Se intenta desenmascarar a este grupo de la iglesia que han pasado de ser una obra el Espíritu Santo a ser una seudo secta. con una estructura piramidal muy ferrea.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
¿ Existe la Compasión en el Camino Neocatecumenal ? Conclusiones.
(Ya sabéis que las condiciones son no insultar a nadie y si dais datos concretos deberéis presentar pruebas o identificaros perfectamente).
Dos mil años nos separan de Jesús, pero su persona y su mensaje siguen atrayendo a hombres y mujeres. El paso del tiempo no ha logrado borrar su fuerza seductora ni apagar el eco de su palabra.
Hoy, cuando las filosofías y las religiones, las ideologías y las políticas, los cultos y las Iglesias experimentan una crisis profunda, y buscan la solución en grupos ultra conservadores como el Camino Neocatecumenal que quiere imponer su forma de ver a Jesús a la fuerza, podemos decir que
LA FIGURA DE JESÚS NO ESTÁ EN CRISIS.
Su persona y su mensaje siguen ahí llamando a una vida más digna, dichosa y esperanzada para todos, sin despreciar a nadie ni degradar a nadie, sin pedirle nada a cambio, ni exigirle nadie, sino libremente.
Estos últimos años comienza a escucharse entre los investigadores de Jesús un lenguaje nuevo.
He aquí algo de lo que se dice en ámbitos no cristianos. Jesús no pertenece sólo a los cristianos, y menos al Camino Neocatecumenal en exclusiva, es «patrimonio de la humanidad», lo mejor que ha dado la historia; sería una tragedia si cayera en el olvido.
Jesús ha inaugurado no sólo una nueva religión sino una nueva era; nunca ha producido la historia un «símbolo tan poderoso» para transformar el mundo como éste del «reino de Dios»; la marcha del mundo cambiaría si el «reino de Dios» se convirtiera en el eje vertebral de las culturas, las políticas y las religiones.
Hay quienes se aventuran a decir que, tal vez, estamos viviendo el final de una religión cristiana muy condicionada por la cultura helénica y el derecho romano, anclada en ritos y estructuras muy férreas que desprecian a los demás y se burlan de todo aquel que no piensa o actúa como ellos, como lo que está ocurriendo en el Camino Neocatecumenal, pero estamos en el pórtico de un desarrollo nuevo del movimiento de Jesús en los próximos siglos.
Jesús podría ser el «alma» de un mundo globalizado más humano y más esperanzado.
Por todo lo expuesto durante estos días podemos decir que por desgracia no existe la compasión en el Camino Neocatecumenal, por varias razones.
1ª Desprecian a todo aquel que no sea como ellos.
2ª Imponen sus creencias a la fuerza a la gente, sin darle la libertad de poder escoger.
3ª Imponen cargas inútiles y buscan el sufrimiento en los pasos más avanzados para conseguir la salvación.
4ª Imponen castigos de no hablar o expulsión de todas aquellas personas que no actúan como ellos quieren.
Y así podríamos seguir, pero estas son las más destacadas.
Por esto y más podemos decir que el Camino neocatecumenal por desgracia ha perdido el Espíritu y lo busca mediante sacrificios (como un negocio con Dios, yo me sacrifico y te traigo más adeptos y tu me salvas), que cada vez se aleja más de las enseñanzas de Jesús, que Gratis nos lo da todo, y por consiguiente se aleja más de la Santa Madre Iglesia, corriendo el peligro de volverse sismáticos.
Ojalá nos equivocaramos o los responsables del Camino Neocatecumenal leyeran estos comentarios para rectificar en algunas cuestiones claves, pero en lugar de hacer esto y ser humildes (cosa que últimamente les falta), solamente se dedican a decir en convivencias y en anuncios que esto es el demonio que quiere destruir el camino.
Nada más lejos de nuestra intención la de destruir el camino sino nuestra idea es rectificar aquellas cosas que vemos que se están alejando de la COMPASIÓN DE DIOS Y DE LA IGLESIA.
Pidiendo a Dios que esto no quede en saco roto nos despedimos de ustedes rogándole que recen por la UNIDAD DE LA IGLESIA, para el bien de todos nosotros.
La paz.
domingo, 6 de septiembre de 2009
¿ Existe la Compasión en el Camino Neocatecumenal ? 4ª Parte.
Como estos días atrás seguimos con el tema.
4. El perdón como horizonte
Lo que provocó más escándalo y hostilidad hacia Jesús durante su actividad en Galilea fue su amistad con los pecadores, es decir con los homosexuales, con los divorciados, con los drogadictos, con los inmigrantes, con los ladrones, con las prostitutas, es decir, con lo que el camino actualmente ya no quiere.
Nunca había ocurrido algo parecido en Israel. Ningún profeta se había acercado a ellos en esa actitud de respeto, amistad y simpatía, al igual que ahora con los miembros del camino. Lo de Jesús era inaudito, e impensable actualmente.
El recuerdo que había dejado el Bautista era muy diferente. Juan había denunciado a los pecadores, les había recordado el castigo que los amenaza y había introducido un gran rito de purificación y penitencia para sacarlos del pecado, esta forma de pensar es la que ha llegado hasta nuestros días en el camino, si se revisa los escrutinios, las visita de los catequistas, los anuncios, etc siempre te están recordando tus pecados, siempre te están mandando penitencias, y siempre te están recordando el infierno y el demonio, por lo que podemos decir que el camino se ha anclado en las enseñanzas de Juan el Bautista.
Su actuación no escandalizó a nadie. Era lo que se podía esperar de un profeta, defensor de
Pero lo de Jesús era difícil de entender. No hablaba de la ira de Dios contra los pecadores. Al contrario, repetía que en el reino de Dios había sitio para los pecadores, los recaudadores y las prostitutas, y actualmente añade, a los homosexuales, a los separados, a los drogadictos a los inmigrantes etc.
No se dirigía a ellos en nombre de un Juez irritado (que es lo que se hace en el camino), sino de manera amistosa y acogedora, en nombre de un Padre compasivo. No los amenazaba ni les urgía a un bautismo de penitencia, ni los expulsaba de las comunidades, ni les decía a los demás miembros que no le hablaran hasta que no hicieran cualquier tipo de cosa como si fuera un rito de purificación.
Los convidaba a sentarse a su mesa y les invitaba a seguirle. ¿Cómo un hombre de Dios los podía aceptar como amigos sin exigirles previamente conversión? ¿Cómo podían entrar en su movimiento sin ponerles condiciones para su ingreso?. Esta postura actualmente por desgracia, es impensable en el Camino.
Lo que más escandalizaba era verle a la mesa en su compañía. Era algo inimaginable en alguien considerado como «hombre de Dios». Sin duda era un gesto provocativo que Jesús buscó intencionadamente y que generó una reacción inmediata contra él. Que es la misma reacción que provoca en la actualidad en los miembros del camino contra cualquier miembro que no cumpla lo que se le ordena por parte de os catequistas, o contra un hermano que ha acogido en su casa a su hijo porque se ha separado, o que no obliga a sus hijos a caminar. Las diversas fuentes recogen fielmente primero la sorpresa y después las acusaciones de los más hostiles:
«¿Qué? ¿Es que come con los publicanos y pecadores?». «Ahí tenéis un comilón y un borracho, amigo de pecadores»
Y yo añadiría:
{ ¿Cómo que este hermano a acogido a su hijo en su casa por que su mujer lo ha dejado? ¿ Cómo que este hermano sigue viendo a su hermana de sangre que es una drogadicta, y puede contaminar a nuestros jóvenes? ¿Cómo se le ocurre hablarle a este hermano que ha sido expulsado de la comunidad porque ha dejado a su mujer que le pegaba ?. Así podríamos añadir un montón más...}
No sabe marcar las barreras. No tiene vergüenza. ¿Cómo puede actuar así? El asunto era explosivo. Sentarse a la mesa con alguien siempre es signo de respeto, confianza y amistad. No se come con cualquiera. Cada uno come con los suyos: los gentiles con los gentiles, los judíos con los judíos, los ricos con los ricos, los pobres con los pobres, los fariseos con los fariseos, los monjes de Qumrán con su comunidad, los catecúmenos con los catecúmenos. Jamás un hombre piadoso y respetable se sentaría con pecadores, prostitutas, separados, drogadictos y homosexuales. Comer juntos en la misma mesa quiere decir que se pertenece al mismo grupo. ¿Qué quería decir Jesús? ¿Estaba de parte de los pecadores? ¿Pertenecía al mismo grupo?
Jesús insistía en comer con todos. Su mesa estaba abierta a cualquiera. Nadie se debía sentir excluido. No hacía falta ser puro. No era necesario limpiarse las manos, no tenían que hacer lo que el catequista les ordenaba. Podían compartir su mesa gente poco respetable, incluso pecadores que vivían al margen de
En el reino de Dios todo ha de ser diferente. La misericordia acogedora sustituye a la santidad excluyente. El reino de Dios es una mesa abierta donde pueden sentarse todos. No hay que reunirse ya en torno a mesas separadas que excluyen a otros para salvaguardar su propia identidad, ya no se sientan solo los miembros del camino con los miembros del camino y el resto de pecadores separados. La identidad del grupo de Jesús es no excluir a nadie.
Probablemente nunca ha habido sobre la tierra un hombre que ha proclamado con tal fuerza y tal hondura la amistad, el perdón y la acogida de Dios hacia quienes lo olvidan o rechazan.
Su mensaje sigue ahí resonando para quien lo quiera escuchar:
«Cuando os veáis juzgados por la ley o por un catequista, sentíos comprendidos por Dios; cuando os veáis rechazados por la sociedad, o por la comunidad, sabed que Dios os acoge; cuando nadie os perdone vuestra indignidad o no os consideren digno en el camino neocatecumenal, sentid sobre vosotros el perdón inagotable de Dios. No lo merecéis. No lo merece nadie.
Pero Dios es así:
"Amor y perdón".
No lo olvidéis nunca.
Creed en esta Buena Noticia» Y no en las cargas que os imponen en el Camino Neocatecumenal.