Recientemente en el pasado anuncio de adviento que se hace en el camino, se ha ordenado a los miembros del camino neocatecumenal y en especial a los jóvenes que no entren ni tengan ningún contacto con las nuevas redes sociales, como Twitter, Facebook, Tuenti, LinkedIn, MySpace, Orkut, etc…
Se ha dicho que debían escoger, o el camino o las redes sociales, es decir, que todo aquel que perteneciera a una red social debe abandonar el camino.
Esta técnica de chantaje es muy utilizada por el camino neocatecumenal, cuando una persona es captada por el camino se produce una dependencia de esta hacia el camino, y el camino lo sabe y se aprovecha de ello para chantajearla, es decir, sino hace lo que nosotros de digamos te invitamos a que te vayas (que es la forma elegante de decir que te echan).
Como siempre esta nueva norma que no tiene ni pies ni cabeza se ha hecho camuflándola, diciendo que debían romper con las cadenas que los tenían atrapados (como si el camino no fuera una pesada cadena).
Después de haber visitado alguno de estas redes, donde estaban muy extendidos los miembros del camino, hemos descubierto que algunos ya se han dado de baja, otros están inactivos, y la gran mayoría no sabríamos decir.
Pero esto no nos extraña mucho, ya que hace tiempo también dijo kiko que Internet era hijo del demonio y ordenó que los miembros del camino no tuvieran Internet.
En el fondo de todo esto lo que se denota es que kiko tiene miedo a que sus miembros sepan la verdad sobre el camino, sus abusos, sus herejías, el rechazo de la gran mayoría de los católicos a este tipo de organizaciones seudo sectarias.
Cuando un adepto del camino neocatecumenal empieza a tener contacto con ex adeptos, descubre que lo están engañando en muchos sentidos, que en muchas de las predicaciones del camino (anuncios, pasos, etc), no dicen la verdad y sobre todo que muchas cosas que se hacen en el camino van en contra de la doctrina de la iglesia, como por ejemplo la interpretación libre de la biblia que se hace en el camino alejada de la doctrina de la iglesia, o hablar en nombre de Dios, que es lo que hacen los catequistas siempre, cuando eso es una de las mayores Pecados que puede el hombre cometer contra Dios.
Pero curiosamente Kiko como siempre va por libre, le importa un comino lo que diga el Papa, siempre y cuando no le convenga, y se permite contradecirle cuando quiere.
¿Y porqué decimos esto?.
Pues muy sencillo, en este caso, al prohibir a los jóvenes del camino las nuevas redes sociales, Kiko Argüello como siempre, contradice lo que ha dicho el Papa y va por libre.
El pasado 23 de enero de 2009 el Santo Padre Benedicto XVI dio un mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones 2009, que transcribimos textualmente. (seguimos comentando después)
Mensaje de Benedicto XVI para la Jornada Mundial de las Comunicaciones 2009
“Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo y amistad”
CIUDAD DEL VATICANO, viernes 23 de enero de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el mensaje del Papa Benedicto XVI para la próxima Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que ha sido presentado este viernes oficialmente por al Santa Sede en rueda de prensa.
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Nuevas tecnologías, nuevas relaciones.
Promover una cultura de respeto, de diálogo y amistad
Queridos hermanos y hermanas:
Ante la proximidad de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, me es grato dirigirme a vosotros para exponeros algunas de mis reflexiones sobre el tema elegido este año: Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo y amistad. En efecto, las nuevas tecnologías digitales están provocando hondas transformaciones en los modelos de comunicación y en las relaciones humanas. Estos cambios resaltan más aún entre los jóvenes que han crecido en estrecho contacto con estas nuevas técnicas de comunicación y que, por tanto, se sienten a gusto en el mundo digital, que resulta sin embargo menos familiar a muchos de nosotros, adultos, que hemos debido empezar a entenderlo y apreciar las oportunidades que ofrece para la comunicación. En el mensaje de este año, pienso particularmente en quienes forman parte de la llamada generación digital. Quisiera compartir con ellos algunas ideas sobre el extraordinario potencial de las nuevas tecnologías, cuando se usan para favorecer la comprensión y la solidaridad humana. Estas tecnologías son un verdadero don para la humanidad y por ello debemos hacer que sus ventajas se pongan al servicio de todos los seres humanos y de todas las comunidades, sobre todo de los más necesitados y vulnerables.
El fácil acceso a teléfonos móviles y computadoras, unido a la dimensión global y a la presencia capilar de Internet, han multiplicado los medios para enviar instantáneamente palabras e imágenes a grandes distancias y hasta los lugares más remotos del mundo. Esta posibilidad era impensable para las precedentes generaciones. Los jóvenes especialmente se han dado cuenta del enorme potencial de los nuevos medios para facilitar la conexión, la comunicación y la comprensión entre las personas y las comunidades, y los utilizan para estar en contacto con sus amigos, para encontrar nuevas amistades, para crear comunidades y redes, para buscar información y noticias, para compartir sus ideas y opiniones. De esta nueva cultura de comunicación se derivan muchos beneficios: las familias pueden permanecer en contacto aunque sus miembros estén muy lejos unos de otros; los estudiantes e investigadores tienen acceso más fácil e inmediato a documentos, fuentes y descubrimientos científicos, y pueden así trabajar en equipo desde diversos lugares; además, la naturaleza interactiva de los nuevos medios facilita formas más dinámicas de aprendizaje y de comunicación que contribuyen al progreso social.
Aunque nos asombra la velocidad con que han evolucionado las nuevas tecnologías en cuanto a su fiabilidad y eficiencia, no debería de sorprendernos su popularidad entre los usuarios, pues ésta responde al deseo fundamental de las personas de entrar en relación unas con otras. Este anhelo de comunicación y amistad tiene su raíz en nuestra propia naturaleza humana y no puede comprenderse adecuadamente sólo como una respuesta a las innovaciones tecnológicas. A la luz del mensaje bíblico, ha de entenderse como reflejo de nuestra participación en el amor comunicativo y unificador de Dios, que quiere hacer de toda la humanidad una sola familia. Cuando sentimos la necesidad de acercarnos a otras personas, cuando deseamos conocerlas mejor y darnos a conocer, estamos respondiendo a la llamada divina, una llamada que está grabada en nuestra naturaleza de seres creados a imagen y semejanza de Dios, el Dios de la comunicación y de la comunión.
El deseo de estar en contacto y el instinto de comunicación, que parecen darse por descontados en la cultura contemporánea, son en el fondo manifestaciones modernas de la tendencia fundamental y constante del ser humano a ir más allá de sí mismo para entrar en relación con los demás. En realidad, cuando nos abrimos a los demás, realizamos una de nuestras más profundas aspiraciones y nos hacemos más plenamente humanos. En efecto, amar es aquello para lo que hemos sido concebidos por el Creador. Naturalmente, no hablo de relaciones pasajeras y superficiales; hablo del verdadero amor, que es el centro de la enseñanza moral de Jesús: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas", y "amarás a tu prójimo como a ti mismo" (cf. Mc 12, 30-31). Con esta luz, al reflexionar sobre el significado de las nuevas tecnologías, es importante considerar no sólo su indudable capacidad de favorecer el contacto entre las personas, sino también la calidad de los contenidos que se deben poner en circulación. Deseo animar a todas las personas de buena voluntad, y que trabajan en el mundo emergente de la comunicación digital, para que se comprometan a promover una cultura de respeto, diálogo y amistad.
Por lo tanto, quienes se ocupan del sector de la producción y difusión de contenidos de los nuevos medios, han de comprometerse a respetar la dignidad y el valor de la persona humana. Si las nuevas tecnologías deben servir para el bien de los individuos y de la sociedad, quienes las usan deben evitar compartir palabras e imágenes degradantes para el ser humano, y excluir por tanto lo que alimenta el odio y la intolerancia, envilece la belleza y la intimidad de la sexualidad humana, o lo que explota a los débiles e indefensos.
Las nuevas tecnologías han abierto también caminos para el diálogo entre personas de diversos países, culturas y religiones. El nuevo espacio digital, llamado ciberespacio, permite encontrarse y conocer los valores y tradiciones de otros. Sin embargo, para que esos encuentros den fruto, se requieren formas honestas y correctas de expresión, además de una escucha atenta y respetuosa. El diálogo debe estar basado en una búsqueda sincera y recíproca de la verdad, para potenciar el desarrollo en la comprensión y la tolerancia. La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias; es más bien la búsqueda de la verdad, del bien, de la belleza. A dichos fines se encaminan nuestras decisiones y el ejercicio de nuestra libertad, y en ellos -la verdad, el bien y la belleza- encontramos felicidad y alegría. No hay que dejarse engañar por quienes tan sólo van en busca de consumidores en un mercado de posibilidades indiferenciadas, donde la elección misma se presenta como el bien, la novedad se confunde con la belleza y la experiencia subjetiva suplanta a la verdad.
El concepto de amistad ha tenido un nuevo auge en el vocabulario de las redes sociales digitales que han surgido en los últimos años. Este concepto es una de las más nobles conquistas de la cultura humana. En nuestras amistades, y a través de ellas, crecemos y nos desarrollamos como seres humanos. Precisamente por eso, siempre se ha considerado la verdadera amistad como una de las riquezas más grandes que puede tener el ser humano. Por tanto, se ha de tener cuidado de no banalizar el concepto y la experiencia de la amistad. Sería una pena que nuestro deseo de establecer y desarrollar las amistades on line fuera en deterioro de nuestra disponibilidad para la familia, los vecinos y quienes encontramos en nuestra realidad cotidiana, en el lugar de trabajo, en la escuela o en el tiempo libre. En efecto, cuando el deseo de conexión virtual se convierte en obsesivo, la consecuencia es que la persona se aísla, interrumpiendo su interacción social real. Esto termina por alterar también los ritmos de reposo, de silencio y de reflexión necesarios para un sano desarrollo humano.
La amistad es un gran bien para las personas, pero se vaciaría de sentido si fuese considerado como un fin en sí mismo. Los amigos deben sostenerse y animarse mutuamente para desarrollar sus capacidades y talentos, y para poner éstos al servicio de la comunidad humana. En este contexto es alentador ver surgir nuevas redes digitales que tratan de promover la solidaridad humana, la paz y la justicia, los derechos humanos, el respeto por la vida y el bien de la creación. Estas redes pueden facilitar formas de cooperación entre pueblos de diversos contextos geográficos y culturales, permitiéndoles profundizar en la humanidad común y en el sentido de corresponsabilidad para el bien de todos. Pero se ha de procurar que el mundo digital en el que se crean esas redes sea realmente accesible a todos. Sería un grave daño para el futuro de la humanidad si los nuevos instrumentos de comunicación, que permiten compartir saber e información de modo más veloz y eficaz, no fueran accesibles a quienes ya están social y económicamente marginados, o si contribuyeran tan sólo a acrecentar la distancia que separa a los pobres de las nuevas redes que se desarrollan al servicio de la información y la socialización humana.
Quisiera concluir este mensaje dirigiéndome de manera especial a los jóvenes católicos, para exhortarlos a llevar al mundo digital el testimonio de su fe. Amigos, sentíos comprometidos a sembrar en la cultura de este nuevo ambiente comunicativo e informativo los valores sobre los que se apoya vuestra vida. En los primeros tiempos de la Iglesia, los Apóstoles y sus discípulos llevaron la Buena Noticia de Jesús al mundo grecorromano. Así como entonces la evangelización, para dar fruto, tuvo necesidad de una atenta comprensión de la cultura y de las costumbres de aquellos pueblos paganos, con el fin de tocar su mente y su corazón, así también ahora el anuncio de Cristo en el mundo de las nuevas tecnologías requiere conocer éstas en profundidad para usarlas después de manera adecuada. A vosotros, jóvenes, que casi espontáneamente os sentís en sintonía con estos nuevos medios de comunicación, os corresponde de manera particular la tarea de evangelizar este "continente digital". Haceos cargo con entusiasmo del anuncio del Evangelio a vuestros coetáneos. Vosotros conocéis sus temores y sus esperanzas, sus entusiasmos y sus desilusiones. El don más valioso que les podéis ofrecer es compartir con ellos la "buena noticia" de un Dios que se hizo hombre, padeció, murió y resucitó para salvar a la humanidad. El corazón humano anhela un mundo en el que reine el amor, donde los bienes sean compartidos, donde se edifique la unidad, donde la libertad encuentre su propio sentido en la verdad y donde la identidad de cada uno se logre en una comunión respetuosa. La fe puede dar respuesta a estas aspiraciones: ¡sed sus mensajeros! El Papa está junto a vosotros con su oración y con su bendición.
Vaticano, 24 de enero de 2009, fiesta de San Francisco de Sales.
BENEDICTUS PP. XVI
Permalink: http://www.zenit.org/article-29926?l=spanish
Del magnífico mensaje del santo Padre se desprende que anima a los jóvenes a que participen y estén presente en las nuevas redes sociales, que aprovechen estos nuevos “terrazos” como los denominaba Juan Pablo II, para llevar la buena nueva (los jóvenes católicos, para exhortarlos a llevar al mundo digital el testimonio de su fe).
Pero sin embargo Kiko Argüello prohíbe a sus jóvenes que lo hagan, y como ya hemos dicho, lo prohíbe porque tiene miedo a que sepan la verdad sobre el camino.
Curiosamente los líderes de las sectas cortan todo contacto con el exterior de sus miembros, prohibiéndoles ver las noticias o leer los periódicos, o tener contacto con otras personas ajenas a su grupo, para así poder manipularlos a su antojo. En otros grupos considerados sectarios, también se ha recomendado que sus miembros no tenga Internet, pero vamos, esto será casualidad.
Cada vez son más los ex catecúmenos que se atreven a denunciar públicamente y ante los obispados las atrocidades y aberraciones que se comenten en el camino.
De todos es sabido que cada vez hay menos gente que entra en el camino, solo hay que ver las nuevas comunidades que se alimentan de los hijos de los adeptos, y ocasionalmente de alguno de fuera, como novios o novias que son obligados a entrar en el camino si se quieren casar con algún miembro del camino.
Pero también es sabido, que familias enteras, formadas por abuelos, padres, hijos casados con sus familias, primos, etc. están abandonando las comunidades en masa, pero esto no le interesa que se sepa, pues podría hacer que los adeptos al camino se preguntaran ¿Cómo es posible que familias enteras dejen el camino?. Solo tenéis que fijaros en las comunidades más veteranas que cada vez hay menos miembros.
Resumiendo:
Kiko Argüello se ha permitido otra vez, ir en contra de las recomendaciones del Santo Padre y en consecuencia de la Iglesia, ordenando a los miembros del camino que no estén en las redes sociales bajo pena de expulsión (o invitación a abandonar el camino, como a ellos le gusta decir), mientras que la Iglesia en nombre de Benedicto XVI, actualmente y Juan Pablo II anteriormente recomienda y ordena lo contrario.
Kiko Argüello, se atreve a contradecir a la iglesia porque tiene miedo a que sus adeptos descubran la verdad sobre el camino.
Con esta decisión se vuelve a demostrar que cada vez el camino se aleja más de la iglesia cuando no le interesa lo que dice.
En fin, otra “Kacicada” con K de kiko. Nos preguntamos si la próxima será prohibirles que vayan a los partidos de fútbol, que vean la tele, que asistan a colegios, institutos o universidades que no sean del camino, que se reúnan con miembros que no sean del camino…
En el próximo anuncio lo veremos.
Bueno solamente agradecerle su ayuda a Muriel de granadaenlared.com la cual me ha dado la idea, y recordarles como siempre que Dios nos AMA como somos y no como quieren que seamos los catequistas del camino neocatecumenal.
Buen Adviento.