lunes, 16 de febrero de 2009

La estructura de las Comunidades Neocatecumenales

La estructura del camino son férreas como buen grupo sectario, cuando se han realizado las primeras catequesis (tema que trataremos más adelante), se forma una comunidad, con los adeptos que han realizado la convivencia, de entre el grupo normalmente se escoge a un responsable (al principio da igual que sea un soltero, soltera o matrimonio, pero con el tiempo cuando la comunidad va avanzando en el camino solo puede ser un hombre casado), y unos corresponsables que se suponen que ayudan a responsable en sus tareas. Por parte de los catequistas se designa normalmente un matrimonio que camina al principio con esta comunidad, y que se le llaman padrinos.

Los padrinos son los que han de enseñar a la comunidad como se han de hacer todos los ritos y reuniones, son como una especie de policía del camino, que vigilan el estricto cumplimiento de las normas por parte de las comunidades.

Los miembros de la comunidad deben obediencia ciega al catequista. Ya que en el camino se dice que los catequistas vienen de Dios, aunque muchas veces estos piensan que son Dios.

El catequista, es normalmente el responsable de las primera comunidad de la parroquia, el cual ha de ser fiel al camino y tener obediencia ciega a catequista itinerante de la zona.

La formación de los catequistas es muy deficitaria, en el camino se les escoge por la facilidad de palabra o por los afectos que se les tiene, esto en el caso de los catequistas de la parroquia, en cuanto a los itinerantes son normalmente matrimonios o solteros que se levantan como voluntarios al servicio del camino y de la “evangelización”.

En ambos casos, lo normal es que su formación se base en experiencias personales, pero muy raramente tienen formación teológica por parte de la iglesia.

Como consecuencia de esto, lo normal en el camino es la interpretación textual de las lecturas de la biblia, e ignorando la interpretación exegeta que de la misma hace la Iglesia ( que es la verdadera poseedora de la Palabra de Dios), con lo que en muchas ocasiones lo que se dicen en el camino no tiene nada que ver con lo que dice la iglesia.

Os voy a poner un ejemplo vivido en una reunión con los catequistas:

Un día vinieron los catequistas a una comunidad, y como bien sabéis los adectos lo normal es empezar con las vísperas y una lectura al azar.

Pues bien la lectura que salió fue la de 1ª de Corintios 14 (34 - 36) que dice textualmente.

“34 las mujeres cállense en las asambleas; que no les está permitido tomar la palabra antes bien, estén sumisas como también la Ley lo dice.35 Si quieren aprender algo, pregúntenlo a sus propios maridos en casa; pues es indecoroso que la mujer hable en la asamblea.36 ¿Acaso ha salido de vosotros la palabra de Dios? O ¿solamente a vosotros ha llegado?”

Como se puede ver en la lectura si se hace una interpretación textual, las mujeres en la comunidad no pueden hablar, y si quieren saber algo han de hacerlo preguntándoles a sus maridos en sus casas, pero nunca en una reunión con la comunidad (esta fué la interpretación que hizo el catequista).

Esto debería ser así en las comunidades, y es más, en algunas se hace así, pero gracias a Dios en la mayoría no se hace, porque como bien sabemos todos a las mujeres no las calla ni Dios. (perdonen este comentario machista y un poco herético pero es que venía que ni caído del cielo).

Pero si por otro lado utilizamos la interpretación que de esta lectura hace la iglesia, cambia totalmente su significado. La Iglesia dice, en su interpretación, que esta lectura se ha de entender en el contexto de aquella época.

Las mujeres en el siglo 1º ( aprox año 55 al 65 d.c.) no tenían una formación teológica como tenían los hombres judíos, ya que ellos desde chiquititos debían conocer las escrituras (el antiguo testamento), como consecuencia de esta falta de conocimientos era muy común que las mujeres, tuvieran ansias de conocimiento y estuvieran preguntando mucho, porque querían saber, ya que las mujeres fueron las que mejor acogieron las enseñanzas de Jesucristo.

Como consecuencia de estas preguntas se interrumpía la predicación,y es por esto que San Pablo, como buen judío y un poco “machista” por el bien de la comunidad, recomendara que las mujeres no preguntaran en las asambleas.

Actualmente esta desigualdad entre hombres y mujeres no tiene lugar, por esto esta lectura no se puede aplicar textualmente, como he visto hacer en las comunidades, en todo caso se debería decir que aquellas personas que no sepan, tanto hombres como mujeres por el bien de la celebración, si tienen alguna duda que lo pregunten después de la predicación, pero no durante la misma.


Esta es la interpretación que hace la iglesia, ahora los historiadores, creen que San Pablo se refería a que los predicadores eran poseídos por el Espíritu Santo, y por lo tanto si se interrumpía, se podría ir del predicador, por eso se recomienda que no sea interrumpido por las mujeres.

Otra versión alega que San Pablo simplemente aplicaba a las comunidades las mimas reglas que existían en aquella época en las sinagogas.

En resumen, lo que nos queda claro es que en ningún caso la interpretación que se hace en el camino no tiene nada que ver con la que se hace en la Santa Madre Iglesia.

Otro día seguiremos explicando más sobre los catequistas, y la estructura de mando del camino, así como de los diferentes cargos que existen en la misma.

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