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jueves, 12 de agosto de 2010

Pasos del Camino 1º Escrutinios.



Hoy empezamos una nueva aventura fruto de un foro de Internet, donde algunas víctimas del camino neocatecumenal cuenta sus experiencias vividas.

Hemos decidido transcribir los pasos del camino neocatecumenal para que cualquier persona pueda consultarlos, así como contar aquellas cosas que no se cuentan o que te lo interpreta el camino a su manera.

También incluiremos las experiencias personales de ex miembros que vivieron en sus carnes estos pasos.

Bueno transcribimos los 1º Escrutinios.

Primer Escrutinio

La convivencia de los primeros escrutinios empieza un jueves por la tarde. Una vez que se han reunido todos a la hora convenida por los catequistas -casi siempre después de la cena- el catequista comienza con una catequesis, larga... larguísima, que da paso a un lucernario, y empieza la función.


Se leen algunas palabras acompañadas del comederodecoco correspondiente y se va todo el mundo a dormir, en silencio, claro, porque tienen que pedirles estar en silencio para por la mañana del viernes darles caña con la cantinela de lo difícil que es ser fiel en lo poco, que hay que ver por que nadie ha guardado el silencio, etc...


Como la mayoría de las personas trabajan o tienen obligaciones los viernes, suelen buscar un lugar lejano, para que la gente no se vuelva para trabajar. Se les ha dicho bien clarito que tienen que ir la convivencia entera, que si no, no la viven etc, si tienen que pedir una permiso al trabajo o faltar a sus obligaciones (universidad etc) que lo hagan, y si tienen que dejar de ir a trabajar, que lo hagan, así serán perseguidos por dejar el trabajo por amor a Cristo.


Este es un buen ejemplo de los modos de manipulación que utilizan: la gente es capaz de dejar el trabajo por mas que le pese incluso arriesgándose a ser despedidos.


El viernes por la mañana laúdes y por la tarde penitencial, se escrutan las escrituras, que sirve como ablande para lo que sigue.


El sábado por la mañana, (cuando ya están allí todos los que han preferido no faltar a sus compromisos convivencia de paso algo muy mal visto por el cnc), durante la mañana se hace toda una catequesis sobre la cruz, se leen los evangelios sobre coger la cruz y seguir a Jesús, se les enseña una canción hecha por Kiko Argüello con claro ritmo de inducción, y se les plantean unas preguntas a la gente:

  • ¿cual es tu cruz?
  • ¿como la vivías antes del camino?
  • ¿como la vives hoy?

Preguntas que la gente tiene que contestar primero personalmente y luego en grupos. Luego, a media tarde, se reúnen y el catequista les pregunta uno a uno: ¿cual es tu cruz hermano? ¿y por que? ¿que te da la fe? ¿si tienes fe? Etc


Imaginen, aquí empiezan a salir temas de conciencia. Como de malos tratos, rencillas familiares, etc. Quienes dicen algo sencillo, son inducidos hasta que optaban por callar o inventar algo.

El caso es que todo el mundo tiene que empezar a hablar de sus intimidades delante de los demás, cosa que se ira profundizando a lo largo de los pasos, de momento solo se habla de la cruz.


Es entonces cuando el catequista empieza a hablar de la fe, de que la fe es lo que salva, de que la fe hay que experimentarla, de que nadie tiene fe.

Después de preguntar sobre la cruz, le preguntan a la gente si tiene fe, a lo cual pues responden que sí. Entonces viene la critica destructiva ¿ah si? ¿tienes fe? ¿entonces podrás decirle a esa montaña que se quite de ahí y se eche al mar? ¿al menos a esa silla?

Hasta que la gente, descubre que el catequista felicita a quienes dicen que no tienen fe. Esa es la respuesta correcta -: "para eso habéis caminado durante dos años, para descubrir que no tenéis fe , y sin fe no se puede coger la cruz porque pesa etc "

Una buena respuesta seria a la pregunta de si puedo decirle a una montaña que se mueva y se tire al mar o por lo menos a una simple silla, responder;: "yo, claro que soy capaz de decirle a la silla que se eche al mar, otra cosa es si ella decide moverse o no" ya que si le atribuimos conciencia a un objeto inanimado también le podemos atribuir juicio ¿no? pero eso es solo mi opinión.


Al final de las preguntas, dicen que la respuesta la dan el sábado por la noche, que tienen reservada una sorpresa después de la cena. Todo el mundo se va a cenar pensando que se trata de la eucaristía pero, cuando vuelven se encuentran que no hay altar preparado, sigue todo igual.

Empiezan una celebración de la palabra y allá va la sorpresa: las lecturas todas ellas hablan de vender los bienes y el colmo es la lectura del joven rico, pero lo mejor viene ahora: el catequista comienza a hablar de vender los bienes y darlos a los pobres, que si quien lo hace recibe el ciento por uno, que si quien lo hace tiene experiencia de Dios, que si para tener fe hay que vender los bienes, precisamente aquellas cosas que mas aprecio le tienes -vamos en aquello que pones el corazón-, que lo que haga tu mano izquierda no lo sepa tu derecha - hasta que te pregunten ellos mismos en el shema o durante los segundos escrutinios si has vendido algo, que es lo que has vendido, cuanto dinero tienes en el cielo entendiendo el que le has dado a los pobres-

El problema es que vender los bienes se transforma en condición para pasar luego los segundos escrutinios.

Después de catequesis larguísima dice el catequista: y ahora que cada uno libremente se levante y exprese públicamente su disponibilidad para vender los bienes y dar ese dinero a los pobres. Y se levantan un montón de gente, uno a uno, dando esta conformidad. A partir de ahora hay un compromiso implícito en hacer eso a lo que se han comprometido, y se lo recordarán en los pasos sucesivos hasta después de los segundos escrutinios.

El domingo vuelve a ser muy tranquilo, laúdes normales con catequesis largas y termina con una eucaristía por la tarde en la que insertan un singular rito, sacado en parte del Ritual de la Iniciación Cristiana de Adultos de la Iglesia, y solo en parte, porque este Ritual es para el bautismo de adultos que aun no están bautizados.

Consta de tres partes:

  • En la primera parte se hace el rito de la asignación, que en bautismo normal y corriente se hace con óleo bendecido en la misa crismal por el obispo, el óleo de los catecumenos que se llama. El primer problema surge en que como el bautismo imprime carácter y no se puede repetir, los catequistas no pueden utilizar ese oleo. En realidad no se puede repetir ni siquiera el rito, pues supone una falta de fe en la eficacia del sacramento que todos recibimos cuando pequeños, y el Concilio de Trento ya dejo claro ese problema. El segundo problema surge cuando en el CNC llegados a este momento se opta por tratar a los bautizados como si no estuvieran bautizados, de ahí que tengan que repetir en parte los ritos, o como ellos dicen "revivirlos", de ahí que en sus eucaristías no se rece el credo prescrito en la misa dominical hasta que no hagan el paso de la redicio, etc., de ahí que los catequistas sean mayores en fe y en experiencia que sus catecúmenos, y por tanto en autoridad.
    Antes de la asignación el cura bendice un perfume -al menos hace unos lustrones- les impone las manos y sopla sobre ellos -signo del espíritu santo- y los signa en la frente con el perfume.
  • La segunda parte consiste en la inscripción de los nombres en el libro de la vida. Se lee la lectura del Apocalipsis, que si se salvaran los inscritos en el libro de la vida. Todo esto es un signo en realidad, para explicar, que se salvarán los que libremente opten por seguir a Cristo, o al menos la conciencia, como dice San Pablo a los romanos. Pero el CNC hace su interpretación peculiar: el libro de la vida es la Biblia, porque lo digan ellos, y por eso cada catecúmeno tiene que escribir su nombre en esa Biblia. Bien, esto JAMAS se ha hecho en la historia de la Iglesia, porque la BIBLIA NO ES UN OBJETO DE CULTO EN EL CRISTIANISMO, otra cosa es la Palabra leída en el momento en que se esta leyendo, ahí todo cristiano escucha con atención, y en el evangelio se pone en pie como señal de respeto, porque esa palabra oída es La Palabra con mayúsculas, pero nunca se venera al libro, es mas si se quemaran todas las biblias de la tierra, el cristianismo seguiría existiendo. En el CNC se pasa de un respeto al culto, y incluso en los sagrarios diseñados por Kiko Argüello, la Biblia se guarda encima de donde se pone al Señor sacramentado...


La tercera parte es la eucaristía normal y corriente, con la homilía del cura, que apenas a abierto la boca en los cuatro días de convivencia (eso si ha asistido pues con la falta de sacerdotes lo normal es que solo asista a los ritos) - excepto la homilía de la penitencial -. Y con ella termina la convivencia.

Pero hay que recordar que:

Todo lo de la convivencia es secreto de arcano y hay que pasar la bolsa para pagar los cuatro días. Y no solo hay que pagar el gasto propio sino el de los catequistas itinerantes, que tienen paso cada fin de semana, y muchas veces lo de los responsables.

Además aun queda una sorpresa, al final la gente, que no esta sujeta al secreto de confesión como los curas, por mucho que se les diga de arcano o no, termina hablando... y luego todo lo que la persona ha dicho en esta convivencia es usado por los catequistas y responsables para manipularlo y de a poco destruir su capacidad de juicio y critica. También hemos de recordar que los catequistas acostumbra a comentar los escrutinios de los neófitos con su comunidad, y cada cierto tiempo tienen un encuentro todos los catequistas que llevan comunidades con los itinerantes de la zona donde cuentan todo lo que pasa en el escrutinio con los hermanos. Por eso, si alguien piensa que lo que va a contar no va a salir de esa sala está totalmente equivocado.

Por otro lado, conviene recordar que en muchos casos quienes pasan por este paso son personas jóvenes de menos de 20 años, en sus casos el probarse en los bienes significa no vender algo ya que es probable que no posean nada de importancia económica suficiente, esto es remediado por los catequistas diciéndole que deben probarse con un objeto en el cual tengan su corazón, no olviden que el camino no solo busca la parte económica, sino que mas importante la sicológica, con los años ya redituara la inversión de tiempo, entonces esta persona se ve dejando de lado o regalando algo que en la mayoría de los casos tiene un valor sentimental muy alto, un regalo de una abuela, un objeto fruto de su primer trabajo de verano etc. Si bien esto en la mayoría de los casos no es económicamente importante para el camino, si produce un fenómeno sicológico en el adepto, que muchas veces hace la vista gorda a muchas cosas en espera de ese ciento por mil, siente que el camino le debe algo y ellos esperan esa respuesta, tiempo que los catequistas aprovechan para completar el adoctrinamiento y la dominación sicológica de la persona

http://www.caminoneocatecumenal.8m.com/primer.html




Ahora transcribimos las experiencias de 3 personas que lo han hecho.

A este señor le llamaremos J.

Hace tanto tiempo del primer escrutinio que casi no me acuerdo de nada o mi mente no quiere recordar.

Tal como habéis comentado recuerdo el lucernario, cuando apagan la luz y nos dicen que vivimos en tinieblas y la luz simboliza al cristiano (supuestamente, aún en eso paso somos aspirantes a cristianos) y toda esas cosas que cuentan, pues al fin y al cabo algunas son puros cuentos.

Como es el primer paso que se hace nos cogen de pardillos y no nos damos cuenta que nos están lavando el cerebro.

Recuerdo que estábamos en un hotel en lo alto de un monte, rodeado de pequeñas montañas y salió el tema de la fe, cuanta fe teníamos y eso.

También lo del grano de mostaza y nos decían que sólo teniendo fe en cantidad proporcional a un grano de mostaza le diríamos a la montaña que se moviese y se movería, vamos que ni el mago Coperfield ese.

Recuerdo que teníamos que pedir la fe y uno a uno íbamos saliendo y arrollidándonos delante del presbítero que nos imponía sus manos en la cabeza y supuestamente nos daba fe y te volvías tan contento a tu sitio como si eso se pudiese adquirir así.

Creo que se tiene fe o no se tiene, o se vive desde pequeño porque te lo transmiten , no la religiosidad natural con la que parece ser que nacemos o hemos visto a nuestros padres.

No recuerdo sin ese paso se habla de la sal, que somos la sal del mundo "más si la sal se desvirtúa no sirve ni para echarla al estercolero" creo recordar que decía.

La típica tontería de que fulanico había llegado a la convivencia sin gasolina porque tenía el depósito vacío y el coche seguía funcionando. ¿No habéis oído historias similares a esta?.

A pesar de que a mí me llama aún el camino, pienso en lo tonto que he sido, en las historietas que me he tragado, en las tonterías que daba por buenas, claro, por eso te dicen que crucifiques la razón.

Porque si piensas estás perdido, o te encuentras, vaya usted a saber, pero si nos hubiésemos parado a pensar otro gallo nos hubiese cantado.

Lo de la cruz, es otra historia. La pregunta de cual es tu cruz y si aún no lo has descubierto, siempre es tu mujer, tu marido, tus hijos, etc....

Ya te van preparando para el shemá con la palabra del joven rico para luego machacarte en el segundo.

Todo bien planificado.

JHC.

A esta Señora le llamaremos A.

ME LLAMO A., TENGO 41 AÑOS Y EMPECÉ EL CAMINO CON 13. Así que debí realizar los Primeros Escrutinios con 14 años más o menos (tengo la fecha exacta anotada en mi Biblia, pero ahora mismo no tengo ánimo para abrirla), ya que me incorporé a mi comunidad casi un año después de que hubieran hecho ellos las catequesis. Me dejaron continuar en ella en vez de empezar con otra, ya que mi caso era un poco especial. Nadie creía que yo fuera a hacer las catequesis nunca, rechazaba mucho la fe y todo lo que tuviera que ver con la Iglesia.


En mi comunidad éramos muchos jóvenes. De este paso apenas recuerdo realmente catequesis o cantos, tan sólo que por las noches organizábamos unas juergas de mucho cuidado. Movíamos colchones de unas habitaciones a otras, nos juntábamos todos los jóvenes en una misma habitación y pasábamos la noche de cachondeo. Estábamos todos en la edad del pavo, que si me gusta este chico, que si a fulanita también, que si me siento a su lado en la celebración, que si me mira, etc.


El chico que me gustaba era el hijo de mis catequistas. Mis catequistas eran muy serios y secos, bordes, como decimos aquí, poco afectivos, ni siquiera saludaban, imponían mucho, muchísimo. Los jóvenes les teníamos tal respeto que yo diría que era más miedo que otra cosa.


Durante el día era terrible soportar las catequesis y las celebraciones, se nos caían los párpados y la cabeza, nos quedábamos “fritos”.


Lo que sí recuerdo es que íbamos a la convivencia, al Paso, con bastante miedo, realmente íbamos con la convicción de que nos iban a dar para el pelo en lo que a fe se refiere. Los Primeros Escrutinios están (estaban) rodeados de un halo de temor, de “prepárate que viene Paco con las rebajas”, “os vais a enterar de lo que es bueno”, etc.


A mí realmente no me aclaró mucho la convivencia cuál era mi cruz. La celebración en la que nos teníamos que levantar e ir a arrodillarnos ante el sacerdote y los catequistas y decir delante de toda la comunidad cuál era nuestra cruz la recuerdo con mal sabor de boca. Me sentía fatal, yo era muy reservada y pudorosa sobre lo que realmente había en mi corazón, en mi interior, mis sufrimientos, que eran muy grandes. Y además es que tenía un verdadero conflicto entre lo que yo sentía que era mi cruz y lo que parecía que era mi cruz de verdad según los catequistas y su predicación.


En mi casa había una situación horrible, malos tratos, una situación económica muy grave, mi familia estaba pasando muy malos momentos. Un hermano mío había muerto repentinamente hacía relativamente poco y ante ese dolor cada uno tiraba por su lado.


Todos mis dolores y sufrimientos, que en mi poca fe era donde yo creía que me encontraba a Cristo, resulta que no eran mi cruz. Mi cruz era yo misma, a juzgar por lo que yo entendí en el paso. Mi cruz no eran esos problemas graves que había en casa (de hecho, un tiempo después, la perdimos por un proceso judicial de los bancos por las deudas de mis padres). No eran mis miedos a qué iba a ser de nosotros, no eran mis lágrimas por mi hermano muerto, no eran los sufrimientos por los malos tratos que sufríamos en casa. Mi cruz, según decían, era yo porque el demonio me engañaba diciéndome que esas eran mis cruces. Una comedura de tarro impresionante.


Cuando me arrodillé y me preguntaron “¿Cuál es tu cruz?” dije “tengo varias cruces” y el catequista hizo el comentario “hija, pareces un calvario”. Y me sentí muy mal. Me sentí humillada. Y dolida por dentro profundamente. Porque ¿qué sabía ese señor de lo que yo vivía y sufría para hacer ese comentario jocoso delante de todos? Me pareció una falta de caridad, yo al menos eché de menos esa caridad que se suponía que el catequista representaba en nombre de la Iglesia.


Total, que de todo lo que dije no sé cuál sería la respuesta acertada. Pero ahí empezó una confusión psicológica y espiritual enorme para mí. Yo creía que Cristo iba a darme su mano, a consolarme, a ofrecerme refugio y todo aquello que no encontraba en mi casa y que me faltaba para ser una persona como los demás. Los demás tenían a sus padres que los querían, tenían sus casas, una comodidad o una mínima seguridad económica, no sé, lo que se supone que todos tenemos detrás cuando somos niños o jóvenes. Yo no tenía dónde agarrarme. Mi casa y mi familia eran como un infierno. Cristo para mí era la vida.


Pero no, al parecer Cristo venía a través de los catequistas a ponerme verde. A echarme una bronca impresionante. A decirme que no tenía fe ni tenía nada, que era una ciega de remate y encima como una traidora.

Y de algún modo vender los bienes era demostrar a Cristo que querías seguirle de verdad. Nadie nos atrevíamos a hablar de esto entre nosotros. Preguntar a otro que si había vendido los bienes o que cuál era su opinión al respecto, porque sales de la convivencia del Paso como diciendo “¿pero es en serio lo que me han dicho o es una forma de hablar?”... No te atreves a hablar de ello con nadie porque además te han machacado la idea del pecado de arcano hasta la saciedad. No te atreves casi ni a pensarlo. Yo al menos tenía unos quebraderos de cabeza brutales, porque llega un momento en que sorprenderte a ti mismo preguntándote algo sobre el paso, cuestionando lo más mínimo, es como que el demonio está dentro de ti. Desde los Primeros Escrutinios sí se me quedó muy dentro el miedo al demonio, a su presencia constante en todo, todo podía ser de él, todo, sentir, pensar, desear, querer, sufrir, llorar. Todo y a todas horas es una comezón constante. El demonio se sienta contigo en el instituto, va contigo en el metro, te ronda hasta en sueños. Era agotador, era demoledor.

Así que cuanto antes pudiera cumplir el mandato de vender mis bienes y dárselos a los pobres (bueno, mejor dicho, darles el dinero que me dieran a cambio de ellos), antes terminaría con las dudas, los miedos, etc. Como no tenía nada, era una estudiante y encima mi familia estaba en la ruina, yo no recibía dinero de mis padres, no tenía muchas veces ni para ir en transporte al instituto ni para nada, pues mi sufrimiento era enorme porque no encontraba nada económicamente valioso de lo que deshacerme. Así que sólo pude recurrir a pensar en que mis ídolos eran mis gustos y mis aficiones. Unos pocos discos de vinilo (en aquel entonces no había otros) y unos pocos libros de bolsillo que la gente me había regalado por mis cumpleaños, etc. Fui a venderlos a sitios de compraventa de segunda mano y me dieron una miseria que me daba hasta vergüenza.


“Que poquísimo valen mis ídolos”, pensé. Con eso no tenía ni para pagar un billete sencillo de metro. Con eso no arreglaba nada a nadie. Pero lo di a una mujer que encontré en la calle. Y como me dio tanto apuro darle tan poco y la mujer pedía con un bebé, pues me desenganché una cadena que me entregó mi madre para que mi padre no la empeñase. Fue un regalo a medias. Muchos años después todavía mi madre me pregunta por esa cadena, la ha buscado miles de veces. Aunque ella también estaba en la comunidad, yo no me atreví jamás a decírselo.


Otro día también por la calle me quité una cazadora de cuero que tenía, era lo único que tenía para ir más o menos decente todos los días y en las ocasiones especiales, era todo “mi fondo de armario” y se la di a alguien que pedía por la calle. Tanto la mujer pobre a la que entregué la cadena como a quien le entregué la cazadora pusieron cara de alucinados, no por el valor de lo que les entregaba, sino más bien creo que por la complicación que les debía suponer a ellos cambiar eso por dinero, me imagino. A una mujer que tiene hambre que le den un collar de oro así de buenas a primeras le debe suponer un problema más que una ayuda. Pero en fin, a mí me urgía cumplir para poder quitarme esas comeduras de coco que me tenían todo el santo día nerviosa reconcomiéndome. Si hacía eso por Cristo seguro que Él no me dejaría en manos del demonio.


Ahora lo pienso y creo que todo esto era una anti catequesis. Yo que me había quedado en la comunidad pensando que por fin encontraba a alguien que me predicaba al Dios amor y no al Dios palo, como dicen ellos refiriéndose a las creencias de la gente cristiana “normal” (lo de la religiosidad natural y todo ese rollo), y luego resultaba que Cristo me consideraba indigna. Como que yo me había creído que había descubierto un amor y en realidad estaba engañada respecto a lo que mi amor pensaba de mí. Una cosa muy extraña. Realmente Cristo no me iba a rechazar, pero sí rechazaría al demonio que hubiera en mí. Total, que vender los bienes fue como un alivio en cuanto al cumplimiento. Me lo dijeron y obedecí. Pero a partir de ahí se terminó mi luna de miel por ese amor de Dios recién descubierto un año y pico atrás. Esa frescura de mi fe, ese levantarme feliz por saberme amada y haber recibido la Buena Noticia. A partir de los Primeros los catequistas siempre vendrían a dar palos y a recordarme mi ceguera, mi indignidad, mis pecados, mi todo lo malo...


También me sentí mal cuando me preguntaron en los Segundos qué bienes había vendido. Tanto que nos predicaron lo de que tu mano izquierda no supiera lo que hacía la derecha y luego resulta que había que contarlo en público y encima lo anotaban en su agenda de los escrutes. Me pareció una falta al Evangelio.

Y a este ex miembro le llamaremos P.

De mis 1º escrutinios hace tanto tiempo que casi no recuerdo nada, tendría 17 años, yo pensaba más en que me iba a un hotel que otra cosa.

La convivencia fue un calvario, horas y horas, de catequesis, incomibles para jóvenes, un lenguaje de amenazas y condenas, donde al final después de todo lo que decían tu tenía que llegar a la conclusión de cual era tu cruz.

En aquel momento no tenía ni idea de cual era mi cruz y así lo dije a los catequistas, y ya se formó, por @@ tenía que tener una cruz, y tenía que saberla, que si eran mis estudios, que si era mi familia, que si era mi vida, quesi.. etc. y así todo el rato y yo contestaba lo mismo siempre. No lose he venido a que Jesucristo me lo diga, y tu no me lo dices, me dices muchas cosas sin fundamento.

Después de una larga discursión entre los catequistas y yo, el cura levantó la voz y dijo “vasta”, este chico tiene razón, ha venido a que la iglesia le ayude a discernir y la iglesia y Dios le va a ayudar, no tiene que saberla a la fuerza hoy, la sabrá cuando Dios quiera. Y se terminó la discursión.

Luego descubres que aquel catequista lo que le pasaba es que le había roto todos los esquemas y ya sabéis que a esta gente en el momento que no les cuadra la cosa se ponen nerviosos y piensan que es el demonio el que les está atacando.

Pero si hay algo que me llamó mucho la atención, y es una experiencia que dijeron al final de la convivencia poco antes de irnos.

Una de las catequistas nos contó que ellos conocían el caso de un matrimonio que habían intentado engañar a Dios y Dios les había fulminado en el acto.

Claro eso dicho a unos jóvenes cuya media de edad no superaba los 20 años, es algo impresionante.

Nuestras mentes aún incautas y de personalidad débil nos hacía temblar, pensando que todo teníamos que hacerlo bien pues Dios nos iba a fulminar.

¿Cómo íbamos a dudar de una mujer que era profesora y que se suponía que tenía una carrera universitaria,?

Luego con el tiempo descubres que se referían a la lectura de los Hch 5 (1 al 13), sobre
Ananias y su Mujer, y que curiosamente casi todos los teólogos no le dan ninguna veracidad a esta.

Pero si algo he de destacar es como jugaron con mi mente, como un chico joven se lo creía lo que te decían. Buscaban destruir la poca personalidad que tenía para crear la que ellos querían, un catecúmeno fiel al camino, es decir un esclavo.

Por eso querían que vendiéramos nuestros bienes, y sobre todo que nos deshiciéramos de todo aquello que nos arraigaba al pasado, a la familia, a los amigos a los seres queridos.

Recuerdo que cuando veníamos de vuelta, los jóvenes estábamos reunidos y salió el tema de los vienes y nuestra preocupación por no saber como lo íbamos a hacer sin que nuestras familias se dieran cuenta y una chica que su familia era de comunidades nos dijo en aquel momento.


“no os preocupéis, hasta los 2º escrutinios esto de los vienes no tiene importancia, ya los venderéis entonces ahora disfrutarlos que luego los perderéis todos”.


16/08/2010


Añadimos el comentario de C.


Pués bien, mis primero escrutinios fueron mu eufóricos, yo soy una persona vitalista, y pardilla, entonce´s más todavia.
El catequista puso una cara perpleja cuando le dije que mi cruz era el daño que yo pudiera hacer a los demás.

Dijo que ya el Señor me iria enseñando.

Efectivamente, se encargaron de hacernos sentir mal y dividir el matrimonio haciendo que los catequistas tuvieran razón y yo no, al final para nada. porque ellos se van y tú te quedas sola con tu pareja, y no sirve de nada cargarte de hijos, si depués no puedes con ellos.

Eso le pasa a la mayoria de la gente del camino.

Lo del shemá ya fué la apoteosis, ahi vendimos los bienes y me quedé a cuadros, terrorifico, cuando toque el shema hablaremos de él



CONCLUSIÓN.

Nos llama la atención que en los 3 casos coinciden en una misma cosa, la manipulación de las mentes de jóvenes.

No queremos extendernos más pues el tema está muy claro, solamente despedirnos de vosotros recordando que Dios nos ama a todos como somos y no como quieren que seamos el camino.

lunes, 5 de julio de 2010

Denuncian Ante la Santa Sede al Cardenal Rouco Gran defensor del Camino Neocatecumenal.

Buenos Días:

Hoy adjuntamos una noticia que ha aparecido en varios medios de comunicación.

Nos parece importante pues como bien sabéis Rouco ha sido el gran defensor de Kiko Argüello en España.

Nosotros hemos decidido transcribir la que aparece en Redes Cristianas.

Transcribimos textualmente.





Primera denuncia canónica contra Rouco Varela presentada al Papa a través de Nunciatura
Jesús Bastante
Religión Digital


Por violación del derecho canónico, omisión de deberes pastorales, coacciones y consentimiento de denuncias calumniosas
Laicos cristianos denuncian canónicamente a Rouco ante el Papa”Somete a los religiosos para que acepten el chantaje de ejercer de verdugos con sus propios miembros”

Documento de la denuncia ante Nunciatura
El Código de Derecho Canónico se ha utilizado demasiadas veces para condenar a teólogos y teólogas, se ha ignorado cuando se ha tratado de cumplir las obligaciones con los fieles y evitar, sobre todo, las coacciones expresamente prohibidas

Respuesta del Nuncio a la denuncia Acuse de recibo del burofax por parte de Nunciatura 01 Respuesta del Nuncio a la denuncia 01(Jesús Bastante).-Violación del Derecho Canónico, omisión de deberes pastorales, coacciones y consentimiento de denuncias calumniosas. Estas son algunas de las acusaciones incluidas en la denuncia canónica que un grupo de laicos cristianos ha presentado ante Nunciatura -con acuse de recibo por parte de la misma- contra el cardenal de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal, Antonio María Rouco Varela, que se hace extensiva, en algunos aspectos, a los eméritos García-Gasco y Fernando Sebastián.

La denuncia, de más de 400 folios, fue presentada el pasado 22 de abril por María Victoria Gómez, religiosa redentorista exclaustrada, ante el Nuncio de Su Santidad en España, Renzo Fratini. Una semana después, el Nuncio hizo acuse de recibo de la misma, asegurando a la religiosa que “he tomado atenta nota de sus informaciones”. Tras el escrito, se encuentra un nutrido grupo de laicos cristianos que están impulsando una recogida de firmas para lograr una mayor fuerza.

La carta ha ido circulando por sectores eclesiásticos, y según ha podido saber RD, desde hace semanas se encuentra tanto en la Curia como en la cúpula de algunas congregaciones, como los jesuitas y los franciscanos. El escrito apunta que el cardenal de Madrid, al menos, ha incumplido los cánones 1375, 823, 227 y 1326 (ver los mismos al término de esta información).

En la carta de presentación del escrito al Nuncio, se denuncia al cardenal Rouco por:

‹ - Incumplimiento de sus deberes recogidos en los cánones 822 y 823. ›

‹ -Haber consentido a Monseñor Agustín García - Gascó Vicente su comportamiento doloso contra el teólogo Juan Masiá Clavel SJ. ›

‹ - Por no haber defendido (omisión) a los demás obispos Monseñor Martinez Sistach, Monseñor Jesús Catalá, Monseñor Blazquez, Monseñor Uriarte, etc. de los ataques públicos de unos laicos que afirman hablar por fidelidad a la Iglesia y a su magisterio. ›

‹ -Por consentir que se coaccionara a Mons. José Manuel Lorca Planes para ir contra Juan Masiá SJ. ›

‹ -Por las presiones desde la conferencia episcopal para que se retirara de las librerías el libro “Jesús. Una aproximación histórica” del P. José Antonio Pagola sin dar una razón justificada ya que esa edición contaba con el “nihil obstat” necesario, con abuso de poder.
 ›

‹ -Por consentir que se esté utilizando y filtrando información proveniente de la propia Conferencia Episcopal y/o del Vaticano para atraer lectores y amplificar la difusión de artículos calumniosos y vejatorios hacia muchos católicos. ›

‹ -Por consentir en los medios de comunicación de la CEE que se apoye a partidos muy minoritarios que no tienen ningún tipo de representación parlamentaria sin tener en cuenta la pluralidad ideológica de la mayoría de los católicos españoles. ›

‹ -Por el escándalo público ante los fieles que él mismo ha dado por omisión de estas acciones ante todos estos delitos denunciados en el presente escrito. ›

Las denuncias, chantajes y silenciamientos contra teólogos y religiosos como Juan Masiá, José Antonio Pagola o, más recientemente, José Arregi, han sido la “línea roja” que ha hecho posible la denuncia canónica contra el cardenal de Madrid.

“En las últimas semanas -arranca el texto- hemos asistido con desconcierto y perplejidad al incesante goteo de teólogos silenciados por la jerarquía de la iglesia católica española, bajo la excusa del alejamiento doctrinal en los escritos de estos profesores”.

Todo ello, aseguran, “bajo un denominador común: la coacción, por parte de algunos Obispos y Cardenales para doblegar voluntades. Coacciones a los Superiores de congregaciones religiosas para que fueran los brazos ejecutores del silenciamiento del teólogo que estuviera en su punto de mira. Las monedas de cambio que sonaban eran las amenazas a sus universidades con denominación católica, o la supresión de otros bienes a cargo de la congregación afectada”.

La denuncia recuerda, entre otras, las “coacciones” contra la Editorial PPC para que retirara el “Jesús” de José Antonio Pagola, las presiones para “evitar celebrar” en locales religiosos los congresos de Teología de la Asociación Juan XXIII; “intervenciones por parte del Arzobispado de Madrid para impedir que el teólogo Leonardo Boff impartiera conferencias en los locales de los Escolapios y se hiciera en los mismos la presentación del libro “Vivir en la frontera” de catedrático Juan Masiá; para suprimir la parroquia de San Carlos Borromeo; para prohibir en el colegio de los Agustinos la celebración de la primera Asamblea de Redes Cristianas, etc.”

“El período posconciliar es testigo de la larga lista de teólogos represaliados en la Iglesia universal y también en España”, continúa el texto, que constata con amargura cómo “el paso del tiempo demuestra que la estrategia de la jerarquía eclesiástica, aún hoy, sigue siendo la misma. A los teólogos puestos en la picota se les acusa de errores doctrinales, pero no les señalan cuáles. Nunca se inició un diálogo con ellos según lo requiere el derecho, el espíritu y las normas del Vaticano II, dándoles la oportunidad de escuchar, argumentar y, si preciso, rectificar”.

“Por miedo, debilidad y una mala concepción del voto de obediencia, los superiores aceptan las acusaciones y, en lugar de apoyar y defender como debieran a sus teólogos, claudican de su responsabilidad, se someten, causan daño a miembros de reconocido valor de la Iglesia y la dañan en su credibilidad”, prosigue el escrito acusador, que también denuncia cómo los obispos “se están sirviendo de colectivos de laicos, vinculados políticamente a la extrema derecha y que, con consignas veladas o explícitas de la autoridad eclesiástica, se sienten apoyados para que, en sus medios de comunicación hagan y escriban denuncias sin cesar contra los teólogos de forma claramente insultante”.

El caso más evidente ha sido el del jesuita Juan Masiá (uno de los mayores expertos del mundo en Bioética, y que por presiones ya fue expulsado de su Cátedra en Comillas), en el que “algunos obispos, concretamente monseñor Antonio Rouco, Fernando Sebastián y Agustín García Gascó”, han llegado a “exigir que la Compañía de Jesús silenciara al jesuita Juan Masiá y se le prohibiera venir a España, siendo español, escribir en español y seguir ejerciendo cualquier tipo de actividad teológica , hablada o escrita”. Esto ya sucedió durante su última visita a España, en marzo, cuando presentó su último libro, “Pensar en la Frontera”, y ahora “se le hacen advertencias de que puede ser expulsado de la Compañía de Jesús por desobediencia en materia grave”.

“Con esta actitud -añaden los denunciantes-, los Obispos logran que las congregaciones religiosas y sus superiores se sometan por debilidad, dejen de cumplir con su deber de defender según conviene a sus miembros y acepten el chantaje de ejercer de verdugos con sus propios miembros”.

¿Por qué la denuncia? ¿Por qué ahora? El mismo escrito lo explica: “Es preciso romper el tabú de la obediencia ciega como arma arrojadiza contra las personas, porque va contra los más elementales derechos humanos y constitucionales”.

“El Código de Derecho Canónico se ha utilizado demasiadas veces para condenar a teólogos y teólogas, se ha ignorado cuando se ha tratado de cumplir las obligaciones con los fieles y evitar, sobre todo, las coacciones expresamente prohibidas. Determinados obispos han desatendido la norma canónica que les obliga a ellos y se han dedicado a aplicarla a los demás”, razonan los denunciantes para explicar por qué han elegido precisamente el modelo de denuncia canónica. Por responsabilidad y amor a la Iglesia..

Los artículos del Código de Derecho Canónico que Rouco, Gasco y Sebastián habrían incumplido, entre otros, son los siguientes:

‹ C1375 “Pueden ser castigados con una pena justa quienes impiden la libertad del ministerio, de una elección o de la potestad eclesiástica, o el uso legítimo de los bienes sagrados o de otros bienes eclesiásticos, o coaccionan al elector, al elegido o a aquel que ejerció una potestad o ministerio eclesiástico”.

C823 P1 ” Para preservar la integridad de las verdades de fe y costumbres, los pastores de la Iglesia tienen el deber y el derecho de velar para que ni los escritos ni la utilización de los medios de comunicación social dañen la fe y las costumbres de los fieles cristianos; asimismo, de exigir que los fieles sometan a su juicio los escritos que vayan a publicar y tengan relación con la fe o costumbres; y también reprobar los escritos nocivos para la rectitud de la fe o para las buenas costumbres”.

C227 ” Los fieles laicos tienen derecho a que se les reconozca en los asuntos terrenos aquella libertad que compete a todos los ciudadanos; sin embargo, al usar de esa libertad, han de cuidar de que sus acciones estén inspiradas por el espíritu evangélico, y han de prestar atención a la doctrina propuesta por el magisterio de la Iglesia, evitando a la vez presentar como doctrina de la Iglesia su propio criterio, en materias opinables”.

C1326 2º. “A quien está constituido en alguna dignidad, o abusó de su autoridad u oficio para cometer el delito”. ›

* Los que deseen expresar su adhesión y solidaridad con la Denuncia, pueden dirigirse a:
- Nunciatura Apostólica
C/ Av. Pío XII, 46 // 28016 Madrid // E-Mail: nunap@planalfa.es
- Conferencia Episcopal Española
C/ Añastro, 1 // 28033 Madrid // E-Mail: conferenciaepiscopal@planalfa.es
- Superior General Compañía de Jesús : Adolfo Nicolás
C/ Borgo Santo Spirito, 4 // 00193 Roma - Italia // E-Mail: curgen@sjcuria.org
- Superior Provincial Jesuitas España: Elías Royón
Av. De Moncloa, 6 // 28003 Madrid // proespa@jesuitas.es
* O bien dirigirse al correo electrónico: adhesion.denuncia.canonica@gmail.com
* Para comunicarse con Mª Victoria Gómez, autora de la denuncia, pueden dirigirse, exclusivamente, al mismo E-Mail: adhesion.denuncia.canonica@gmail.com