábolas más bellas y conmovedoras que salieron nunca de labios de Jesús y sin duda las que más trabajó en su corazón fueron las que narró para hacer intuir a todos la increíble misericordia de Dios.


Esta experiencia de un Dios compasivo fue el punto de partida de toda la actuación revolucionaria de Jesús y le condujo a introducir en la historia un nuevo principio de actuación: la compasión. La ordenación religiosa y sociopolítica del pueblo judío arrancaba de una exigencia radical formulada así: «Sed santos porque yo, el Señor, vuestro Dios soy santo». El pueblo debía imitar al Dios Santo del Templo que rechaza a los paganos, los pecadores e impuros,como actualmente está pansado en las comunidades que rechazan a los drogadictos, a los separados, a los homoxesuales, etc., y bendice al pueblo elegido, a los justos, a los puros, a los catecúmenos que cumplen ciegamente lo que dice su catequista. Esta imitación de la santidad de Dios, entendida como separación de lo «no – santo», lo «impuro», lo pecador, generaba una sociedad discriminatoria y excluyente, que es en lo que se están convirtiendo las comunidades.


El pueblo judio busca su propia identidad excluyendo a las naciones paganas e impuras, como están haciendo las comunidades excluyendo a todos los que no opinan como ellos, o son como ellos quieren que sean. Los sacerdotes del Templo gozan de un rango de pureza superior al resto del pueblo, al igual que los itinerantes y altos cargos de las comunidades, que han de tener los mejores lugares en las celebraciones. Los observantes de la Ley disfrutan de la bendición de Dios, como los miembros de las comunidades que cumplen ciegamente lo que dice el catequista de turno, mientras los pecadores (drogadictos, separados, homoxesuales, o cualquier otro que piense diferente a ellos) son objeto de su ira. Los varones pertenecen a un nivel superior de santidad sobre las mujeres sospechosas siempre de impureza por su menstruación y los partos, como cada vez se está haciendo más en las comunidades, . Los sanos están más cerca de Dios que los leprosos, los ciegos o tullidos que son impuros excluidos del acceso al Templo, al igual que los drogadictos, porque contaminan su cuerpo, los separados o divorciados, por malos tratos, porque no son capaces de soportar que sus maridos o mujeres les peguen, los homoxesuales, porque según ellos son una aberración que tiene cura, y todos los demás que los critican o que no piensan como ellos porque lo que hacen es perseguirlos y se hijos del demonio.



Jesús introduce en medio de esta sociedad una alternativa que lo transforma todo: «Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo». Es la compasión de Dios y no la santidad el principio o el «ethos» que ha de inspirar la actuación humana. Jesús no niega la santidad de Dios, pero lo que cualifica esa santidad no es la separación de lo impuro, el rechazo de lo no santo. Dios es santo y grande no porque rechaza y excluye a los paganos, pecadores, divorciados, separados, homoxesuales o impuros, sino porque ama sin excluir a nadie de su compasión. Por eso, la compasión no es, para Jesús, una virtud más, sino la única manera de ser como Dios. El único modo de mirar el mundo, de sentir a las personas y de reaccionar ante el ser humano de manera sana, como Dios. Esta compasión no es un mero sentimiento sino un principio de acción que desafía los esquemas de actuación convencionales. Consiste en interiorizar y hacer nuestro el sufrimiento del otro para reaccionar y hacer por él todo lo que podamos. Jesús lo sugirió de manera provocativa en la parábola del buen samaritano. Jesús habla de un hombre asaltado y abandonado medio muerto en la cuneta de un camino solitario, uno que puede ser cualquier miembro de la iglesia y que además es homoxesual en la actualidad. Afortunadamente, por el camino aparecen dos viajeros: un sacerdote y un levita, que podemos decir que eran dos miembros del camino, un itinerante y un responsable de una comunidad. Vienen del templo, después de realizar su servicio cultual, es decir vienen de la iglesia despues de celebrar la eucaristía y de dar un anuncio. El herido los ve llegar esperanzado: son de su propio pueblo, de su parroquia, los conoce los ve por allí, en la sacristía, los ha visto llegar muchas veces antes de la eucaristía los sábados; representan al Dios del Templo; sin duda, tendrán compasión. No es así. Los dos «dieron un rodeo» y pasaron de largo, porque era impuro, era pecador. Por el camino aparece un tercer viajero. No es sacerdote ni levita. Ni siquiera pertenece al pueblo elegido. Es un odiado samaritano, o mejor dicho, es un ex miembro del camino que ha dejado las comunidades al ver con dolor en lo que se están convirtiendo, miembro de un pueblo enemigo. El herido lo ve llegar atemorizado, porque los miembros de su antigua comunidad se han encargado en correr la voz de que es una mala persona, es un pecador que ha sido engañado por el demonio, porque ya no está deacuerdo con lo que dicen los catequistas, porque ese hermano se ha dado cuenta que lo que predican los catequistas va en contra de la Ley de Diós. Se puede esperar lo peor. Sin embargo, el samaritano «tuvo compasión», se acercó al herido e hizo por él todo lo que pudo hasta salvarlo. La sorpresa de los oyentes no podía ser mayor. La parábola rompía todos sus esquemas y clasificaciones entre amigos y enemigos, entre pueblo elegido y gentes extrañas e impuras. ¿Será verdad que la compasión nos puede llegar, no del Templo ni de los canales religiosos oficiales, como los itinerantes o los catequistas, sino de un enemigo proverbial, como un ex miembro del camino? Jesús miraba la vida desde la cuneta, con los ojos de las víctimas necesitadas de ayuda, encarnado en ese pobre chico que le han pegado una paliza un grupo de skin por ser homosexual.



No había dudad, Para Jesús, la mejor metáfora de Dios era la compasión con los heridos. Y la única manera de ser como Dios y actuar de manera humana era actuar como aquel samaritano. La parábola de Jesús introducía un vuelco total.


Los representantes del Templo, es decir los itinerantes y catequistas, pasan de largo junto al herido, porque no lo consideran puro, sino impuro y pecador indigno de su atención. El odiado enemigo es el salvador. Con la compasión caen las barreras. Hasta un enemigo tradicional, renegado por todos, puede ser canal de la compasión de Dios. ¿Habrá que olvidar prejuicios y enemistades seculares, los odios y sectarismos, que se se hacen en el camino ? ¿Habrá que reordenarlo todo desde la compasión, ? ¿Habrá que revisar el Camino neocatecumenal y buscar donde se han alejado de Dios ?



Una última parábola en la que no es fácil llegar hasta el relato original de Jesús, nos permite captar la revolución que introduce en la historia. La parábola es en realidad una descripción grandiosa del juicio de todas las naciones. Allí están gentes de todas las razas y pueblos, de todas las culturas y religiones, pecadores y santos, generaciones de todos los tiempos. Se va a escuchar el veredicto final que lo esclarecerá todo. Dos grupos van emergiendo de aquella muchedumbre. Unos son llamados a recibir la bendición de Dios para heredar su reino; a otros se les invita a apartarse. Cada grupo se dirige hacia el lugar que ellos mismos han escogido. Unos han reaccionado con compasión ante los necesitados; los otros han vivido indiferentes a su sufrimiento. Lo que va a decidir su suerte no es su religión ni su piedad, ni las veces que han ido a misa, ni las horas que han estado sentados rezando o escuchando los interminables discursos del camino. No han actuado por motivos religiosos. Sencillamente, unos han vivido movidos por la compasión, otros no, unos no han hecho caso a las doctrinas sectarias y discriminatorias que se están haciendo actualmente en el camino, y otros si. En la parábola se habla de seis situaciones de necesidades básicas. No son casos irreales, sino situaciones que se conocen en todos los pueblos de todos los tiempos. En todas partes hay hambrientos y sedientos; hay inmigrantes y desnudos; enfermos y encarcelados; homosexuales y drogadictos; Separados y no miembros del Camino Neocatecumenal. No se habla de grandes palabras como «justicia» o «solidaridad», sino de comida, de ropa, de algo de beber, de un techo para resguardarse, de un saludo por la mañana, de un simple hola como estás . No se habla tampoco de «amor» sino de cosa tan concretas como «dar», «acoger», «visitar», «acudir». Lo decisivo no es la teoría, sino la compasión que lleva a ayudar al otro cuando está necesitado. El verdadero progreso, la salvación de la humanidad está en atender a los desgraciados del mundo. Su perdición, por el contrario, en la indiferencia ante el sufrimiento. El mensaje proclamado y vivido por Jesús hasta el final fue este: «Sed compasivos como vuestro Padre del cielo».



Esta es la primera parte, en los próximos días seguiremos con esta maravilla.



lunes, 27 de abril de 2009

Noticia sobre el Camino Publicada en el Plural, presuntos HOMÓFOGOS Y MALTRATADORES.

Hoy os adjunto una noticia publicada en el periódico el Plural el día 27/04/09, cuya dirección es la siguiente:

http://www.elplural.com/macrovida/detail.php?id=33207

Como varéis todo lo que estábamos denunciando en este foro, LAMENTABLEMENTE, se confirma por esta noticia, incluso algunas otras como el tema del MALTRATO, que teníamos conocimiento pero que aún no lo habíamos tocado.

Yo recomendaría a las asociaciones defensoras de las mujeres que tomaran cartas en este asunto, en breve trataremos el tema del matrato en las comunidades y como lo enfocan dentro, o por lo menos lo que hemos vivido nosotros.

La noticia es la siguiente:


MACRO/VIDA

“Los homosexuales se curan en el Camino”, pregonan

La catequesis de los kikos: homofobia y tolerancia con el maltrato y el adulterio

ELPLURAL.COM

“Nosotros hemos comprobado que tras el tratamiento adecuado, los homosexuales corrigen su tendencia hacia la heterosexualidad. Yo conozco a homosexuales que se han casado, tienen familia y están enamoradísimos de sus mujeres”. Son las palabras de un párroco del Camino Neocatecumenal, un grupo formado hace 40 años por Kiko Argüello que representa al ala más dura del catolicismo. Los kikos, como se conoce a esta comunidad por su fundador, ya son más de un millón y medio en todo el mundo -300.000 de ellos en España-, están organizados en comunidades parroquiales oscuras –monetaria y socialmente- y son beligerantes contra temas como el aborto, Educación para la Ciudadanía o la misma homosexualidad. Sus recetas, además, son tan variopintas como sorprendentes: desde perdonar el adulterio hasta tolerar la violencia de género. Cualquier cosa para preservar el matrimonio.

Los kikos crecieron a la sombra del Papa Juan Pablo II, cuyo favor se ganó Argüello, según publicó El País en julio del año pasado, llevando fieles allá donde iba, y proporcionándole informes sobre la fidelidad de sus obispos. De hecho, fue este pontífice quien en 1990 emitió una carta de reconocimiento para el grupo. En Madrid el aliado del Camino ha sido, asimismo, Antonio María Rouco Varela, presidente de la Conferencia Episcopal.

Echando raíces

La iglesia paralela del Camino cuenta, según el fundador, con un millón y medio de fieles, repartidos en 16.000 comunidades –el eje de funcionamiento del grupo- enclavadas en 6.000 parroquias de 106 países con 3.000 sacerdotes, 1.500 seminaristas y 70 seminarios. Tal como informaba el rotativo de Prisa, “lo que no cuenta Argüello es que ya han entrado en las universidades y los colegios; en la Conferencia Episcopal, el Ejército y los medios de comunicación. Dirigen las agencias de noticias religiosas Zenith y H2O. Abarrotan las manifestaciones neoconservadoras contra los Gobiernos socialistas en Roma o Madrid. Son la infantería de la Iglesia más intolerante. Un ejército de resistencia a los cambios”.

Catequesis homófoba

Prueba de ello es la catequesis del padre fundador, basada principalmente en el sexo. O mejor dicho, en el conservadurismo en este aspecto. El Mundo recoge algunos de estos postulados, con motivo del libro de Virginia DrakeKiko Argüello”, escrito tras un año en las comunidades neocatecumenales. En temas como la homosexualidad, por ejemplo, un párroco del Camino que dice “curarla” asegura que “el Señor” actúa a través de sus comunidades. Los gays captados por este grupo “han llegado a entender que esa tendencia equivocada es la cruz que les ha mandado el Señor, que la van a tener siempre pero que tienen que luchar y convertirse”.

Tolerancia con el adulterio…

Igual de sorprendentes son sus planteamientos sobre el matrimonio. Y es que, Argüello se ufana de lo mucho que duran y de la cantidad de hijos que tienen los matrimonios de su grupo. Quizás por ello, los kikos instan a perdonar los adulterios. “La comunidad nos ayudó a tirar para adelante. A raíz de ahí, encontré el perdón en la Iglesia. Nadie me rechazó, ni en la comunidad, ni la Iglesia , que me acogió como una madre. En la comunidad encontré el perdón de mi mujer”, da cuenta un seguidor.

…y con el maltrato

Más graves resultan los planteamientos del Camino en torno a la violencia de género: su receta contra ésta es tolerancia y rezo. Así, El Mundo recoge el caso de una mujer maltratada por su marido a los seis meses de casarse y estando embarazada. “Nuestros catequistas nos explicaron cómo intentar que Juan Luis dejase de agredirla. Rezamos por los dos”, señala la líder de la comunidad. El problema surgió hace seis o siete años, y ahora José Luis, prosigue, habla las cosas antes de llegar a las manos. ¿El resultado? “El año pasado sólo en tres ocasiones perdió la calma y le levantó la mano”, agrega.

Benedicto XVI recibe a los fundadores del Camino Neocatumenal. (Foto de la Web de los Kikos)

Hijos, ante todo

Finalmente, el rotativo recoge un último caso, el de Boni y Salomé, un matrimonio con 12 hijos concebidos, además de con riesgo de aborto en cada embarazo, a pesar de las evidentes dificultades económicas de la pareja. “Según iban naciendo, se nos iban acumulando problemas; a cambio, ves que detrás de cada hijo está Jesucristo y sientes una alegría enorme. Gozamos igual la llegada del primero que la del sexto”. En este sentido, los kikos ayudarían a las familias numerosas con menos recursos, subsidiándoles con el diezmo que recaudan –exigen un 10% de los ingresos a los fieles con más de tres años en el grupo-. Estos ingresos son, sin embargo, opacos: sólo los conoce y maneja el líder comunal.

martes, 14 de abril de 2009

Una posible Kika profesora de Universidad.

El pasado 31 de marzo, en la Universidad de Alicante (UA) se impartía el V Curso de Ciencia y Sociedad por María Tomás y Garrido, profesora titular de Bioética de la Universidad Católica de San Antonio de Murcia.

http://www.ucam.edu/congress/uccr/profesores/gloria.htm

En dicha conferencia se ha expuesto muy bien la postura que se imparte en el Camino Neocatecumenal sobre los homosexuales, incluyo el vídeo que habla por si solo.

Desde la Universidad de Alicante, ya ha habido una nota informativa en la cual, comunican que no están deacuerdo con esta postura.

Como bien sabéis, la Universidad Católica de San Antonio de Murcia,
es conocida por su relación con el movimiento neocatecumenal. Su Presidente, José Luis Mendoza responsable y presunto miembro del camino neocatecumenal se ha visto "presuntamente" envuelto en una polémica con el anterior Obispo de su diócesis por el control de la Universidad, y en otros presuntos escándalos. Este señor fué Itinerante del Camino Neocatecumenal, en la República Dominicana, con lo que pienso que seguirá caminando en alguna comunidad.

Ella se declara numeraria del Opus

http://www.diarioinformacion.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2009040700_21_871805__Gloria-Maria-Tomas-quieren-meter-homosexualidad-narices-esta-sociedad

Y como bien sabéis la postura del Opus y del Camino son exactamente iguales en cuanto a la homofobia.

Estas cosas así son las que demuestra que si en una conferencia pública son capaces de hacer este tipo de declaraciones, que harán en privado, pues muy sencillo lo que os conté anteriormente.

Desgraciadamente esta son las personas que enseñan a nuestros hijos/as en universidades, que les imparten este tipo de ideas. Nuestro gobierno democrático debería tomar cartas en el asunto e impedir que estas ideas homófogas sean transmitidas en universidades, Institutos y colegios, aunque sean privados.


Bueno, no os molesto más, seguiremos ampliando el foro después de esta parada producida por la cuaresma (porque nosotros también tenemos nuestros ejercicios espirituales).

Que paséis un buen día.





martes, 17 de marzo de 2009

La Homosexualidad en el camino neocatecumenal

Hoy como ya dijimos anteriormente, vamos a hablar de los homosexuales en el camino neocatecumenal.

Para ello, lo primero es saber que dice la Santa Madre Iglesia al respecto, y nada mejor para ello que ese magnífico libro que es el Catecismo de la Iglesia Católica, libro que recomiendo encarecidamente su lectura por todos los católicos, es decir, ese librito que tenemos en la mesita de noche y que cuando no dormimos leemos.

Pues bien los artículos del Catecismo son los siguientes:

Castidad y homosexualidad


2357 La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves (cf Gn 19, 1-29; Rm 1, 24-27; 1 Co 6, 10; 1 Tm 1, 10), la Tradición ha declarado siempre que ‘los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados’ (CDF, decl. "Persona humana" 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso.


2358 Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales instintivas. No eligen su condición homosexual; ésta constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.

2359 Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana.

Como bien vemos en estos artículos la Iglesia Católica, en NINGÚN momento CONDENA A LOS HOMOSEXUALES, sino que CONDENA LAS PRÁCTICAS HOMOSEXUALES, pero claro también condena, en los heterosexuales el ADULTERIO, la PORNOGRAFÍA, el INCESTO, la PORNOGRAFÍA INFANTIL, etc, es decir LA IGLESIA CONDENA LOS ACTOS, Y EN NINGÚN CASO A LOS PECADORES.

En la homosexualidad podríamos distinguir de 2 tipos, la primera es cuando se hace, es decir, hoy en día los jóvenes por diferencias influencias, o por no tener una sexualidad clara, pueden tener tendencias homosexuales, estos casos normalmente no son duraderos, sino que son experiencias temporales, y en estos casos la homosexualidad, al igual que las modas pasan solas.


Y luego están la 2ª clase, la que como bien pone el artículo 2358, reconoce que hay homosexuales que nacen así, que va en su naturaleza, y que no lo pueden evitar, incluso científicamente se ha demostrado diferencias en el cerebro de las personas homosexuales con respecto a los heterosexuales, (OJO, las diferencias son físicas, pero en NINGÚN caso Psicológicas, es más, en estos estudios se ha demostrado que el coeficiente intelectual de los homosexuales es mayor a la media).

Como bien dice la Santa Madre Iglesia, a estas personas la Iglesia los acoge y como dice el artículo Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta.

Pues bien, vamos a ver ahora, como las comunidades neocatecumenales trata a los Homosexuales.

En un principio, para las comunidades, la homosexualidad es una enfermedad, que hay que erradicar, eliminar, y desaparecer de la faz de la tierra, para ellos todos los homosexuales son engañados por el demonio (típica frase del camino que se usa cuando algo se sale de sus cánones), y se soluciona casándose y teniendo hijos, es decir, obligándolos a mantener relaciones sexuales con una persona del otro sexo.

Cuando un chico, o una chica, es homosexual en el camino, al principio no les dicen nada, a lo largo de los pasos, es cuando los catequistas, empiezan las indirectas, normalmente los catequistas se burlan de ellos, los desprecian y se mofan de su condición.

El homosexual, en estos casos sufre tanto la burla y el desprecio del catequista como de su comunidad, ya que el resto de la comunidad normalmente hace como buenos adectos todo lo que diga su catequista.

Si la persona supera esta fase y no abandona ya las comunidades, en los 2º escrutinios deberá casarse, aunque no le guste las mujeres, pero sino se casa deberá abandonar las comunidades.

Nos contaba un homosexual que actualmente está casado y tiene varios hijos y que guardaremos su identidad y a la diócesis a la que pertenece por su bien y el de su familia, que é hizo eso, porque su catequista le dijo que debía casarse, él no estaba por la labor, pero aceptó; total que en menos de 6 meses se casó con la que actualmente es su esposa, él nos contaba que procura no tener relaciones sexuales con su esposa, porque para él es como una violación cada vez que realiza el acto sexual, que muchas veces cuando termina se siente sucio y mal y se desprecia a sí mismo, porque él no se siente en absoluto atraído por su esposa o por cualquier mujer, que las mantiene porque no le queda más remedio.

Este hombre no termina nunca de levantar cabeza, ya que siempre tiene pequeñas depresiones, porque en el fondo sigue ocultado su sexualidad.

La relación con su esposa es buena, ya que ella en parte lo comprende, pero por recomendación de su catequista siguen manteniendo relaciones sexuales, él nos comentaba que la quiere, que a lo largo de todo el tiempo que llevan viviendo juntos ha surgido un cariño, ya que ella es una bellísima persona, pero que a lo largo de su vida en ningún momento la ha deseado.

Le hicimos una pregunta muy personal, la cual nos contestó después de un buen rato de silencio, “Te arrepientes de haberte casado”, la respuesta fue muy clara. Si, no por ella porque ha sido muy buena conmigo y me ha dado X hijos magníficos, pero sí, por mi sufrimiento interior.

Este es un claro caso de una persona homosexual en las comunidades, pero estos casos son los más raro, lo normal es que los homosexuales se terminen yendo de las comunidades por aburrimiento o porque se les hace la vida imposible, pero claro en ningún momento se les expulsa, simplemente se les hace la vida imposible, como bien se dice en las comunidades (ESTOS HERMANOS DEBEN SUFRIR PARA SU CONVERSIÓN O SALVACIÓN).

Este hermano, nos comentaba que él sabía de más casos de miembros de comunidades, de diferentes parroquias y diócesis, en su mismo caso, alguno ni siquiera lo habían dicho en los pasos y se habían casado y tenido hijos, ocultado en todo momento su tendencia sexual.

También me comentaba que sabía de algunos que esporádicamente practicaban a escondida sexo con personas de su mismo condición (Prostitutos o prostitutas), pero claro, que por temor a las represalias que podían sufrir lo guardaban muy en silencio. Nos hacía referencia a un caso de un hombre que tenía un cargo público y presunto miembro del camino que salió a la luz pública, y como nos decía (¿te acuerdas del caso de fulanito, que salió en la prensa?, pues así, por desgracia hay muchos, y algunos en cargos de responsabilidad en el camino).

En ningún caso condenamos a estos miembros del camino, ya que entendemos que la debilidad es intrínseca al hombre, y que nadie puede condenar a otra persona, porque nadie está libre de pecado.

Como vemos las comunidades neocatecumenales cumplen a rajatabla el catecismo de la Iglesia católica .(Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta), y en ningún momento son discriminados, y se respeta su condición.

En fin, aquí vemos otro claro caso de que con el tiempo las comunidades neocatecumenales se saldrán de la iglesia, ya que en ellas SE PIENSA Y SE ACTÚA MUCHAS VECES MUY DIFERENTE DE CÓMO LO HACE LA IGLESIA.

Como siempre escribimos este blog para que desde la altas esferas de la Iglesia se corrijan estas cosas, antes de que con el tiempo se produzca un cisma dentro de la iglesia, porque no negamos que el camino lo pudiera infundir el Espíritu Santo, pero sí alertamos de los destrozos que el hombre está haciendo en el.

Bueno ya no os molestamos por hoy más, próximamente trataremos otros temas que pensamos que por el bien del camino debe decirse públicamente.